sábado, 23 de mayo de 2026

Las nuevas voluntades



—Pero recuerda esto.
—Dime, muchacho, ¿por qué insistes en pensar en ella? En esa mujer que despierta junto a desconocidos.
—¿Quieres saberlo?
—Sí.
—Porque ahora puedo hacer una lista con las cosas capaces de acelerar mi corazón.





AVENIDA PRIMERA
ELLOS NUNCA NOS RECORDARÁN




—Definitivamente algo había cambiado.

—No era el otoño. Tampoco alejarnos de mercurio retrógrado.

—La sexta extinción ocupaba todas las pantallas. Y la decepción más grande era que la especie humana no estuviera en la lista.

—Los días son transparentes. La idiotez colectiva también.

—No tengo nada que reprochar. Puedo sentarme a ver el fin del mundo una y otra vez con una copa de vino blanco entre las manos.

—¿Y todavía esperas algo de nosotros?

—Padre, por fin sé de propósitos.

—¿Qué encontraste?

—Un motivo para acariciar la paciencia que creía perdida.

—Yo pensé en alguna lucha. En un tigre deshaciéndose minuto a minuto entre resplandores.

—También vi ejércitos paralizados por el miedo. Una lágrima creciendo igual que una bestia sobre las ciudades.

—Las calles estaban abiertas. No había ningún mineral bajo ellas.

—Te cuento en las noches con un cuchillo en la mano para no olvidar el ritmo de la respiración.

—¿Y la luz?

—Permito ese haz solo para no olvidar la belleza de la oscuridad. Y tu nombre colgado del techo con la determinación de seguir muriendo a cada instante.

—Mis piernas admiran esa determinación.

—Lejos de este conglomerado de estrellas respira un objeto olvidado por los hombres.

—¿Qué observa?

—El momento preciso de nuestra colisión.

El comunismo Celestial

En un arrullo, pequeña, te entrego a la luz.
Deberá ser una flecha de luz, cuando los murmullos
La encienda, ardiendo iluminada.
Osip Mandelstam


LA LUZ ANTERIOR AL SOL


—¿Ángeles?

—Querida, lo que te precipita contra el mundo son esas alas. ¿No lo ves? Yo también giraba ayer como un pequeño dios; un ojo entre las multitudes. Conocí el rostro de la fortuna. Respiré junto a su ruido.

—Mira. Ten en cuenta cada parpadeo con el que te elevo, cada instante donde nos hacemos uno. Yo dialogo con las partículas que rodean tu cuerpo. Amo ese imposible donde mis ojos caen a tierra como satélites.

—¿Y después?

—Por la belleza del fracaso. Por este acabarse la sonrisa de tanta ira. Llegué para que buscaran mis restos como nuevas constelaciones en el universo.

—Te vi en la memoria blanca de un accidente de tránsito. Sin testigos. Las contusiones. Los alegatos sin sentido. Tambaleabas en el centro de la precariedad. Eras una columna de humo mientras ascendías y nadie podía creerlo.

—Lo cierto es que tocabas el cielo.

—Y no pertenecías a ningún reino terrestre.

—También sueño esa maquinaria que devuelve el aliento a las aves que caen confundidas al centro de la tierra.

Nunca dejes de ser panq

A todos los aviones se los termina tragando el cielo






Sí, las flores de cerezo en las escuelas públicas de Japón descienden, no tengo una imagen que pueda dar claridad a este intento lejano, todo lo real y sagrado se erige en la niebla. Cuando veo por la ventana de mi habitación sin poder distinguir ningún cielo, ato fuertemente mi mandíbula a mi cabeza, las palabras son espuma constante mientras pienso en el mar. Intento dar una proposición bajo por la cual se rijan los astros y empiezo a girar sin control. No habitamos ni el día ni la noche. La respiración aviva este fuego en los pulmones sobre el que caminamos lentamente. Huelo las flores del cerezo abducido por un antiguo sueño. 
El ave es bella a pesar de la inmovilidad que la eterniza en un papel.

viernes, 22 de mayo de 2026

El extravío de Bowie en el reino celeste

Todo lo relacionado al fuego es un trance revolucionario


Sálvate a ti mismo.

Recuerda los caminos donde el polvo es un animal primordial.
Recuerda el sabor de la última gota en la botella, sedienta de historias.

Recupera el aliento.
El ritmo frenético de los tambores coronando la caída mutua.

Apresura el paso.
La noche siempre llega a sorprenderte de frente.

Cierra los puños,
como si arrancaras del vestido del cielo un valioso recuerdo.

Sálvate.
Te lo digo desde mi extravío,
desde el bullicio de mis ríos subterráneos.

Sálvate.
Deshazte de tus dientes y de tu cabellera de fuego.
Deshazte de tus ornamentos de mendigo,
brillantes y hermosos;
de tus harapos endurecidos por el amor.

Apresura el paso.
Vienen por ti,
y el futuro necesita la redención de tus actos.

Sálvalos.
Ellos jamás lo imaginaron.
Jamás te verán entrar en la tarde de todos sus anhelos,
como la escena encintada de un crimen pasional.

Sálvalos de su locura.
Aliviana su peso.
Carga con sus sombras.

Pero recupera el aliento.
Camina y sigue la estrella que arde en su memoria.
Camina sin importar el derrumbe de sus sonrisas de fantasía.

Cierra los puños.
Sueña.
Sálvate.

Piérdete en la deslumbrante travesía del mundo cuando desaparece.

Sueña.
Suéñate.

Sueña.
Sueña la hora dorada
donde la vida romperá tu cuerpo como una ola.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El templo del óxido


Espero que te hayas ido sonriendo
Como un niño
En los serenos vestigios
de un sueño.



[391]




¿Qué reinos se asientan en el fondo de la memoria, príncipe de la niebla? ¿Qué cuerpo se disuelve ante tu primera bocanada de aire? Ya no son el jade ni el oro quienes alimentan la locura de tu aparición. Nadie podría concebir la maravilla que se ha ido forjando desde la primera visión de tu figura atravesando los pasadizos subterráneos de los territorios negados a la luz.

Criatura de jardines de fantasmas: tu única posibilidad de hacerte uno con las partículas que devoran embarcaciones gigantescas aparece frente a ti. Una nube cálida borra los recuerdos. Pariente de la muerte, has abandonado tus huesos en continentes que cabalgan dimensiones invisibles, mientras las corrientes del mundo abren sus compuertas bajo tus pasos.

Primero la nomenclatura fue precisa. Después desataste los nudos de la carne en el festejo que corona la sonrisa mientras se desgrana, como un resplandor atravesando la médula de los cuerpos.


lunes, 18 de mayo de 2026

El invierno que prometiste


Invierno del 1473


Porque, a pesar de todas estas muertes sucesivas, de la idiosincrasia del agua y de todo objeto celeste, me cuestiono este cúmulo de nubes en el pecho; este despertar en cada gesto que me empareja con la muerte. Pues, debido a ello, puedo descansar esta turba de colores en la hierba.

Porque, a pesar de ser cierto, de creer en la supremacía del oro bendito de tus alucinaciones, a pesar de todo esto, puedo hundirme lentamente en el sueño de los metales más preciados que gravitan en torno a la idea fabulosa de tu existencia eléctrica.

A pesar de la muerte misma, instalada en este reino donde los pájaros se estrellan a tus pies, confundidos, como yo en este instante en que se quiebra el universo. He pasado días pensando qué hueso le corresponde al esqueleto de esta galaxia, y no he hecho más que sentir mi corazón de terciopelo consumido por lo verdadero.

Doy vuelta a mis bolsillos como si de mi propia piel se tratase, para encontrar las flores que recogí durante estos últimos años. Le doy vuelta a mi alma, la que regresó esa noche, y la tiendo al sol: es una sábana blanquísima brillando bajo todas las constelaciones, con nuestro torso tatuado. Igual que el manto de Turín, que, a pesar de ser una mentira, es la mentira que más amo mirar con los ojos del pequeño que era, atravesando el fuego y perdiéndose en ese trance inacabable de caballos cabalgando fuera de los reinos de la muerte.

Anhelaba ser una aurora boreal en los confines de la conciencia; a veces mía, a veces la de un colibrí con la fortaleza de un toro de Lidia, vestido de sangre sobre un cuerpo de campos verdes.

No podría darle nombre a este río del que todos hablan, a pesar de su transparencia, a pesar del lodazal que odian y donde florecen los nenúfares que nadie ve. El sol cae junto a la mentira que enarbolo, la misma que blande tu aliento, al unísono de una estructura mayor que desconozco, pero que hace vibrar mi futuro y me concede un golpe contra aquello que temo y que, a su vez, es lo más sagrado que no ha dejado de acompañarme cada noche.

A ustedes, por todas las razones. Aunque ninguna sea suficiente ni verdadera.


sábado, 16 de mayo de 2026

Mucho después de que los imperios caigan

***

Aguanta la respiración
Sumérgete

Este juego es solitario

***

Una casa custodiada desde el amanecer. Mi casa. Se abre un camino fuera de la primavera. No conozco el nombre del milagro, ni las gotas que se filtran entre sus vértebras. Se cierra el camino y la nube sigue su rumbo. La corriente me permitió avanzar, respirando el mundo mientras cantaba: “Miren sus piernas endurecidas por el dios de las alucinaciones, miren desde la cima de su ruina”.

Así enloquecimos con el canto de las aves, enloquecimos bajo el aire agitado de sus alas. Es la ventura del hombre: esta dentadura frágil, prisiones celestes en peregrinación hacia el centro de las tormentas. Encendidos en la memoria volátil del cáñamo, brillamos desde el exilio deseado. Convulsionamos ante el orden natural del día. Mantuvimos en cautiverio el fuego preciso.

Proclamamos nuestra la tierra donde las ballenas van a morir, la espuma prodigiosa de sus bocas en la arena. El primer desgarro de carne volando lejos de la unidad pensada. Los territorios donde solo las suposiciones vuelven ciertos los abismos.

Pequeños suicidas, conocen la extensión del imperio de la voluntad que ha derribado toda frontera. El éxodo de la luz por la selva ha dejado a la noche con un solo órgano vital e indescifrable.

La mecánica de la sombra en la cuadratura del cielo.

lunes, 11 de mayo de 2026

La absurda necesidad de poseer


En el invierno son las lágrimas del hombre más altas y sonoras
Jorge Eduardo Eielson

[...]


Un hueco en el laberinto. Probablemente una falla en la codificación. Respiro a través del jardín. El árbol ha escapado al ocultarse tu alma. Seguimos transmitiendo los eventos humanos. Tengo paralizado el brazo. Mi madre y la cicuta de su amor me envuelven. Ella me quiere libre.

Anoche dejé la ventana abierta para ver los meteoritos sobre la ciudad. Todo arde en el nombre de un girasol. Arqueología en los restos del campo de batalla, en la sábana del amor desapareciendo en cada célula extraña. Volveré a ser otro. Tarde o temprano volveré y no me encontrarán.

El polvo espacial fecunda el vientre de Liu. Podría pasarme la vida reconstruyéndote a imagen y semejanza de la bestia que trepa por mis ojos. Podría pasarme la vida dentro de una pastilla dulce. Un bello cerco de sauces meciéndose en lo lejano del borde de la noche.

Adivinas en las manos el arma que dio el color al circo del rey. Podré reír en la corte de los astros. Podré reír con los huesos de todos los que amo. Liu se pasea entre las finas hierbas que aparecieron mientras cantábamos. Liu atraviesa las ramas igual que un animal perdido en otro planeta. ¿Liu acaso temes saltar de rama en rama hasta caer?

Liu, mi corazón es una astilla que duele.

sábado, 9 de mayo de 2026

La tecnología de la resurrección


[432]

Quizás el milagro, es solo haber llegado hasta aquí.


[973]

Deja que el canto de los batracios oxigenen tu sangre, en su oración, que no es distinta a la de tu madre, ambos ascienden al cielo para esgrimir un pacto. En mi ascendencia ellos trepan aguas arriba en el río para morir mientras yo vuelvo a mi infancia en compensación o en el equilibrio justo del mundo.

[873]

¿Has oído a la violinista Soviética?
Realmente pensé que era libre. Pensé en saltar por encima de las butacas, desnudarme y gritar como un recién nacido en contra de todos; pensé en correr por los jardines de Versalles observándolos.
Ella
Hermosa y metálica como un satélite inalcanzable.
Aún todo estaba cubierto por la niebla y sus memorias eran páginas blancas donde escribir.
Yo dejé en ellos una herida que no podrán curar

 

viernes, 24 de abril de 2026

Composiciones caligráficas



Un pez de color en el estanque de tu alma.
Donde ya no existe ninguna corriente, donde todo se ha detenido. 
Esto no es más que pornografía: el morbo bordeando los límites del jardín. 
Había recordado todo tras encontrar ese recorte periodístico donde se anunciaba la muerte del primer presidente latinoamericano. 
La pura voluntad de lo humano.
Yo estaba fascinado por el brillo de las nubes resplandeciendo en el cráneo de la ciudad.
Todos mis amigos se han marchado. 
Busqué en todas las habitaciones de nuestro hotel durante años. 
Sin dar con alguna voz.
Un sol derrotado, cuelga como único aliado en el cuadratura el cielo.
Afuera. 
El sonido metálico de los satélites me recordaba las pulsaciones más lejanas
Aún sigo enviando aviones de papel al vacío.
Sin respuesta
Un pez de color flotando hacia arriba en los ojos temidos de la vida s
onríe.

lunes, 13 de abril de 2026

La ternura de los imbéciles



*
¡Porque nuestro no era el reino sino el exilio!
Estamos en el aire.
**
Tengo que ir a ganarme la vida, perdiéndola.
Por lo menos hasta que regresen por mi
o yo termine yendo por ellos

domingo, 5 de abril de 2026

Donde la verdad llega demasiado tarde


*

Alta como mi desesperación, una mujer, en la noche, en las noches, con el sol siguiéndola de este a oeste, convertido en un pequeño animal domesticado y creyente de la anarquía de los necios, como mi desesperación y sus formas geométricas imposibles, en la paleta de colores de la oscuridad preferida, en los gobiernos decadentes de una igualdad atroz, comulgando siempre entre el grito y el silencio más punzante de las profundidades de las entrañas obligadas a continuar. Una mujer alta y esbelta como una estatua de cobre sometida a las temperaturas de un amor de fundición, bajo el trabajo de miles de hombres sin nombre, pero con convicciones irrevocables.

sábado, 4 de abril de 2026

¡Jódete Heminway!



Un para de tragos Camilo Cienfuegos.

*
Ha cesado ya la migración de cangrejos de montaña con el día, ¿Qué será del meticuloso engranaje que descuartizaban con sus tenazas?
Podré ver sus viseras saladas por la marea en la playa donde me recuesto con todo el peso de esta armadura que ha desgastado mis dientes y mis palabras.

El esqueleto de un hogar



“El destino del fin es la alegría del renacimiento”.
- Mari Makinami.


*
Que es una casa sino las partes del resto de un naufragio, como debería llamar a este cálido derrumbe, esta superposición de piedras moviéndose en el aire que amo a pesar de este sol que quema sus lomos, a pesar de su peso al momento de hacer el amor y ser una playa infinita. Cuando nos hundimos independiente y separados de nuestros pesos. Que es una casa sino un rompecabezas, un caparazón desarticulado de un cangrejo sin entrañas. Un jardín donde juegan niños al medio día a la hora en la que gritan las ollas a pesar de las ausencias. Que es una casa sino una sonrisa destruida por las ansias y los sueños más pesados, que es una casa pregunto mientras apilo nuevamente otras piedras cerca a mi que es una casa pregunto mientras la maleza crece y otros reinos se instalan en la comodidad de esta luz que se quiebra de cubito dorsal sobre su sombra que es una casa sino está colina que empieza a crecer sobre mi.
Ciudad de Ciego de Avila

martes, 31 de marzo de 2026

El viaje del héroe

Las numerosas versiones de “El viaje del Héroe” (The Hero’s Journey) suelen partir de la obra “El héroe de las mil caras” (The Hero with a Thousand Faces, 1949) del folklorista, escritor y profesor de literatura Joseph Campbell (1904-1987). “Un héroe se aventura desde el mundo cotidiano a una región de maravillas sobrenaturales. Allí se encuentran fuerzas fabulosas y se gana una victoria decisiva. El héroe regresa de esta misteriosa aventura con el poder de otorgar bendiciones a su prójimo” (Campbell).

La influencia de Campbell ha sido enorme en el campo del guión desde que “La guerra de las galaxias. Una nueva esperanza” (Star Wars. A New Hope, 1977), con guion y dirección de George Lucas se convirtiera en el film más taquillero de su tiempo. Los distintos pasos del héroe en su viaje varían levemente según los cite Campbell, sus seguidores, como Christopher Vogler o bien otros folkloristas. Pero lo interesante es que se adaptan a la estructura clásica en tres actos, en especial en films de aventuras, fantásticos y de ciencia ficción. En realidad, se trata de un recorrido que parte del sentido común y que puede encontrarse en todos los géneros.
Recordaremos los 12 pasos, advirtiendo de que no tienen porqué darse los 12 cada vez, ni siquiera en el orden en el que los sugirió Campbell o cualquiera de sus discípulos, con Christopher Vogler a la cabeza. Los nombres de cada paso, en lenguaje eminentemente poético en el original, cambian dependiendo de la traducción. Si la historia se adapta bien a las categorías del Viaje del Héroe es que es clásica. Si no, si se adapta a medias, casi nada o nada es que se acerca a lo que podemos reunir con el nombre de excéntrica. Por ejemplo, cualquiera de las entregas de “Star Wars” o las vidas de Jesucristo se adaptan como anillo al dedo al Viaje del Héroe, mientras que “Taxi driver” o “Sirat” se apartan considerablemente de él.

1. Mundo cotidiano
2. Llamada a la aventura
3. Rechazo de la aventura
4. Encuentro con el maestro y aceptación de la aventura
5. Cruce del umbral
6. Pruebas, aliados, enemigos
7. Entrada en la cueva desconocida
8. Experiencia cercana a la muerte
9. Recompensa
10. Vuelta a casa
11. Resurrección o nueva experiencia cercana a la muerte
12. Retorno con elixir

miércoles, 25 de marzo de 2026

Knult en el precipicio celeste





Lo enterraron con sandalias, una camisa hawaiana y una gorra cualquiera.
Como si la muerte fuera un día cualquiera.
Sean Penn



Saetas divinas



Se abre un camino de crisantemos desde donde caes a cada instante, interminable, con esa locura de andar con un corazón alojado en el pecho, una bala perdida, que emite luz, que insiste, que perfora mientras desciendes sin término.

No parecía que esto fuera necesario, pero lo es, algo pulsa, pregunta qué deseas encender bajo este temporal, mientras los tejidos que haces no son sencillos, se afinan, se adelgazan, se vuelven membrana, pasan el aire, lo dejan circular, lo retienen.

He evitado mirar por las fisuras de los muros, aunque el olor entra, se adhiere, se queda en la lengua, y los ciegos siguen el programa normal, escriben, las yemas de sus dedos leen los relieves sucesivos de la respiración, presionan, avanzan, reconocen un ritmo que se hunde y reaparece.

Estamos en el aire, por sobre el polvo que ha levantado este ruido inacabable, suspendidos, sin superficie, y entre los arbustos los niños esperan, abstraídos en su velocidad, contenida, acumulada en las piernas, en los tendones, a punto de soltarse.



miércoles, 18 de marzo de 2026

La memoria del río



Mira sus coronas rotas bajo su gran trono



Respira, el jardín es amplio y el fuego se divisa desde cualquier lugar.
¿Alguna vez pensaste en el aroma de las rosas en este momento?

—En realidad nunca fui consciente de este espectáculo, el mundo siempre desemboca en la tragedia humana, una mano hecha de ojos nos aleja del estupor del momento—

Anoche, cuando todo estaba en pie, sonreías, lo recuerdo perfectamente. Ahora puedo decir que la cinta está completa, todas las ambiciones que nos reunieron aquí concuerdan a la perfección. Puedo escuchar la respiración de todos en este momento, puedo dejarme ir con todas esas voces.



Alguna vez hubo en ti un resplandor que enmudeció la historia.

 

martes, 17 de marzo de 2026

La caja de Ward



Era necesaria la luz de la desgracia 
para enseñarme mi auténtica naturaleza.
La escafandra y la mariposa



El mar blanco. Para que la risa se eleve, se tense, se convierta en un arma. ¿Hace falta usar el alma como gatillo? Nieva. Hace horas iniciamos esta conversación. El melodrama tal vez pareció un juego inofensivo. Pero mírate. Y mírame ahora. Nuestras civilizaciones aceptan hundirse entre sueños y esperanzas, sobre el lodo espeso de nuestras victorias mínimas.

—Perdón, señora, ¿me permite quemarle un ojo? Se ha llenado de mundo. Perdón, señora, puedo ver en él un territorio devastado. Perdón. Dígame, ¿sabe si tiene alguna oportunidad de reencarnarse? Señora, Dios quiere huir por su cabeza. Permítame clausurar la salida.

Gauguin en el desierto de Sonora

1534 
Los niños se amotinan en las nubes
El motín de los niños de las nubes
1534

[…]
Querido dios si pudiera te ayudaría pero hoy deseo pasear por Roma y respirar, esto que te es ajeno. Estoy tan cansado de hacer lo correcto. Existen otras formas de conocernos pero ningún camino me muestra de forma tan fascinante esta distancia. Te invitaría a tomar café en esta gran plaza, pero debes de aprender, aún debes hacerlo a pesar tuyo.
Yo estoy cansado de hacer lo correcto.



sábado, 21 de febrero de 2026

Nina Simone en el jardín de arena

Yo era chico, yo no sabía entonces de muerte, yo era inmortal.
Jorge Luis Borges


Y mi corazón me gritó:
Lárgate monstruo



Sol Cancer 16° 40' en casa





He dejado de buscarte tras los jardines del palacio, ahora cierno el cielo para dar contigo. A ciertas horas olvido mi nombre y en el templo los gritos se hacen insoportables.
¿Qué dios cuelga de esa luz que hiede y espanta los animales? 
¿Qué clase de elemento transparenta mi cuerpo y muestra una historia de fracasos rotundos en la sangre?
He vuelto al jardín temprano por la mañana. 
A ver como el viento mece tu cuerpo en el cerezo que plantamos antes que la memoria sea nuestro mundo.
He cernido el cielo esta tarde. 
He encontrado algo que podría enmudecer el interior de las murallas y hacer saltar a los monos que se arremolinan entre las ramas de los árboles 
Cuando ven brillar alguna revelación de nuestro futuro.
No ha quedado más que esta suposición y los rumores de los sirvientes que comulgan con el polvo.


lunes, 16 de febrero de 2026

El padre que nunca fue



[...]

¿Esto ya se ha convertido en una manía?
No los veo como individuos, son una masa uniforme, después del bombardeo sobre Berlín. Los motores encendidos toda la noche, los motores hablándole a la ciudad. Ahora ofrecen memorias, esplendorosos pasados donde perderse.
Kierkegaard sueña iluminaciones, pequeños budas. Todos apuntan con el dedo hacia dios, es un dardo el que enloquece las multitudes. Ahora todos se encuentran obnubilados por la tenue luz.

viernes, 13 de febrero de 2026

BATEA FUERTE MERRIL


*


[123]
La santidad es un estado de constante fascinación por la belleza y comprensión, una clase de conciencia, que nos transforma continuamente. La renuncia al "yo" y el abandono de la aceptación del mundo como tal. Esta conciencia que se experimenta es un pilar de renovación en constante interacción que lo que está en constante movimiento.


[983]
¿Y los asesinatos? -Quizás fueron crueles pero por algún momento vi un brillo en sus ojos- Sueñas continuamente con ella. Siempre ha sido una sombra, yo no podía verme calmado sin que el chirrido de sus dientes rompa todo equilibrio. ¿Amabas la fotografía? Sí, ella también lo hacía, tenía una predilección especial por las fotos analógicas, esperaba horas en el cuarto oscuro a que apareciera la imagen, quizás pensó alguna vez que el resultado sería diferente al esperado. Ahora ha nacido una idea vaga de lo que significa la resurrección.

Nuestras voluntades se enfrentan

Yo era un niño, 
ese monstruo que los adultos 
fabrican con sus penas
Jean-Paul Sartre


Cegado por una oportunidad que no existe


[...]
Como diría Ray Loriga si Jesus hubiera nacido en este siglo y no hace más de dos mil años y en Texas; los cristianos no llevarían cruces en el cuello sino sillas eléctricas. Y Gonzalo Arango lo secunda diciendo:
"La venganza es una virtud democrática"

Día #64
¿Recuerdas Chapultepec? Deseabas ser un ángel recostado en las sábanas junto a los perros, recostados frente a lo más humano.
Yo te recuerdo entrando a la noche como un héroe sin esperanza. No necesitabas esas horrendas alas para volar.
Sí, insomnio es un animal de grandes ojos y tiempo extraño. Juego con el a ver quien parpadea primero, se después de mucho tiempo que no le gusta perder y a mi no me gustaría perder un amigo. A insomnio le gustan los animes y yo lo acompaño. Creo que así empezó todo.


[...]
Lo que apasiona es la tensión del balbucir iluminado. ¿Cómo llegar a la niñez con la boca sucia llena de palabras? La inocencia es irrecuperable porque nunca la perdiste. Acude a la cita por sumiso acaso, y dejas de estar para devenir, que es más precioso que ser.
Dibujos de ciego, Luis Cardoza y Aragón.


[...]
“Cuando por fin encontré a Bowie estaba sentando debajo de un ángel de bronce. Sabía que estaría debajo de un ángel desde el principio, pero Berlín está lleno de ángeles.
Llevaba los ojos pintados de azul y el pelo rojo. Sabía que había llegado hasta allí por él y por eso apenas me miraba. Empezó a llover, pero no nos movimos. Ni el ángel, ni Bowie, ni yo.
Cuando ya era casi de noche me dijo:
No tienes por qué preocuparte, aún eres demasiado joven para elegir.”
Héroes, Ray Loriga (1993)

Con una energía capaz de dar vida a mil civilizaciones.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Marosa di Giorgio Árbol de magnolias



Árbol de magnolias,

te conocí el día primero de mi infancia,
a lo lejos te confundes con la abuela, de cerca, eres el aparador
de donde ella sacaba el almíbar y las tazas.
De ti bajaron los ladrones;
Melchor, Gaspar y Baltasar;
de ti bajaban los pastores y los gatos;
los pastores, enamorados como gatos,
los gatos, serios como hombres, con sus bigotes y sus ojos de enamorados.
Esclava negra sosteniendo criaturitas, inmóviles, nacaradas.
Virgen María de velo negro,
de velo blanco, allá en el patio.
Eres la abuela, eres mamá, eres Marosa, todo eres,
con tu eterna juventud, tu vejez eterna,
niña de Comunión, niña de novia,
niña de muerte.
De ti sacaban las estrellas como tazas,
las tazas como estrellas.
Estuvo oculto en tus ramos el Libro del Destino.
Te has quedado lejos, te has ido lejos.
Pero, voy retrocediendo hacia ti,
voy avanzando hacia ti.
Te veré en el cielo.
No puede ser la eternidad sin ti.

lunes, 9 de febrero de 2026

El cielo todavía pertenece a la historia

A Brenda Vela

[…]
Porque nuestro no era el reino sino la ruina.
No solamente dios puede darnos un nuevo significado de la muerte esta es una de ellas: 
Los gatos han vuelto a casa.
*
1. Vivir en una casa de madera y quemarla cada noche para reconstruirla cada día, para no cansarnos será pequeña, solo con una cama, una tina y un espejo para no olvidar que existimos.

2. Quedarnos en la cama en las mañanas suaves, lejos de nosotros, entre olio, yogurt y fresas para después salir del mito de la luz y quedarnos atrapados en la noche, bailando cumbia hasta ser un solo sonido dulce.

3. Dejarnos de lado y que nuestros cuerpos se reconcilien. Solo ellos saben.
Siempre te dije: "Es una locura quedarnos aquí"

10 Place Saint Lazare. 84000 Avignon-Francia

jueves, 5 de febrero de 2026

Una dictadura de luz



Galeano lo decía sin dudar:
Maradona. No por estadísticas, sino por desobediencia poética.
Messi es la perfección del sistema; Maradona, la grieta que lo desafía.
Uno juega como los dioses ordenan; el otro, como los pueblos sueñan.


A veces pareciera que la luz más brillante no tolera por mucho tiempo este mundo.
[...]
Era una estancia cómoda para quienes asistíamos atraídos por el humo. De aquella casa no queda más que las brasas ardiendo contra la memoria ante la promesa inmejorable de la persistencia de algún atentando contra cualquier designio celeste.
[Cercine]
Encontrar el secreto.
Fundir las campanas de bronce de los altares donde se evita el desconcierto y se vela el ala perdida, inservible, en la hora del viento.
Mi predica será única entre el balbuceo de los imbéciles, porque para cuando ellos comprendan la maravilla escondida en la decadencia serán inservibles mascaras, semillas del desencanto.
Alta es la esfera donde habita el pensamiento como un pez de color, elevado por sus oraciones ante los océanos salvajes.
En las corrientes donde se pierden las nociones, convertidos en partículas efímeras, indagamos nuestra forma primaria, inexacta.
Entonces supe de la miseria que gozaban en la cima de sus pesadillas diarias, en el ejercicio irreemplazable que otorga la manía de la voluntad.
Puesto que mi trayecto se encuentra convenientemente enlazado a la fatalidad, levanto esta fortaleza inaccesible, contra la vitalidad presumida del triunfo.
¿Que bondad esconde la mano que llama desde su lecho a la muerte y abre el jardín donde lo sagrado reviste los muros invisibles en la paranoia preciosísima de la fugacidad?.
[...]
Aprendí en la batalla la exaltación del espíritu, en cada instante de la duda, el trabajo desde lo clandestino se armo contra la falsa pericia del animal mecánico, así se destruyeron palacios donde se veneraron cadáveres donde la belleza era un dios utópico.
Renuevo el pacto secreto con el aire que refresca las catacumbas donde atados de piernas y brazos los estúpidos se levantan en hombros y habitan la baba que les permite un lenguaje.
Esta era mi travesía a través de los jardines donde la sangre es una flor incomparable.
[explosionesenlospilaresdeldía]

miércoles, 28 de enero de 2026

Con el asombro de las máquinas




Fe en el vacío, en la caída libre


*


Mientras fui un fracasado acumulé experiencia, cultura y conocimiento de la vida, fui formando mi gusto y mis concepciones artísticas. Y después cuando llegué a ser realizador, empecé a distribuir todo aquello, a darlo, y, prácticamente, no volví a acumular nada.
Mijael Romm




*




Una vez que esquivas el destino.
¿Que hacer?
Intentas mantenerte lejos de él.
Corres a ciegas y cruzas los dedos.
Es la única forma de romper del círculo.

lunes, 26 de enero de 2026

Tratados acerca de la biología de tu sonrisa



No aguanto que me soporten



***
Yo también fui elegido por la noche
En la prédica de la nube
En su silencioso trajín.
Que esta alegría me diga el origen de mi herida más preciada
De esta alegría sin trayectoria definida
Servida de extremo a extremo en la mesa
Y
He de reconocerme en el humilde tránsito celeste
tal vez como un ave
o
solo polvo que gravita
que no define
pero
que
da
consistencia
al
universo
"Apágate cuerpo mío, viajaremos toda la vida" (2024)

martes, 6 de enero de 2026

Jack Kerouac - Credo y Técnica de la prosa moderna




JACK KEROUAC

"Credo y técnica de la prosa moderna": 
Extracto



(Lista de la condiciones esenciales)



Libretas secretas garrapateadas y páginas frenéticas mecanografiadas para tu exclusivo placer.

Sé receptivo, abrete, escucha.
Evita emborracharte cuando no estás en casa.
Enamórate de tu vida.
Respira, respira tan fuerte como puedas.
No más tiempo para la poesía, en su lugar lo que es.
Despréndete de inhibiciones literarias, gramáticas y sintácticas.
Permanece en trance, inmóvil, sueña con el objeto que está ante ti.
Al igual que Proust, sé fanático del tiempo.
Relata la historia verdadera del mundo en monólogo interior.
Vive tu memoria y tu asombro.
Sal del fondo de tu ser, y con los ojos muy abiertos nada en el mar del lenguaje.
Acepta la pérdida para siempre.
No pienses en palabras sino en imágenes.
Suprime el miedo y la vergüenza ante la integridad de tu experiencia, de tu lengua y de tu saber.
Escribe para que el mundo lea y vea la imagen precisa que tienes de él.
Creación salvaje, sin límite, pura, surgida de las profundidades, a ser posible alucinada.
Tú eres un genio, siempre.