lunes, 6 de julio de 2026
La levedad del plomo
¿Paranoia?
No cariño, te equivocas, el mundo no es un carrusel con luces y animales girando en un fotograma polaroid. Recuerda que los espejismos alimentan estás ganas de arder, así como el deseo nos tiende una cuerda que a su vez es un puente, tómalo como desees, al fin y al cabo, este espectáculo de lamparas chinas concluye.
Las ironías de la luz
[…]
Las historias de amor se parecen a los tráileres de terror, sobre todo cuando nadie sobrevive. Muere la multitud que habita en mí. Solo permanece el más estúpido. Te observo con el asombro de quien contempla un anime japonés: desconoce su idioma, fracasa al descifrarlo, aun así queda cautivo por la belleza de sus secuencias. Te recuerdo con la fascinación de un niño frente a su primer incendio y la obstinación de fundirse con su respiración ardiente.
Hoy no tengo palabras. Apenas puedo hablarte de las historias de amor, sobre todo de sus fracasos.
Ayer pensé en la fragilidad de nuestra cocina. Un jarrón y un cuchillo de hierro caían al mismo tiempo. Mi cuerpo eligió salvar la porcelana china antes que el metal. Tal vez el orden natural de las cosas consista en proteger lo frágil. Los más duros nacimos para el impacto.
No lo digo con heroísmo ni con ternura. La casa está vacía ahora. Aunque nunca tuvimos una.
domingo, 5 de julio de 2026
Los conflictos de los pájaros
[...]
Puedes darme un refugio, busco un lugar para esconderme, puedes apagar el sol y dislocar tu mirada hacia arriba, ¿Puedes ver esta revuelta que se ha iniciado en mi? Puede tu cámara capturar algo de lo que soy, para llevarlo como si fuera un órgano vital, como si en realidad fuera a perder la vida sin él.
La magnificencia de Chab
[...]
13. Fueron momentos realmente abrumadores, aquel fuego podría haber explicado la pintura de Chab. 53. En Polonia las plazas están vacías, exponen con dificultad sus sombras. 01. Es momento, caminaremos contra sus voluntades. 83. La verdad, hubiera preferido verlo hundirse como el sol, así lo recordaría, disuelto en colores. 43. Nacido de otras latitudes se recuesta en la cordillera, ¿Sabes que pudiste volar? Te recordaría cómo un ángel en la historia de nuestros fracasos. 32. Por ahora todo es una coincidencia en nuestro país actual. 17. Ninguna luz tuvo el hedor de aquella que te revestía. 93. De cualquier manera el fuego se hubiera expandido. El fuego lo hubiera purificado. El fuego lo hubiera llevado lejos. 00. Hubiera podido mantener algún prestigio a pesar profundidad del corte. 61. Los primeros tiempos de la prohibición me pertenecen, recuerdas al hermano de B. podría considerar que luego de la primera ráfaga, se convirtió en un animal de mito para mi. 87. Fue su casa y la figura diluida de Chab, quién transformó la noche. 93. Verlos correr desnudos a través del humo, es algo que no olvidaré. 11. Verme correr desnudo a través del humo es algo que no olvidarán, también el humo puede enloquecer. No solo se levanta contra el cielo. Como un digno enemigo, es un aliado que se eleva para dejar la tierra. Un animal de memoria confusa. 44. Desde aquí te veo a pesar de la ceguera, perfectamente, entrando en él, en sus visiones, en el ritmo magnético de sus predicciones. 67. El agua lo ha cubierto todo.
miércoles, 1 de julio de 2026
La demencia de los cuerpos de Lewy.
[…]
Cassius Marcellus Clay irrumpe en el mundo. Canta con un tobillo lastimado por la luz. Canta y es la voz de todos los mendigos en las batallas desconocidas, en los pueblos inexactos. Canta con un lenguaje parecido al agua del jarrón que rompió cuando niño.
Cassius se mueve con la misma velocidad de las montañas, imperceptibles al ojo humano. Observa e intuye a su enemigo en la espesura de su ceguera. Canta y lo escucho con la intimidad perfecta de una piedra.
—Hey, muchacho, sé una lanza; aunque solo puedas serlo por un segundo, aunque pienses que no eres capaz de alcanzarlo. Hubo días en que nunca pude alcanzar sus ojos. Ni en el escenario más iluminado de la noche estelar. Sé una lanza. Húndete hasta sentir que no puedes volver atrás, aunque lo único que te sostenga sea el aliento que alguna vez fue suyo.
Apuntes sobre el aburrimiento
No creo equivocarme si digo que todo niño tiene muy a menudo la idea de matarse, y que también lo intenta, pero luego, sin embargo, no lo hace o no lo logra. Eso se siente muy intensamente de niño. Viene una oleada, entre los siete y los doce años o cosa así, luego amaina un poco, y uno se hace más resistente, creo, y luego viene otra vez una fase muy sensible entre los dieciocho y los veinticuatro, y quien la supera llega sin más a los cincuenta y se casa y entra con la cabeza alta y corazón batiente en la vida normal. Luego la gente, a partir de los cincuenta, empieza a pensar otra vez. Entretanto, los matrimonios han fracasado, los hijos se han vuelto todos espantosos y la ingratitud es el salario del mundo.
Hasta hoy, he querido matarme a cada instante. Pero como no lo he hecho, debo de estimar la vida más que todo lo demás. [...] Según los informes médicos, realmente tendría que estar muerto hace ya años, llevo años sobreviviéndome a mí mismo. De algún modo, la muerte... bueno, no tengo miedo en absoluto, me es completamente indiferente. En realidad no comprendo el miedo a la muerte, porque morir es tan normal como comer. Miedo tengo a veces de la gente, tal como es, pero de la muerte no puedo tener miedo. ¿Qué pasará, cuando ya no pueda más? Entonces dejaré de vivir... se lo aseguro. En calidad de inválido, desde luego, no seguiré viviendo. Esa posibilidad la tiene todo el mundo, en todo momento. La cuestión es sólo con qué. Pero una existencia en la que no pueda actuar ya como quiera me resultará de todas formas difícil, aunque, en cualquier caso, nunca lo haría. Cuando de algún modo estás hundido, hay horrores caritativos que encuentran todos, de alguna manera, el Reino de los Cielos, pero nada más. Empezando por los Caballeros de la Orden de Malta y acabando por qué sé yo qué, todo es repulsivo.
THOMAS BERNHARD
martes, 30 de junio de 2026
La emoción por los pétalos caídos
Tupananchiskama
Ataré mi corazón a la nube de tus pensamientos para no verlo en la mañana más.
Cuando de pronto retumben los cerros
y las personas vengan a velar el silbido de mi pecho horadado,
no tiene nombre ni raíz este peso, jilata.
Este atardecer se deshace, huayno dulce en la boca de mis abuelos.
Te invitaré a pasar esta tormenta en la amplia sombra que adorna mi sonrisa.
Bailaremos huaylarsh hasta despertar a todos los muertos.
A los míos.
A los tuyos.
A los que nadie recuerda.
Tupananchiskama
He visto desgranarse el choclo en todas las fiestas donde faltaba tu voz.
La sangre de los cuyes correr entre las huellas endurecidas de tu ausencia.
A pesar de ello, la alegría se posa en la ventana más alta de la mañana.
El sudor sembrado en cada surco de la jornada más larga.
Te invito a beber hasta que la memoria cambie de dueño.
Así caerán nuestros dientes.
La memoria perderá la mordida.
Ahora que cantan los cerros y la espuma de la cerveza repunta la ola más alta,
Silbarás.
Tú serás la causa de mi muerte.
Ahora que el viento se ha llevado lejos el papil phawaj phujjllana, donde los niños escribían sus caricias.
Tupananchiskama
Vengo a enterrar el ropaje de mi rencor fermentado junto al guiñapo de este sorbo que me anima a seguir y perderme en los caminos en los que nunca nos encontraremos.
El militante de los jardines rojos
Apuntes encontrados junto al cuerpo de un N.
lunes, 29 de junio de 2026
Sonreíamos si todo fuera cierto.
[345]
Tengo un cronómetro en la cabeza que perdió el tiempo.
[932]
¿Cuánto queda de aquello? ¿Sus zapatos, sus vestiduras, la sonrisa torcida? ¿Hacia dónde cabalga el humo que brota del agujero en su pecho? ¿Puedo aún reconocerlo? ¿Puede aún reconocerme? ¿Sabrá de las nuevas guerras, de todo lo que murió hace tiempo? ¿Podría volver a mirarlo a los ojos sin quebrarme, sin quebrarlo, con toda la rabia que la ternura todavía me concede?
[928]
1:15. El tráfico avanza con la lentitud de aquella tarde en la Av. Ejército. Una bala sin nombre atraviesa la ciudad, superhéroe de nadie, mientras un anciano derrama helado de vainilla sobre su camisa. ¿Las tortugas conocen el vértigo? ¿Qué persiguen? ¿Cuál es la velocidad de una renuncia? El sol pierde temperatura mientras esta lata con ruedas cruza un universo desconocido.
Me detengo en el centro del caos y pienso: la felicidad es un arma que enfría la vida.
[321]
Oh sí, danzan como idiotas. Hermosos cerdos entre los geranios del día.
No sólo el miedo respira en los desiertos que preparas para tu vida. También tu soberbia, evaporada, disminuida por el sueño.
—Tienes que crecer fuerte y sano—
Oh sí, danzan como idiotas. Se conmueven porque los observas desde lejos, encerrados en su inmenso establo.
¿Lograrían atravesar el ojal que elegí para proteger el inmaculado paraíso que sostengo?
Salta. ¿No escuchas los disparos? Salta y sonríe. Esta escena podría filmarse durante una eternidad. Salta mientras el plano se estrecha y las balas finalmente aciertan.
[541]
Pasaría horas viéndote. Escuchándote leer. Toda muerte promete una transformación. En la niebla, todos los caminos permanecen abiertos.
viernes, 26 de junio de 2026
La consistencia real de los sueños.
[Memoria]
Nina Simone canta, hechizada por el agua de una transparencia soñada.
El misterio jubiloso de los ojos hurgando las entrañas de los objetos perdidos.
La tarde agoniza en alta resolución,
ilumina hasta pixelar un nuevo mensaje.
Nina Simone canta las corrientes que renuevan las aguas de este estanque en el pecho.
**
Ella había desaparecido súbitamente, junto con todas mis molestias y preocupaciones. Sus palabras se la tragaron sin tregua. Yo solo tenía ganas de devorar el mundo.
—¿Acaso no lo ven?
Algo parecido a Dios ha devorado todos mis males.
Bowie camina por primera vez sobre el río Spree.
La revolución de los gusanos
Esparcido entre las partículas de Dios, flotando sobre las ruinas del día, aprendiendo a modelar vasijas donde el agua canta y se vuelve consuelo para el último ser que arde en la memoria rigurosa del pez que asoma su fragilidad ante el deseo irrevocable de otro reino.
Ese era su sueño efímero, la pretensión desaforada de un espíritu que, envuelto en dudas, se desprende de todo peso.
jueves, 25 de junio de 2026
La hora el ciego
El camino termina para ellos, no para los necios como nosotros, inmaculados, que cantamos a pesar del peso de nuestros sueños mientras gritamos:
Que se queden con todo, porque aquello que hace posible su mundo nace de nosotros y fluye sin reservas.
Porque no hay nada mejor que deshacerse por las avenidas, admitiendo con cierta culpa y vergüenza esta humanidad que nos emparenta.
martes, 23 de junio de 2026
Diarios en Sierra Maestra
[…]
Por aquel entonces decía toda clase de maravillas sobre los beneficios de amar. Tomando el último sorbo de lo que para mi era una certeza, pensaba en sí realmente me dejaría engañar nuevamente por esa palabrería que difícilmente se mantenía en pie pero daba el sentido total a su vida.
Lo olvidarás antes que puedas pensar que en algún momento, te imaginabas conteniendo todo el tiempo en unas palabras, palabras humanas incapaces de comprimir vidas que no nos pertenecen.
Definitivamente el amor ha elaborado las más burdas trampas de casería y por supuesto yo había caído en ellas. Los hombres tenemos cierta fascinación por lo que carece tiene sentido.
lunes, 22 de junio de 2026
La reducción mínima del amor
*
Un poco de color para esta tarde de aturdimientos.
Pequeña, no olvides que el cielo termina por tragarse todos los aviones.
¿Te duelen las despedidas?
Cuando me percaté de ello no había tiempo de reaccionar. Sí, a veces veo el mundo a través del agua. El frío es parte esencial del ejercicio cotidiano, estreno nuevas formas para esta sombra. Tengo un nombre ¿Lo sabías? respiro y pienso que todo el universo ingresa libremente, un juicio inapelable me embarga como sí hubiese sido tocado por un rayo, me embarga sin dejar dudas. ¿Qué posibilidad cabría? nada destiñe el recuerdo, perfecto en el acto de contemplación, purísimo en la dinastía del fuego, lejos de los míos, hermoso y fulminante, de la manera más inesperada. Ahora vuelvo a preguntar por mi.
domingo, 21 de junio de 2026
Las jóvenes promesas
Y recuerda:
A todos los aviones se los termina tragando el cielo.
sábado, 20 de junio de 2026
Los óleos de Martín Chambi
Sí, ratas corriendo por los techos, salvando la distancia entre edificios.
No pienses en ángeles hermosos ni en las extraordinarias metáforas que los unen en el cielo. También se estrellan confundidos por el humo. También lo pensé una y otra vez.
¿Pero qué haría un ángel en medio de la ciudad?
Me he hecho esta pregunta una y otra vez.
En su contraposición veo niños envueltos en el sueño de los desterrados. Pequeños dioses que habitan la distorsión, limpiando su reino de la realidad.
Entre los ángeles, ratas huyendo por los techos, amantes del vacío.
Ligamentos tensados por el pánico y el estupor estilizan los movimientos de los nuevos soberanos que han renunciado a toda la belleza que se acumula como basura sobre la superficie de la ciudad.
Pequeño, ve a ver ángeles sobre los techos; en las iglesias permanecen congelados en un vuelo mediocre.
viernes, 19 de junio de 2026
EL biología del rey
[Inhalas]
Una suerte de monedas girando ante la boca del desprevenido
predice la tarde de pirotecnias que descubrirá en sus pieles ríos subterráneos
hermosas cavernas por donde huye el agua espantada
[Zona de niebla]
Apenas una fortaleza para los lisiados por el sueño definitivo del cautiverio
Siervos de la maravilla inigualable del desastre desatan las manos de su feroz amor
[Montaña]
El átomo sin nombre
habita toda materia que se desmorona por la espera.
[Ensoñación]
Para cuando en la tierra todas las campanas de los muertos
abran las cabezas de tanto golpear el aire estancado
estas ruinas serán devoradas por la vida.
Envueltos por sus fantasías "coca-cola"
[...]
Vivo con desesperación y delirio, no para demostrar que estoy vivo, sino para demostrar que todos ustedes están muertos.
[...]
320 km/h sobre este gramo blanquísimo.
Tu lenguaje es otro. Su lenguaje es otro. Nuestro lenguaje es otro.
Frente al estricto orden de los fusiles, ninguna explosión podrá cegarnos.
El baile solo está permitido para un enérgico grupo de niños.
Para nosotros.
—Tú no podrás sonreír en esta trifulca con esa moneda falsa. No podrás.—
Convulsionamos frenéticamente mientras babeamos sobre toda la bendita creación.
Terriblemente bellos. Terriblemente erráticos.
Tú no podrás ser feliz entre nosotros.
Bailaremos toda la noche, alterados por nuestra divinidad.
Oh, sí. Tus palabras, las importantes. Qué desgracia.
Solo bailamos en esta fiesta mientras babeamos incontrolablemente.
Otro es mi reino de imposibles.
miércoles, 17 de junio de 2026
Roberto Bolaño Fragmento.
57. Soñé que Georges Perec tenía tres años y lloraba desconsoladamente. Yo intentaba calmarlo. Lo tomaba en brazos, le compraba golosinas, libros para pintar. Luego nos íbamos al Paseo Marítimo de Nueva York y mientras él jugaba en el tobogán yo me decía a mí mismo: no sirvo para nada, pero serviré para cuidarte, nadie te hará daño, nadie intentará matarte. Después se ponía a llover y volvíamos tranquilamente a casa. ¿Pero dónde estaba nuestra casa?
R. Bolaño.
Si algo no te gusta, ve y acaba con ello
Nada debe de ser diferente ahora, quizás te mantengas en el trance que construye un puente con el fuego, quizás te des con la sorpresa que el agua alimenta su furia.
Signos vitales en Ramses
*
Es que uno no sabe cuando encontrará un letrero que dice: "Peligro zona de niebla" casi nunca nos percatamos de la velocidad ni del paisaje hecho fotogramas, destellos en la memoria a veces. Uno nunca sabe nada, menos cuando se da cuenta que sobrepasó los limites justo antes de recordar el letrero pidiendo prudencia y bajar la velocidad: Curva Peligrosa.
Los letreros son algunas veces necesarios sobre todo este que debería tener en mi: "No apoyarse posible derrumbe"
martes, 16 de junio de 2026
A tu memoria Luzgardo Medina, feliz cumpleaños!
*
Mi hermano de las sonrisas inacabables, de las mesas repletas de cebada dorada. Recuerdas aquella vez en la Uruguaya, ebrios de tanta alegría cantando con los músicos de Martina Portocarrero. Hermano, hermanito, dulce cervecita, dulce la palabra que atraviesa el corazón, hoy nos tomaremos la noche entera de bar en bar, recordando a los poetas ahogados cuando al regresar de viaje encontraste tu casa cubierta del agua del río detenido, como diría Scorza. Salud hermanito lindo, salud! Las cajas de cerveza desfilan como en un concurso de belleza. Salud Luzgardo Medina, poeta celeste, hoy nos sentaremos nuevamente en la misma mesa con el sonido de tu sonrisa y sin la carga de tu cuerpo.
[...]
Alegoría 13
Yo soy hijo de la noche
Soy hijo de la noche,
el único que ama sin ningún pretexto.
Amo cualquier cosa y a cualquier hora.
Amo todo aquello que se ignora.
Amo a la indiferencia que interroga al pasado.
Amo al perro que ladra cuando pasa una nube.
Amo lo que otros dejan de amar, amo los viejos papeles,
amo las alas del tiempo que vuelan y vuelan por sobre los arrecifes.
Soy hijo de la noche,
el único que lava su sombra en las orillas de todos los atardeceres,
el que jamás bosteza, el que dice adiós por decir.
Amo a los que han fracasado en algo,
al que nunca pudo domesticar con amor a las bestias de su destierro.
Amo al inoportuno que se dice amigo – en el fondo es un mercenario -.
Amo a quien cocina zanahorias de un día para otro casi de memoria.
Amo a quien llora su muerte por adelantado
y se siente un héroe.
Amo al que escribe cartas dentro de las iglesias
o a quien envía señales de humo desde otros reinos.
Amo la inestabilidad de esa mujer
en cuyas manos la soledad es imperceptible.
Soy hijo de la noche,
el mismo que vive sin una moneda en el bolsillo,
el único que se burla de quienes padecen el mal de la melancolía,
el único que suele hacer el amor con la destreza de quienes conspiran algo.
El único que se pasa deglutiendo pedacitos de chancaca y abrazando
a quienes no saben nada del futuro.
Amo las blancas fiestas donde la gitana
- toda cubierta con su follaje marino –
baila sobre las mesas lavadas. Allí abrevan los ancestrales caballos.
Ella: desnuda, ebria, sin nuevos ni gastados remordimientos,
oliendo a sexo y a tierra escarchada repite una y otra vez “no sé quién soy”.
Amo a quien no sabe amar
lunes, 15 de junio de 2026
La sobriedad de uranio - 1834
¿Por qué permanecemos inmóviles ante las mañanas sucesivas y las radiografías que conservamos sólo para contemplar nuestras sonrisas?
Te hablo desde esta medicina de sueños erráticos. Allí aparecen las nubes que besamos con la devoción de quienes aman el incendio.
Así bailamos, convencidos del vino, bajo el desastre de madrugadas descolgadas. La uva. Su luz fermentada en los jardines.
Allí nos batimos cara a cara contra el primer rayo de lucidez.
sábado, 13 de junio de 2026
La ensoñación de los primates
Recuerdo París, el invierno congelando las mentes de miles.
Pude saber. Pude entender.
Quizás el sonido que produjo aquel animal destrozado por la ternura sea anterior al universo.
Soy un pequeño dios.
Desastroso elemento indefinido.
Templar las cuerdas hasta romperlas.
¿Y el miedo? A veces, sí ocurría.
Cuando todos bajaban la voz y el eje del planeta chirriaba.
sábado, 6 de junio de 2026
Solo salí a escuchar el viento
Desearía haber nacido como una catástrofe y no como un milagro.
sábado, 30 de mayo de 2026
La alucinación de Fuu en Chernovyl
miércoles, 27 de mayo de 2026
Henko: la probalidad de su sonrisa.
Aprendo a deletrear tus coincidencias
Madre, ¿Qué rama debo cortar?
¿Cuál raíz?
martes, 26 de mayo de 2026
Behemoth Black Hole
La inocencia del primate
¿Qué es una casa sino las partes de un naufragio? ¿Cómo debería llamar a este cálido derrumbe, a esta superposición de piedras moviéndose en el aire, que amo a pesar de este sol que quema sus lomos, a pesar de su peso al momento de hacer el amor y convertirse en una playa infinita?
Cuando nos hundimos, separados de nuestros pesos.
¿Qué es una casa sino un rompecabezas, el caparazón desarticulado de un cangrejo sin entrañas? Un jardín donde juegan niños al mediodía, a la hora en que gritan las ollas a pesar de las ausencias.
¿Qué es una casa sino una sonrisa destruida por las ansias y los sueños? ¿Qué es una casa?, pregunto mientras apilo otras piedras cerca de mí. ¿Qué es una casa?, pregunto mientras la maleza crece y otros reinos se instalan bajo esta luz que se quiebra sobre su sombra.
¿Qué es una casa sino esta montaña que empieza a crecer sobre mí?
Un mundo sin nombre
Hay gente que lo ha dado todo por ellos, pero continúan aferrándose al vértigo. Cuando una planta les crece en los vientres, procuran para su salud toda clase de detergentes, incluso ácidos que los retuercen sobre la tierra, como raíces que buscan entrar hasta el centro del planeta.
Los pescadores de Yu dejan los cadáveres en las montañas y esperan que bajen los cangrejos a despellejar los miedos intactos en sus nervios.
Yu festeja este festín con los labios rojos y tazones de arroz de la mejor temporada, mientras los cangrejos desatan los nudos de un mundo sin razones, bajo los arcos tensados de sus deseos.
sábado, 23 de mayo de 2026
Las nuevas voluntades
—Definitivamente algo había cambiado.
—No era el otoño. Tampoco alejarnos de mercurio retrógrado.
—La sexta extinción ocupaba todas las pantallas. Y la decepción más grande era que la especie humana no estuviera en la lista.
—Los días son transparentes. La idiotez colectiva también.
—No tengo nada que reprochar. Puedo sentarme a ver el fin del mundo una y otra vez con una copa de vino blanco entre las manos.
—¿Y todavía esperas algo de nosotros?
—Padre, por fin sé de propósitos.
—¿Qué encontraste?
—Un motivo para acariciar la paciencia que creía perdida.
—Yo pensé en alguna lucha. En un tigre deshaciéndose minuto a minuto entre resplandores.
—También vi ejércitos paralizados por el miedo. Una lágrima creciendo igual que una bestia sobre las ciudades.
—Las calles estaban abiertas. No había ningún mineral bajo ellas.
—Te cuento en las noches con un cuchillo en la mano para no olvidar el ritmo de la respiración.
—¿Y la luz?
—Permito ese haz solo para no olvidar la belleza de la oscuridad. Y tu nombre colgado del techo con la determinación de seguir muriendo a cada instante.
—Mis piernas admiran esa determinación.
—Lejos de este conglomerado de estrellas respira un objeto olvidado por los hombres.
—¿Qué observa?
—El momento preciso de nuestra colisión.
El comunismo Celestial
—Querida, lo que te precipita contra el mundo son esas alas. ¿No lo ves? Yo también giraba ayer como un pequeño dios; un ojo entre las multitudes. Conocí el rostro de la fortuna. Respiré junto a su ruido.
—Mira. Ten en cuenta cada parpadeo con el que te elevo, cada instante donde nos hacemos uno. Yo dialogo con las partículas que rodean tu cuerpo. Amo ese imposible donde mis ojos caen a tierra como satélites.
—¿Y después?
—Por la belleza del fracaso. Por este acabarse la sonrisa de tanta ira. Llegué para que buscaran mis restos como nuevas constelaciones en el universo.
—Te vi en la memoria blanca de un accidente de tránsito. Sin testigos. Las contusiones. Los alegatos sin sentido. Tambaleabas en el centro de la precariedad. Eras una columna de humo mientras ascendías y nadie podía creerlo.
—Lo cierto es que tocabas el cielo.
—Y no pertenecías a ningún reino terrestre.
—También sueño esa maquinaria que devuelve el aliento a las aves que caen confundidas al centro de la tierra.
Nunca dejes de ser panq
viernes, 22 de mayo de 2026
El extravío de Bowie en el reino celeste
Recuerda los caminos donde el polvo es un animal primordial.
Recuerda el sabor de la última gota en la botella, sedienta de historias.
Recupera el aliento.
El ritmo frenético de los tambores coronando la caída mutua.
Apresura el paso.
La noche siempre llega a sorprenderte de frente.
Cierra los puños,
como si arrancaras del vestido del cielo un valioso recuerdo.
Sálvate.
Te lo digo desde mi extravío,
desde el bullicio de mis ríos subterráneos.
Sálvate.
Deshazte de tus dientes y de tu cabellera de fuego.
Deshazte de tus ornamentos de mendigo,
brillantes y hermosos;
de tus harapos endurecidos por el amor.
Apresura el paso.
Vienen por ti,
y el futuro necesita la redención de tus actos.
Sálvalos.
Ellos jamás lo imaginaron.
Jamás te verán entrar en la tarde de todos sus anhelos,
como la escena encintada de un crimen pasional.
Sálvalos de su locura.
Aliviana su peso.
Carga con sus sombras.
Pero recupera el aliento.
Camina y sigue la estrella que arde en su memoria.
Camina sin importar el derrumbe de sus sonrisas de fantasía.
Cierra los puños.
Sueña.
Sálvate.
Piérdete en la deslumbrante travesía del mundo cuando desaparece.
Sueña.
Suéñate.
Sueña.
Sueña la hora dorada
donde la vida romperá tu cuerpo como una ola.
miércoles, 20 de mayo de 2026
El templo del óxido
¿Qué reinos se asientan en el fondo de la memoria, príncipe de la niebla? ¿Qué cuerpo se disuelve ante tu primera bocanada de aire? Ya no son el jade ni el oro quienes alimentan la locura de tu aparición. Nadie podría concebir la maravilla que se ha ido forjando desde la primera visión de tu figura atravesando los pasadizos subterráneos de los territorios negados a la luz.
Criatura de jardines de fantasmas: tu única posibilidad de hacerte uno con las partículas que devoran embarcaciones gigantescas aparece frente a ti. Una nube cálida borra los recuerdos. Pariente de la muerte, has abandonado tus huesos en continentes que cabalgan dimensiones invisibles, mientras las corrientes del mundo abren sus compuertas bajo tus pasos.
Primero la nomenclatura fue precisa. Después desataste los nudos de la carne en el festejo que corona la sonrisa mientras se desgrana, como un resplandor atravesando la médula de los cuerpos.
lunes, 18 de mayo de 2026
El invierno que prometiste
Porque, a pesar de todas estas muertes sucesivas, de la idiosincrasia del agua y de todo objeto celeste, me cuestiono este cúmulo de nubes en el pecho; este despertar en cada gesto que me empareja con la muerte. Pues, debido a ello, puedo descansar esta turba de colores en la hierba.
Porque, a pesar de ser cierto, de creer en la supremacía del oro bendito de tus alucinaciones, a pesar de todo esto, puedo hundirme lentamente en el sueño de los metales más preciados que gravitan en torno a la idea fabulosa de tu existencia eléctrica.
A pesar de la muerte misma, instalada en este reino donde los pájaros se estrellan a tus pies, confundidos, como yo en este instante en que se quiebra el universo. He pasado días pensando qué hueso le corresponde al esqueleto de esta galaxia, y no he hecho más que sentir mi corazón de terciopelo consumido por lo verdadero.
Doy vuelta a mis bolsillos como si de mi propia piel se tratase, para encontrar las flores que recogí durante estos últimos años. Le doy vuelta a mi alma, la que regresó esa noche, y la tiendo al sol: es una sábana blanquísima brillando bajo todas las constelaciones, con nuestro torso tatuado. Igual que el manto de Turín, que, a pesar de ser una mentira, es la mentira que más amo mirar con los ojos del pequeño que era, atravesando el fuego y perdiéndose en ese trance inacabable de caballos cabalgando fuera de los reinos de la muerte.
Anhelaba ser una aurora boreal en los confines de la conciencia; a veces mía, a veces la de un colibrí con la fortaleza de un toro de Lidia, vestido de sangre sobre un cuerpo de campos verdes.
No podría darle nombre a este río del que todos hablan, a pesar de su transparencia, a pesar del lodazal que odian y donde florecen los nenúfares que nadie ve. El sol cae junto a la mentira que enarbolo, la misma que blande tu aliento, al unísono de una estructura mayor que desconozco, pero que hace vibrar mi futuro y me concede un golpe contra aquello que temo y que, a su vez, es lo más sagrado que no ha dejado de acompañarme cada noche.
A ustedes, por todas las razones. Aunque ninguna sea suficiente ni verdadera.
sábado, 16 de mayo de 2026
Mucho después de que los imperios caigan
Una casa custodiada desde el amanecer. Mi casa. Se abre un camino fuera de la primavera. No conozco el nombre del milagro, ni las gotas que se filtran entre sus vértebras. Se cierra el camino y la nube sigue su rumbo. La corriente me permitió avanzar, respirando el mundo mientras cantaba: “Miren sus piernas endurecidas por el dios de las alucinaciones, miren desde la cima de su ruina”.
Así enloquecimos con el canto de las aves, enloquecimos bajo el aire agitado de sus alas. Es la ventura del hombre: esta dentadura frágil, prisiones celestes en peregrinación hacia el centro de las tormentas. Encendidos en la memoria volátil del cáñamo, brillamos desde el exilio deseado. Convulsionamos ante el orden natural del día. Mantuvimos en cautiverio el fuego preciso.
Proclamamos nuestra la tierra donde las ballenas van a morir, la espuma prodigiosa de sus bocas en la arena. El primer desgarro de carne volando lejos de la unidad pensada. Los territorios donde solo las suposiciones vuelven ciertos los abismos.
Pequeños suicidas, conocen la extensión del imperio de la voluntad que ha derribado toda frontera. El éxodo de la luz por la selva ha dejado a la noche con un solo órgano vital e indescifrable.
La mecánica de la sombra en la cuadratura del cielo.
lunes, 11 de mayo de 2026
La absurda necesidad de poseer
[...]
Un hueco en el laberinto. Probablemente una falla en la codificación. Respiro a través del jardín. El árbol ha escapado al ocultarse tu alma. Seguimos transmitiendo los eventos humanos. Tengo paralizado el brazo. Mi madre y la cicuta de su amor me envuelven. Ella me quiere libre.
Anoche dejé la ventana abierta para ver los meteoritos sobre la ciudad. Todo arde en el nombre de un girasol. Arqueología en los restos del campo de batalla, en la sábana del amor desapareciendo en cada célula extraña. Volveré a ser otro. Tarde o temprano volveré y no me encontrarán.
El polvo espacial fecunda el vientre de Liu. Podría pasarme la vida reconstruyéndote a imagen y semejanza de la bestia que trepa por mis ojos. Podría pasarme la vida dentro de una pastilla dulce. Un bello cerco de sauces meciéndose en lo lejano del borde de la noche.
Adivinas en las manos el arma que dio el color al circo del rey. Podré reír en la corte de los astros. Podré reír con los huesos de todos los que amo. Liu se pasea entre las finas hierbas que aparecieron mientras cantábamos. Liu atraviesa las ramas igual que un animal perdido en otro planeta. ¿Liu acaso temes saltar de rama en rama hasta caer?
Liu, mi corazón es una astilla que duele.
sábado, 9 de mayo de 2026
La tecnología de la resurrección
[432]
Quizás el milagro, es solo haber llegado hasta aquí.
[973]
Deja que el canto de los batracios oxigenen tu sangre, en su oración, que no es distinta a la de tu madre, ambos ascienden al cielo para esgrimir un pacto. En mi ascendencia ellos trepan aguas arriba en el río para morir mientras yo vuelvo a mi infancia en compensación o en el equilibrio justo del mundo.
[873]
¿Has oído a la violinista Soviética?
Realmente pensé que era libre. Pensé en saltar por encima de las butacas, desnudarme y gritar como un recién nacido en contra de todos; pensé en correr por los jardines de Versalles observándolos.
Ella
Hermosa y metálica como un satélite inalcanzable.
Aún todo estaba cubierto por la niebla y sus memorias eran páginas blancas donde escribir.
Yo dejé en ellos una herida que no podrán curar
viernes, 24 de abril de 2026
Composiciones caligráficas
Un pez de color en el estanque de tu alma.
Yo estaba fascinado por el brillo de las nubes resplandeciendo en el cráneo de la ciudad.
Todos mis amigos se han marchado.
Un sol derrotado, cuelga como único aliado en el cuadratura el cielo.
Afuera.
Aún sigo enviando aviones de papel al vacío.
Un pez de color flotando hacia arriba en los ojos temidos de la vida sonríe.
lunes, 13 de abril de 2026
La ternura de los imbéciles
*
¡Porque nuestro no era el reino sino el exilio!
Estamos en el aire.
**
Tengo que ir a ganarme la vida, perdiéndola.
Por lo menos hasta que regresen por mi
o yo termine yendo por ellos
domingo, 5 de abril de 2026
Donde la verdad llega demasiado tarde
*
Alta como mi desesperación, una mujer, en la noche, en las noches, con el sol siguiéndola de este a oeste, convertido en un pequeño animal domesticado y creyente de la anarquía de los necios, como mi desesperación y sus formas geométricas imposibles, en la paleta de colores de la oscuridad preferida, en los gobiernos decadentes de una igualdad atroz, comulgando siempre entre el grito y el silencio más punzante de las profundidades de las entrañas obligadas a continuar. Una mujer alta y esbelta como una estatua de cobre sometida a las temperaturas de un amor de fundición, bajo el trabajo de miles de hombres sin nombre, pero con convicciones irrevocables.
sábado, 4 de abril de 2026
¡Jódete Heminway!
Ha cesado ya la migración de cangrejos de montaña con el día, ¿Qué será del meticuloso engranaje que descuartizaban con sus tenazas?
Podré ver sus viseras saladas por la marea en la playa donde me recuesto con todo el peso de esta armadura que ha desgastado mis dientes y mis palabras.
El esqueleto de un hogar
*
Que es una casa sino las partes del resto de un naufragio, como debería llamar a este cálido derrumbe, esta superposición de piedras moviéndose en el aire que amo a pesar de este sol que quema sus lomos, a pesar de su peso al momento de hacer el amor y ser una playa infinita. Cuando nos hundimos independiente y separados de nuestros pesos. Que es una casa sino un rompecabezas, un caparazón desarticulado de un cangrejo sin entrañas. Un jardín donde juegan niños al medio día a la hora en la que gritan las ollas a pesar de las ausencias. Que es una casa sino una sonrisa destruida por las ansias y los sueños más pesados, que es una casa pregunto mientras apilo nuevamente otras piedras cerca a mi que es una casa pregunto mientras la maleza crece y otros reinos se instalan en la comodidad de esta luz que se quiebra de cubito dorsal sobre su sombra que es una casa sino está colina que empieza a crecer sobre mi.
Ciudad de Ciego de Avila
martes, 31 de marzo de 2026
El viaje del héroe
La influencia de Campbell ha sido enorme en el campo del guión desde que “La guerra de las galaxias. Una nueva esperanza” (Star Wars. A New Hope, 1977), con guion y dirección de George Lucas se convirtiera en el film más taquillero de su tiempo. Los distintos pasos del héroe en su viaje varían levemente según los cite Campbell, sus seguidores, como Christopher Vogler o bien otros folkloristas. Pero lo interesante es que se adaptan a la estructura clásica en tres actos, en especial en films de aventuras, fantásticos y de ciencia ficción. En realidad, se trata de un recorrido que parte del sentido común y que puede encontrarse en todos los géneros.
Recordaremos los 12 pasos, advirtiendo de que no tienen porqué darse los 12 cada vez, ni siquiera en el orden en el que los sugirió Campbell o cualquiera de sus discípulos, con Christopher Vogler a la cabeza. Los nombres de cada paso, en lenguaje eminentemente poético en el original, cambian dependiendo de la traducción. Si la historia se adapta bien a las categorías del Viaje del Héroe es que es clásica. Si no, si se adapta a medias, casi nada o nada es que se acerca a lo que podemos reunir con el nombre de excéntrica. Por ejemplo, cualquiera de las entregas de “Star Wars” o las vidas de Jesucristo se adaptan como anillo al dedo al Viaje del Héroe, mientras que “Taxi driver” o “Sirat” se apartan considerablemente de él.
1. Mundo cotidiano
2. Llamada a la aventura
3. Rechazo de la aventura
4. Encuentro con el maestro y aceptación de la aventura
5. Cruce del umbral
6. Pruebas, aliados, enemigos
7. Entrada en la cueva desconocida
8. Experiencia cercana a la muerte
9. Recompensa
10. Vuelta a casa
11. Resurrección o nueva experiencia cercana a la muerte
12. Retorno con elixir
miércoles, 25 de marzo de 2026
Knult en el precipicio celeste
Se abre un camino de crisantemos desde donde caes a cada instante, interminable, con esa locura de andar con un corazón alojado en el pecho, una bala perdida, que emite luz, que insiste, que perfora mientras desciendes sin término.
No parecía que esto fuera necesario, pero lo es, algo pulsa, pregunta qué deseas encender bajo este temporal, mientras los tejidos que haces no son sencillos, se afinan, se adelgazan, se vuelven membrana, pasan el aire, lo dejan circular, lo retienen.
He evitado mirar por las fisuras de los muros, aunque el olor entra, se adhiere, se queda en la lengua, y los ciegos siguen el programa normal, escriben, las yemas de sus dedos leen los relieves sucesivos de la respiración, presionan, avanzan, reconocen un ritmo que se hunde y reaparece.
Estamos en el aire, por sobre el polvo que ha levantado este ruido inacabable, suspendidos, sin superficie, y entre los arbustos los niños esperan, abstraídos en su velocidad, contenida, acumulada en las piernas, en los tendones, a punto de soltarse.
miércoles, 18 de marzo de 2026
La memoria del río
Respira, el jardín es amplio y el fuego se divisa desde cualquier lugar.
¿Alguna vez pensaste en el aroma de las rosas en este momento?
—En realidad nunca fui consciente de este espectáculo, el mundo siempre desemboca en la tragedia humana, una mano hecha de ojos nos aleja del estupor del momento—
Anoche, cuando todo estaba en pie, sonreías, lo recuerdo perfectamente. Ahora puedo decir que la cinta está completa, todas las ambiciones que nos reunieron aquí concuerdan a la perfección. Puedo escuchar la respiración de todos en este momento, puedo dejarme ir con todas esas voces.
Alguna vez hubo en ti un resplandor que enmudeció la historia.
martes, 17 de marzo de 2026
La caja de Ward
El mar blanco. Para que la risa se eleve, se tense, se convierta en un arma. ¿Hace falta usar el alma como gatillo? Nieva. Hace horas iniciamos esta conversación. El melodrama tal vez pareció un juego inofensivo. Pero mírate. Y mírame ahora. Nuestras civilizaciones aceptan hundirse entre sueños y esperanzas, sobre el lodo espeso de nuestras victorias mínimas.
—Perdón, señora, ¿me permite quemarle un ojo? Se ha llenado de mundo. Perdón, señora, puedo ver en él un territorio devastado. Perdón. Dígame, ¿sabe si tiene alguna oportunidad de reencarnarse? Señora, Dios quiere huir por su cabeza. Permítame clausurar la salida.
Gauguin en el desierto de Sonora
[…]
Querido dios si pudiera te ayudaría pero hoy deseo pasear por Roma y respirar, esto que te es ajeno. Estoy tan cansado de hacer lo correcto. Existen otras formas de conocernos pero ningún camino me muestra de forma tan fascinante esta distancia. Te invitaría a tomar café en esta gran plaza, pero debes de aprender, aún debes hacerlo a pesar tuyo.
Yo estoy cansado de hacer lo correcto.
sábado, 21 de febrero de 2026
Nina Simone en el jardín de arena
He dejado de buscarte tras los jardines del palacio, ahora cierno el cielo para dar contigo. A ciertas horas olvido mi nombre y en el templo los gritos se hacen insoportables.
¿Qué dios cuelga de esa luz que hiede y espanta los animales?
He vuelto al jardín temprano por la mañana.
He cernido el cielo esta tarde.
No ha quedado más que esta suposición y los rumores de los sirvientes que comulgan con el polvo.
lunes, 16 de febrero de 2026
El padre que nunca fue
[...]
¿Esto ya se ha convertido en una manía?
No los veo como individuos, son una masa uniforme, después del bombardeo sobre Berlín. Los motores encendidos toda la noche, los motores hablándole a la ciudad. Ahora ofrecen memorias, esplendorosos pasados donde perderse.
Kierkegaard sueña iluminaciones, pequeños budas. Todos apuntan con el dedo hacia dios, es un dardo el que enloquece las multitudes. Ahora todos se encuentran obnubilados por la tenue luz.
viernes, 13 de febrero de 2026
BATEA FUERTE MERRIL
[123]
La santidad es un estado de constante fascinación por la belleza y comprensión, una clase de conciencia, que nos transforma continuamente. La renuncia al "yo" y el abandono de la aceptación del mundo como tal. Esta conciencia que se experimenta es un pilar de renovación en constante interacción que lo que está en constante movimiento.
[983]
¿Y los asesinatos? -Quizás fueron crueles pero por algún momento vi un brillo en sus ojos- Sueñas continuamente con ella. Siempre ha sido una sombra, yo no podía verme calmado sin que el chirrido de sus dientes rompa todo equilibrio. ¿Amabas la fotografía? Sí, ella también lo hacía, tenía una predilección especial por las fotos analógicas, esperaba horas en el cuarto oscuro a que apareciera la imagen, quizás pensó alguna vez que el resultado sería diferente al esperado. Ahora ha nacido una idea vaga de lo que significa la resurrección.
Nuestras voluntades se enfrentan
Como diría Ray Loriga si Jesus hubiera nacido en este siglo y no hace más de dos mil años y en Texas; los cristianos no llevarían cruces en el cuello sino sillas eléctricas. Y Gonzalo Arango lo secunda diciendo:
"La venganza es una virtud democrática"
Día #64
¿Recuerdas Chapultepec? Deseabas ser un ángel recostado en las sábanas junto a los perros, recostados frente a lo más humano.
Yo te recuerdo entrando a la noche como un héroe sin esperanza. No necesitabas esas horrendas alas para volar.
Sí, insomnio es un animal de grandes ojos y tiempo extraño. Juego con el a ver quien parpadea primero, se después de mucho tiempo que no le gusta perder y a mi no me gustaría perder un amigo. A insomnio le gustan los animes y yo lo acompaño. Creo que así empezó todo.
[...]
Lo que apasiona es la tensión del balbucir iluminado. ¿Cómo llegar a la niñez con la boca sucia llena de palabras? La inocencia es irrecuperable porque nunca la perdiste. Acude a la cita por sumiso acaso, y dejas de estar para devenir, que es más precioso que ser.
Dibujos de ciego, Luis Cardoza y Aragón.
[...]
“Cuando por fin encontré a Bowie estaba sentando debajo de un ángel de bronce. Sabía que estaría debajo de un ángel desde el principio, pero Berlín está lleno de ángeles.
Llevaba los ojos pintados de azul y el pelo rojo. Sabía que había llegado hasta allí por él y por eso apenas me miraba. Empezó a llover, pero no nos movimos. Ni el ángel, ni Bowie, ni yo.
Cuando ya era casi de noche me dijo:
No tienes por qué preocuparte, aún eres demasiado joven para elegir.”
Héroes, Ray Loriga (1993)
miércoles, 11 de febrero de 2026
Marosa di Giorgio Árbol de magnolias
Árbol de magnolias,
te conocí el día primero de mi infancia,
a lo lejos te confundes con la abuela, de cerca, eres el aparador
de donde ella sacaba el almíbar y las tazas.
De ti bajaron los ladrones;
Melchor, Gaspar y Baltasar;
de ti bajaban los pastores y los gatos;
los pastores, enamorados como gatos,
los gatos, serios como hombres, con sus bigotes y sus ojos de enamorados.
Esclava negra sosteniendo criaturitas, inmóviles, nacaradas.
Virgen María de velo negro,
de velo blanco, allá en el patio.
Eres la abuela, eres mamá, eres Marosa, todo eres,
con tu eterna juventud, tu vejez eterna,
niña de Comunión, niña de novia,
niña de muerte.
De ti sacaban las estrellas como tazas,
las tazas como estrellas.
Estuvo oculto en tus ramos el Libro del Destino.
Te has quedado lejos, te has ido lejos.
Pero, voy retrocediendo hacia ti,
voy avanzando hacia ti.
Te veré en el cielo.
No puede ser la eternidad sin ti.
lunes, 9 de febrero de 2026
El cielo todavía pertenece a la historia
[…]
Porque nuestro no era el reino sino la ruina.
No solamente dios puede darnos un nuevo significado de la muerte esta es una de ellas:
*
1. Vivir en una casa de madera y quemarla cada noche para reconstruirla cada día, para no cansarnos será pequeña, solo con una cama, una tina y un espejo para no olvidar que existimos.
2. Quedarnos en la cama en las mañanas suaves, lejos de nosotros, entre olio, yogurt y fresas para después salir del mito de la luz y quedarnos atrapados en la noche, bailando cumbia hasta ser un solo sonido dulce.
3. Dejarnos de lado y que nuestros cuerpos se reconcilien. Solo ellos saben.
Siempre te dije: "Es una locura quedarnos aquí"
10 Place Saint Lazare. 84000 Avignon-Francia
jueves, 5 de febrero de 2026
Una dictadura de luz
Galeano lo decía sin dudar:
Maradona. No por estadísticas, sino por desobediencia poética.
Messi es la perfección del sistema; Maradona, la grieta que lo desafía.
Uno juega como los dioses ordenan; el otro, como los pueblos sueñan.
A veces pareciera que la luz más brillante no tolera por mucho tiempo este mundo.
[...]
Era una estancia cómoda para quienes asistíamos atraídos por el humo. De aquella casa no queda más que las brasas ardiendo contra la memoria ante la promesa inmejorable de la persistencia de algún atentando contra cualquier designio celeste.
[Cercine]
Encontrar el secreto.
Fundir las campanas de bronce de los altares donde se evita el desconcierto y se vela el ala perdida, inservible, en la hora del viento.
Mi predica será única entre el balbuceo de los imbéciles, porque para cuando ellos comprendan la maravilla escondida en la decadencia serán inservibles mascaras, semillas del desencanto.
Alta es la esfera donde habita el pensamiento como un pez de color, elevado por sus oraciones ante los océanos salvajes.
En las corrientes donde se pierden las nociones, convertidos en partículas efímeras, indagamos nuestra forma primaria, inexacta.
Entonces supe de la miseria que gozaban en la cima de sus pesadillas diarias, en el ejercicio irreemplazable que otorga la manía de la voluntad.
Puesto que mi trayecto se encuentra convenientemente enlazado a la fatalidad, levanto esta fortaleza inaccesible, contra la vitalidad presumida del triunfo.
¿Que bondad esconde la mano que llama desde su lecho a la muerte y abre el jardín donde lo sagrado reviste los muros invisibles en la paranoia preciosísima de la fugacidad?.
[...]
Aprendí en la batalla la exaltación del espíritu, en cada instante de la duda, el trabajo desde lo clandestino se armo contra la falsa pericia del animal mecánico, así se destruyeron palacios donde se veneraron cadáveres donde la belleza era un dios utópico.
Renuevo el pacto secreto con el aire que refresca las catacumbas donde atados de piernas y brazos los estúpidos se levantan en hombros y habitan la baba que les permite un lenguaje.
Esta era mi travesía a través de los jardines donde la sangre es una flor incomparable.
[explosionesenlospilaresdeldía]
miércoles, 28 de enero de 2026
Con el asombro de las máquinas
Una vez que esquivas el destino.
¿Que hacer?
Intentas mantenerte lejos de él.
Corres a ciegas y cruzas los dedos.
Es la única forma de romper del círculo.
lunes, 26 de enero de 2026
Tratados acerca de la biología de tu sonrisa
***
Yo también fui elegido por la noche
En la prédica de la nube
En su silencioso trajín.
Que esta alegría me diga el origen de mi herida más preciada
De esta alegría sin trayectoria definida
Servida de extremo a extremo en la mesa
Y
He de reconocerme en el humilde tránsito celeste
tal vez como un ave
o
solo polvo que gravita
que no define
pero
que
da
consistencia
al
universo
"Apágate cuerpo mío, viajaremos toda la vida" (2024)
martes, 6 de enero de 2026
Jack Kerouac - Credo y Técnica de la prosa moderna
Libretas secretas garrapateadas y páginas frenéticas mecanografiadas para tu exclusivo placer.
Sé receptivo, abrete, escucha.
Evita emborracharte cuando no estás en casa.
Enamórate de tu vida.
Respira, respira tan fuerte como puedas.
No más tiempo para la poesía, en su lugar lo que es.
Despréndete de inhibiciones literarias, gramáticas y sintácticas.
Permanece en trance, inmóvil, sueña con el objeto que está ante ti.
Al igual que Proust, sé fanático del tiempo.
Relata la historia verdadera del mundo en monólogo interior.
Vive tu memoria y tu asombro.
Sal del fondo de tu ser, y con los ojos muy abiertos nada en el mar del lenguaje.
Acepta la pérdida para siempre.
No pienses en palabras sino en imágenes.
Suprime el miedo y la vergüenza ante la integridad de tu experiencia, de tu lengua y de tu saber.
Escribe para que el mundo lea y vea la imagen precisa que tienes de él.
Creación salvaje, sin límite, pura, surgida de las profundidades, a ser posible alucinada.
Tú eres un genio, siempre.