sábado, 28 de agosto de 2021

Stoya

 Stoya                                                              

                                                             [a veces pienso 

                                si el sol podrá disolver esta niebla]


Vamos

No preguntes que es el humo ni que lo forma

No hagas que fabule reinos imposibles a tu favor

Embriagados sobre las cornisas solo festejemos los desaciertos


Bendita esta hora que nos hace sombras

La mueca que espanta toda coincidencia disfrazada de voluntad

Alta la madrugada donde cuelgas tus ansias de luz

Equivocada ecuación para el sobreviviente que ha olvidado salivar para tragar el alimento


Sé que también piensas en todo aquello que muere antes de tiempo

En los barcos que lejos han perdido la esperanza y se hunden


Benditos los llamados a este festín de animales muertos

Los cantos interminables en los cuerpos donde nos disipamos


Cuan indispensable es la lanza atravesando el pecho

La herida en el costado que espera ser lamida

viernes, 27 de agosto de 2021

"La disciplina estética de la neurosis"

 [...]

Es hermoso por que es un error. Todo esto no funciona porque es fácil. Un espacio sublime que circula por el mundo como una marca.






Escultura de Richard Serra, Snake - 1997

''El despertar del monstruo''


-Había una vez una cueva tapada por una piedra muy, muy grande. Las leyendas decían que dentro había un monstruo dormido.

El niño más infeliz de la aldea habría dado lo que fuera para dominar el mundo.
El niño le preguntó a un anciano: “¿Cómo puedo despertar al monstruo?”. El anciano lo contestó: “Tienes que llamarlo por el nombre de la persona más amada en el mundo”.
Precisamente ese día había una boda en el pueblo. Todos cantaban y bailaban felices.
El niño vio a los novios y pensó: “¡Ahora ya sé quién es la persona más amada en el mundo!”
El niño fue a la cueva y gritó: “¡Mazenka! ¡Pepîcek!”, pero aquello no despertó al monstruo.
En la aldea había un hombre muy fuerte al que todos admiraban.
El niño pensó: “¡Ahora ya sé quién es la persona más amada del mundo!”.
El niño fue a la cueva y gritó el nombre del hombre: “¡Jiri!”, pero aquello tampoco despertó al monstruo.
En la aldea había una muchacha que cantaba muy bien y hechizaba a todos con su voz.
El niño pensó: “¡Ahora ya sé quién es la persona más amada del mundo!”.
El niño fue a la cueva y gritó el nombre de la muchacha: “¡Magdalenka!”, pero tampoco así despertó al monstruo.
En la aldea había un abuelo y una abuela que llevaban muchos, muchos años casados. Tenían un montón de hijos y nietos.
El niño pensó: “¡Ahora ya sé quién es la persona más amada del mundo!”.
El niño fue a la cueva y gritó el nombre de los abuelos “¡Bozenka! ¡Venousek!”, pero ni con esas despertó al monstruo.
Al ver tantas personas amadas el niño se sintió como si dominara el mundo y se olvidó de la cueva.
Pero un día encontró a una mujer que lloraba sola en un lugar apartado de la aldea: “¡Mi hijo se ha perdido! ¡Se lo han llevado los duendes!”.
La mujer le contó llorando cuanto amaba a su hijo y le dijo su nombre.
El niño se quedó asombrado: “¡Ahora ya sé quién es la persona más amada en el mundo!”.
El niño se fue a la cueva y gritó bien fuerte su nombre.
La piedra se movió lentamente. Cuando el niño vio al monstruo…
Grush, Grush, ñam, ñam, grumpf, grumpf… ¡Glucks!

miércoles, 18 de agosto de 2021

La memoria del agua

 [...]

Cuanto de aquello queda. ¿Sus zapatos, sus vestiduras, su sonrisa torcida? Hacia qué dirección cabalga el humo que sale del agujero en su pecho. ¿Puedo aún reconocerlo? ¿Puede aún reconocerme? ¿Sabrá de las nuevas guerras y qué murió hace un tiempo? Podría mirarlo de nuevo a los ojos sin quebrarme y sin quebrarlo, con toda la rabia que la ternura me permite?



martes, 17 de agosto de 2021

Bach!

 Con la expansión de mil pistones se acelera el medio día. En mi corazón otra estación se dilata, bajo las partituras de Bach tu voz apacigua los motores. Otra vez es hoy bajo la sombra del antiguo Antonov que se mantiene en vuelo en la memoria. Quisiera alejar todo pensamiento que anida las fisuras de una voz que poco conoció lo humano. Atrapado en el movimiento sutil de una gran cordillera te levantas de algún sueño profundo. Te levantas alternando los colores del más dulce trago en los ojos del mundo. Tu última apuesta la arruinaste por completo y aun así eras feliz, como un niño que conoció a su padre después de conocer todos los miedos. Tu última apuesta tenía un sabor a carne quemada por las sogas y las flores más brillantes. Tenía un nombre único y un destino incierto, esa era la gracia que complacía tus derivas. Príncipe purísimo en la dinastía del agua, tu última apuesta te abrió los ojos como el sol a todas las ventanas de esta ciudad que se hunde.

jueves, 5 de agosto de 2021

Carta de "La vía divina" a Polanski.


[…]
Si reproduces la vida te perderás entre tus propios jardines. Exactamente en el polo opuesto se blanden espadas sin razones ¿Acaso no hay nada más hermoso? Un eco mítico recorre la ciudad -Los animales hablan- los escucho sin miramientos, los escucho porque tienen ojos que cargan con alguna muerte, los escucho porque sus hocicos enormes engullen mi cabeza, los escucho porque arrancaron mis orejas cuando era niño y volaba entre sus dentaduras, finísimo como un hilo de oro robado al sueño, los escucho porque las espadas son rápidas y mi corazón un señuelo, porque lo hermoso avanza como una maquinaria que corta las cabelleras de los niños que corren absorbidos por el juego en las infancias sin retorno. La brisa del pacifico agita 36 banderas, en un solo ojo que guarda una tormenta. Yoshio Sano no solo es director cinematográfico también es un asesino, ama el dialogo de los animales cuando ruedan las cabezas.
"La misa de los animales" Domingo 30 de noviembre de 1969.

La nueva vida

 Hace mucho la vida fue un cuadro turquesa impregnado por Klee. Una turbulencia continúa. Tiempo atrás escribiste: “A Kreit rompiendo las olas como si fueran la muerte” y terminé años después con las costillas fracturadas de felicidad sobre la playa. Un color disuelto en una paleta de acuarelas de arena. Somos una frontera a la deriva en el océano. Ahora lo entiendo mejor. Volví al punto donde comenzó todo, a escucharte bajito. Volví como un niño a jugar y perdonarnos por el daño mutuo.

En esta playa las tortugas marinas vienen a desovar sus huevos en el eterno lazo con la tierra. Un acto de ironía el tenerme en medio. Tomando distancia quizás deba entender que rompí un regla fundamental. Quizás todo lo que tuve quedó en el fondo como un acorazado con otro sueño. Las palabras nunca fueron suficientes, menos en estos momentos.
Ahora salgo del mar como el primer pez al incendio del mundo.

Arica, 5 de Agosto del 2016

martes, 3 de agosto de 2021

Gravedad

 *

Si todo está perdido, que la rabia continúe en Mykonos.
Así los imaginaba, cómo un día cualquiera que se olvida, como frutos fermentados sobre la tierra, devorados por el tedio de hábiles hormigas, observados por un sol condenado a salir diariamente
Volver al azul cuando la mente no sea una coordenada estable
Solo un ruido

TIMBA!

 *

Hola vengo del pasado, perdón por mañana.

lunes, 2 de agosto de 2021

Colt 45

 —Mira, yo voy a hablar con un arequipeño siempre y cuando no deje de escucharme a mí misma— me dijo. Yo estaba tan deliciosamente ebrio que pensaba que Oscar Wilde me estaba diciendo cosas.

Era 1994, era la fiesta de Jimena Coronado en casa de Oscare Tramontana. En ese tono estaban Carmen RavagGuillermo Fari y otros demonios entrañables/inetiquetables.
Y era ella, la rubia de ojos azules o verdes o amarillos, todo dependía de la tonalidad del tono.
—Lo que pasa es que a mí me encanta escucharme a mí mismo, ese es uno de mis más gratos placeres— le dije. —¿Y tú, weona? Tú eres de San Juan de Miraflores, ¿no?
La rubia de ojos azules me miró con algo que los más celebrados narradores peruanos llamarían ‘sorpresa’. Lo que yo vi fue una mezcla de petróleo y sangre combustionando en ese enorme pozo de melancolía que eran sus ojos azules o verdes o amarillos o rojos, todo dependía de la intensidad de la fiesta.
Era preciosa.
Y cuando un precioso ejemplar de 27 años te mira con rabia, ¿qué hace?
Te pone el pulgar en la frente en forma de Colt 45. Y te dice: te voy a matar, arequipeñito. Espérame.
Esperé.
(Un arequipeño de 25 años apenas aterrizado en Lima, aunque venga de Buenos Aires, siempre será un arequipeño de mierda).
Vino con un vino.
—Esta delicia no la has probado ni la probarás en tu puta vida, arequipeño.
Era un buen trago, sin duda.
—Es un poquito mejor que los cartones Clos de Pirque de mi pueblo— le dije.
A continuación separó sus hermosos labios rosados y extrajo una lengua kilométrica. La acercó a mis ojos.
—¿Ves mis amígdalas?
—¿Sí!
—Eso es ser hombre, pues huevón.
Así conocí a Suzette Tori.
(continuará) Czar Gutierrez