lunes, 29 de junio de 2026
Sonreíamos si todo fuera cierto.
[345]
Tengo un cronómetro en la cabeza que perdió el tiempo.
[932]
¿Cuánto queda de aquello? ¿Sus zapatos, sus vestiduras, la sonrisa torcida? ¿Hacia dónde cabalga el humo que brota del agujero en su pecho? ¿Puedo aún reconocerlo? ¿Puede aún reconocerme? ¿Sabrá de las nuevas guerras, de todo lo que murió hace tiempo? ¿Podría volver a mirarlo a los ojos sin quebrarme, sin quebrarlo, con toda la rabia que la ternura todavía me concede?
[928]
1:15. El tráfico avanza con la lentitud de aquella tarde en la Av. Ejército. Una bala sin nombre atraviesa la ciudad, superhéroe de nadie, mientras un anciano derrama helado de vainilla sobre su camisa. ¿Las tortugas conocen el vértigo? ¿Qué persiguen? ¿Cuál es la velocidad de una renuncia? El sol pierde temperatura mientras esta lata con ruedas cruza un universo desconocido.
Me detengo en el centro del caos y pienso: la felicidad es un arma que enfría la vida.
[321]
Oh sí, danzan como idiotas. Hermosos cerdos entre los geranios del día.
No sólo el miedo respira en los desiertos que preparas para tu vida. También tu soberbia, evaporada, disminuida por el sueño.
—Tienes que crecer fuerte y sano—
Oh sí, danzan como idiotas. Se conmueven porque los observas desde lejos, encerrados en su inmenso establo.
¿Lograrían atravesar el ojal que elegí para proteger el inmaculado paraíso que sostengo?
Salta. ¿No escuchas los disparos? Salta y sonríe. Esta escena podría filmarse durante una eternidad. Salta mientras el plano se estrecha y las balas finalmente aciertan.
[541]
Pasaría horas viéndote. Escuchándote leer. Toda muerte promete una transformación. En la niebla, todos los caminos permanecen abiertos.
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