domingo, 1 de noviembre de 2026

La ternura del cuchillo



Se ha preparado una matanza, oh mis hermosos corderos confundidos, temblando en mitad de la noche. Las distorsiones del alcohol los reúnen alrededor del espanto. Atrapados, no pudieron huir por las puertas abiertas al cielo.

Condenado al humo, codicio los ojos de aquellos que aman con la ternura del cuchillo.

¿Ayer acercaste demasiado el sol a tus ojos? De pronto la noche te golpeó sin advertencia.

Yo los quería libres, intactos, fuera del alcance de cualquier sombra, pero ahora son objetos perdidos, fragmentos de aquello que jamás regresa. Se extravían dentro de nosotros y toman su propio rumbo.

Oh, mis hermosos corderos atrapados, todavía delirando esperanza. Dejaré las puertas del cielo abiertas una vez más, como cada noche.

Oh, mis hermanos disueltos en la niebla, aún escucho sus gritos. Pero volverá la noche en que puedan correr.

La infancia de los ángeles



[...]
El dijo que tener magistrales destrezas con las manos & no quiero hablar ni articular los días. He despertado temprano hoy, a la fuerza.
*
Disculpa, todo esto comenzó sin tu permiso, cuando todo giraba vertiginosamente allá afuera, desnudo y hermoso en medio de todas las plazas coloniales, pero los policías vinieron con sus escusas, vinieron aunque no pudieran tocarme.
Nueva York te dije, como si nombrara a un asesino serial.
Nueva York repleto de ángeles en speed.
*
Yo entré muy pequeño a la fabrica donde se hacían esos pianos, recuerdo la rama podrida y la nota en el aire, era pequeño, realmente pequeño cuando por primera vez obtuve un sonido perfecto, luego la infancia acabo y la perfección con ella.
*
Todo sueño es un anzuelo:
"San Adriel desenvainando la espada" en la pared de la catedral
¿Sabes? la historia ha sabido conservar la historia de todos nuestros fracasos.
-Satura el lienzo, hazlo, otórgale flexibilidad, al mismo tiempo fijarás el pigmento-
¿Sabes cual es tu pigmento favorito Adriel?
Cada seis meses los ojos de dios, Adriel, vuelan a Paris, se pierden entre los burdeles, en pleno invierno cuando las calles están repletas de nieve.
Si mañana una mujer severa oprimiera tu ombligo, si cortara por unos instantes tu respiración, podrías ser tú uno de los ojos que escruta la vida, pura pornografía Adriel, se que estás harto de esa imagen de santo desenvainando eternamente tu espada.
[El militante de los jardines rojos]

viernes, 30 de octubre de 2026

Iniciaciones celestes



[…]
73. Olía a mar. 43. Ya lejos es imposible. 21. Cuida de él y de su rabia. 34. Repetirse una y otra vez como en los álbumes de los mundiales. 22. Nuestro tesoro es la distancia que construimos cuando el muro de Berlín caía. 13. Descubrimos la posibilidad de ser invisibles. 98. Radares soviéticos rastreando la superficie del espíritu de mi abuelo en el hospital de policías. 82. Una breve memoria sobre el vuelo de Gu Gan perseguido por hormigas en Vietnam. 62. Todo esto sucede mientras le arrebatas otra bocanada de aire a quién sumergido divisa un cuadro de Paul Klee en el océano.

martes, 27 de octubre de 2026

Los secretos del Ermitage, 1845

Este fuego casto para mi deseo 
Esta confusión por anhelo de equilibrio 
Este inocente dolor de pólvora en los ojos 
Aliviará la angustia de otro corazón devorado por nebulosas
Federico García Lorca


[...]

Ardieron hasta reducirse a cenizas blancas.

No volvieron a coincidir. Los Alpes en la memoria no son imposibles. Lo repito una y otra vez, mientras la noche del mundo se vuelve una escotilla. Podría recorrer sus bordes por toda la eternidad. Amanece. El otoño coincide con la fundación de la niebla. Regresar. Reagruparnos en el skyline de Praga o Leningrado.

Nada hace pensar que ella haya tenido un lugar en esta especie. De todos los retratos que guardo, quizás este sea el más difundido. La Revolución de Octubre. Los vientos huracanados. Nosotros, desprovistos de cualquier augurio. Éramos un espectáculo tierno en las calles. Rojos de ira. Dueños de la última porción de luz. Las aves cruzaban la plaza con un gesto altivo. Desde lo más alto. Antes de caer.

Estamos arruinados, sosteniendo una isla que todos admiten imposible. Una música rancia no alcanza este brillo inusitado. Llega el primer canto. En este carro blindado, iniciamos la revuelta contra la vida cotidiana. Payasos inigualables ensayan la sonrisa que ha dado a esta ciudad su verdadero nombre.


lunes, 26 de octubre de 2026

Boeing XZ123 (2014)



[...]

El humo negro congregado en el centro del cielo. El resplandor del pánico desde la tierra. Giraba sin norte. Pequeña, la luna se encoge cuando pienso en lo que nos hicimos. Grabo los datos. La caja negra es nuestra nave y memoria.

En los noticieros nos escucharán como nunca cuando nos precipitemos a tierra.

Hablaré y tus ojos brillarán.

Nos buscarán, entrando y saliendo de los días.

Siéntate. Tengo una historia para pasar la noche.

Mientras nuestros cuerpos son el siniestro que planeamos.

Mientras todos desencajan la boca al encontrarnos.

Al comprender el mensaje.


viernes, 23 de octubre de 2026

Érase una vez

"Mi corazón está en ruinas pero a todo color"

Para Brenda



Eiti Leda, 23 de Octubre, sostengo:

Precisamente, no fuiste algo que siempre atesoré. Mentiría con soltura al decir que te llevaba conmigo, soñándote como un amuleto contra mí mismo, un artefacto totalmente inservible. La rabia invade este recinto con violencia. Procuro una mentira más para mí: «Todo estará bien».

Esos domingos sin tristezas nunca se alejaron. Quizás por un tiempo fueron llevaderos ante lo implacable de lo cotidiano. Pero había un vacío en el que calzabas perfectamente. Una pequeña guerrilla donde amábamos quedar desarmados, sin motivos ni razones. Entonces nuestra alianza era posible. Ya ese sol que se colaba por la ventana oeste de la habitación que era nuestro hogar no existe, pero la calidez de esa mentira que sostuvimos con gran habilidad nos reviste sin tregua.

Será en otro momento. Ahora que lo he visto todo a través de ti, me parece esta lluvia de días una broma de mal gusto. Ironía pura. Por las mañanas, en mi mente, siempre humea el café que no puedo beber, al igual que esa presencia inconfundible que no puedo sostener.

Tardé mucho en entender tantas cosas alrededor de todo lo que no tiene sentido. Tarde, como siempre. Ahora reposo mi alma como un té filtrante para adormecer algún pensamiento, obviamente desatinado, pero totalmente necesario.



Viernes 3am, 24, la respuesta amada:

Pues no lo sé.

Sólo comprendo que las palabras se adormecen y el cuerpo nace entre tus infinitas colchas rojas.
De tu sonrisa terminando en mis labios.
La paz de las olas en nuestras manos, que se desvanece cuando no estamos.
En caer en el mismo error de la alegría injustificada todos los fines de semana.
En el «te extraño» que no quieres.

Porque a las cuatro de mi interminable insomnio tu voz se hace más clara.
Porque no te tengo.
Y si te tengo, reposas como agua en mis manos, frágil ante la debilidad de mis dedos.
Humedad insoportable de la piel del recuerdo.

Porque te pierdo todas las noches en el caos de tus constelaciones. Mi vista se cansa, pero te espero.
Y regresas despacio a nuestra cama, deslizándote suave entre las sábanas blancas. Veo tu cuerpo cubierto de bellas palabras y pedazos de estrellas, mas no te digo nada. Es tiempo de dejar entrar tu abrazo en mi cuerpo.

Me preguntas por qué te quiero.
¿Ves que me perdí de nuevo?
Ya no me pidas que explique cosas que no comprendo.
Y aunque lo niegues, tú sabes a qué me refiero.

(Meinhof, 1976)