miércoles, 14 de octubre de 2026

La certeza del necio



*
Así se mueve el mundo. Soy feliz porque no tengo opción. Sonrío con los dientes torcidos y el cabello desalineado. Sin astrología ni sentido. El día arranca torpe. Puedo enamorarme y arruinarlo sin esfuerzo. Xiu Xiu y Crystal Castles llevan horas sonando, convulsionando en el cielo. Espuma en sus bocas. Deidades psicodélicas, rápidas como animales de vapor. Persisten porque no saben detenerse.
Aspiro el aire más limpio de este vertedero. Empiezo a brillar. No es cine barato. No lo es. Bailemos. Descoordinemos bajo cualquier luna. Voy a arrancarte ese calambre que te sacude cada noche. Ese calambre que insistes en llamar alma.
Esta noche me iré con Alice Glass a ver el agujero en la capa de ozono. Nada va a cambiará. Solo los errores se harán más claros.

La anarquía de la ternura



LOS NIÑOS NO CREEMOS EN LA MUERTE


Porque desde la niebla los observo 
mejor que nada y nadie.
Todo sigue su tránsito.


Esta mañana desperté y pensé de inmediato: «Oh, Dios, otra vez sigo aquí». Algo anda mal. Todo es perfecto, con ese brillo palpitante en las cosas que rompe el compás de lo ordinario. Existe otro verdadero milagro que pasa desapercibido cuando los sentidos están excitados. La imagen de la infancia me trae un recuerdo nítido de los juegos mecánicos que sobrevolaban a pocos metros del suelo, pequeños vehículos de guerra. Ahora soy un solo ojo, uno inmenso y obsceno, que traga cada escena. Ahora que recuerdo y me alejo de ese brillo inolvidable, como una herida de guerra, recuerdo vagamente la mano de mis padres, la risa de mis amigos, el escalofrío que me obliga a voltear y correr fuera de ese campo de espanto.

Dios ha tenido tantas oportunidades de saldar cuentas conmigo y las ha desperdiciado una a una. Pienso que debe de estar cómodo con mi existencia. Creo que ha de ser feliz con la idea que tengo de él. Ahora lo dejo jugar como un fuego artificial, hasta que cierre los ojos y desaparezca.

Él tiene una idea algo retorcida de la belleza, y yo, de la fugacidad de los instantes hermosos.

La felicidad es un arma que enfría la vida.

domingo, 11 de octubre de 2026

El sigilo de la estupidez



[...]
Sabrán de mi cada vez que el alma sea un calambre que les endurezca el cuerpo, cada vez que un mal sabor les retuerza la boca. Allá afuera todos desean. levantan la mano con esperanza, pequeños les digo, el sol los ha cegado, ha llenado de resplandores sus cráneos horadados por la espera.
Bailaremos como niños down, hermosos y puros hasta el último amanecer.

Las sombras habitables



[…]
Dicen que el rock ha muerto en mi pecho, pequeño. El bus solo dejó un recuerdo indeleble del sueño. En Nueva York los corazones rozan la noche. Corazones de helio en chicas pop. En la noche de bengalas no estabas perdido. Calle abajo esperaba la ciudad. La dulce Liu. No dormía por miedo. Yo también no me atrevía a dormir. Los sueños son como corrientes submarinas. No he vuelto a salir de aquí. Pero imagino el mundo. Escucho sus engranajes aceitados girando. Algún satélite coordina una oración metálica en la fricción por tu nombre. Ella no sonríe. Se balancea. Y cae como un meteorito en el centro de mi cerebro. En Nueva York nos perdimos en el metro. Hablábamos de disolvernos. La niebla es mi animal favorito. ¿Acaso sabes que sostiene este abrigo? ¿Cuál es su estructura? Huele a menta. Los vagones a pólvora. En Nueva York los corazones se elevan. Se los traga el cielo.

sábado, 10 de octubre de 2026

Fina Ambrosia



[...]
Regreso a la mío, a las apuestas, al hipódromo. A las butacas sucias y vacías, a ver a mi viejo caballo, famélico y cansado. Regreso para verlo trastabillar por los carriles infinitos, con toda la voluntad del mundo convulsionando en cada tramo, pensando.
"Qué bello es ver morir un caballo. Una bestia inigualable. Qué bello es ver morir al caballo que amas. Su pelaje brillante solo visto por tus ojos. Qué bello e irónico, abrazar lo que pronto está por partir y no poder sujetar lo que se va y se desconoces por completo"
Los niños eléctricos de Rostov.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El camino del árbol



Mis ojos,
acostumbrados a la prisa del siglo,
se detuvieron ante la piedra. 



*
Mi memoria es selectiva, tu estupidez es permanente.

*
Entonces me dijo: Construye un lugar para nuestro reposo. Atravesé el jardín y la neblina de la mañana deformada por sus gestos. ¿Construir para quién? me pregunté. Que restos descansarán aquí, sí no eres alguien tangible para la constitución de mi luz, del espíritu frecuente de lo que podría llamarse un hogar. Regresé sobre mis dudas al lugar inicial, lejos del incendio acogedor que imaginé.
Los sueños nunca terminan, las pesadillas, como tú, sí.

martes, 8 de septiembre de 2026

Códigos de conducta



Todos estamos rotos, 
así es como la luz entra.
Hemingway


¡Alegría! los mejores reyes y reinas, son los que están muertos.
Ahora que los gusanos se encarguen bajo tierra mientras celebramos sobre ella.
Mejor es estar furioso que triste.
Mi cerebro se encoje como una fruta seca.