sábado, 16 de mayo de 2026

Mucho después de que los imperios caigan

***

Aguanta la respiración
Sumérgete

Este juego es solitario

***

Una casa custodiada desde el amanecer. Mi casa. Se abre un camino fuera de la primavera. No conozco el nombre del milagro, ni las gotas que se filtran entre sus vértebras. Se cierra el camino y la nube sigue su rumbo. La corriente me permitió avanzar, respirando el mundo mientras cantaba: “Miren sus piernas endurecidas por el dios de las alucinaciones, miren desde la cima de su ruina”.

Así enloquecimos con el canto de las aves, enloquecimos bajo el aire agitado de sus alas. Es la ventura del hombre: esta dentadura frágil, prisiones celestes en peregrinación hacia el centro de las tormentas. Encendidos en la memoria volátil del cáñamo, brillamos desde el exilio deseado. Convulsionamos ante el orden natural del día. Mantuvimos en cautiverio el fuego preciso.

Proclamamos nuestra la tierra donde las ballenas van a morir, la espuma prodigiosa de sus bocas en la arena. El primer desgarro de carne volando lejos de la unidad pensada. Los territorios donde solo las suposiciones vuelven ciertos los abismos.

Pequeños suicidas, conocen la extensión del imperio de la voluntad que ha derribado toda frontera. El éxodo de la luz por la selva ha dejado a la noche con un solo órgano vital e indescifrable.

La mecánica de la sombra en la cuadratura del cielo.

lunes, 11 de mayo de 2026

La absurda necesidad de poseer


En el invierno son las lágrimas del hombre más altas y sonoras
Jorge Eduardo Eielson

[...]


Un hueco en el laberinto. Probablemente una falla en la codificación. Respiro a través del jardín. El árbol ha escapado al ocultarse tu alma. Seguimos transmitiendo los eventos humanos. Tengo paralizado el brazo. Mi madre y la cicuta de su amor me envuelven. Ella me quiere libre.

Anoche dejé la ventana abierta para ver los meteoritos sobre la ciudad. Todo arde en el nombre de un girasol. Arqueología en los restos del campo de batalla, en la sábana del amor desapareciendo en cada célula extraña. Volveré a ser otro. Tarde o temprano volveré y no me encontrarán.

El polvo espacial fecunda el vientre de Liu. Podría pasarme la vida reconstruyéndote a imagen y semejanza de la bestia que trepa por mis ojos. Podría pasarme la vida dentro de una pastilla dulce. Un bello cerco de sauces meciéndose en lo lejano del borde de la noche.

Adivinas en las manos el arma que dio el color al circo del rey. Podré reír en la corte de los astros. Podré reír con los huesos de todos los que amo. Liu se pasea entre las finas hierbas que aparecieron mientras cantábamos. Liu atraviesa las ramas igual que un animal perdido en otro planeta. ¿Liu acaso temes saltar de rama en rama hasta caer?

Liu, mi corazón es una astilla que duele.

sábado, 9 de mayo de 2026

La tecnología de la resurrección


[432]

Quizás el milagro, es solo haber llegado hasta aquí.


[973]

Deja que el canto de los batracios oxigenen tu sangre, en su oración, que no es distinta a la de tu madre, ambos ascienden al cielo para esgrimir un pacto. En mi ascendencia ellos trepan aguas arriba en el río para morir mientras yo vuelvo a mi infancia en compensación o en el equilibrio justo del mundo.

[873]

¿Has oído a la violinista Soviética?
Realmente pensé que era libre. Pensé en saltar por encima de las butacas, desnudarme y gritar como un recién nacido en contra de todos; pensé en correr por los jardines de Versalles observándolos.
Ella
Hermosa y metálica como un satélite inalcanzable.
Aún todo estaba cubierto por la niebla y sus memorias eran páginas blancas donde escribir.
Yo dejé en ellos una herida que no podrán curar

 

viernes, 24 de abril de 2026

Composiciones caligráficas



Un pez de color en el estanque de tu alma.
Donde ya no existe ninguna corriente, donde todo se ha detenido. 
Esto no es más que pornografía: el morbo bordeando los límites del jardín. 
Había recordado todo tras encontrar ese recorte periodístico donde se anunciaba la muerte del primer presidente latinoamericano. 
La pura voluntad de lo humano.
Yo estaba fascinado por el brillo de las nubes resplandeciendo en el cráneo de la ciudad.
Todos mis amigos se han marchado. 
Busqué en todas las habitaciones de nuestro hotel durante años. 
Sin dar con alguna voz.
Un sol derrotado, cuelga como único aliado en el cuadratura el cielo.
Afuera. 
El sonido metálico de los satélites me recordaba las pulsaciones más lejanas
Aún sigo enviando aviones de papel al vacío.
Sin respuesta
Un pez de color flotando hacia arriba en los ojos temidos de la vida s
onríe.

lunes, 13 de abril de 2026

La ternura de los imbéciles



*
¡Porque nuestro no era el reino sino el exilio!
Estamos en el aire.
**
Tengo que ir a ganarme la vida, perdiéndola.
Por lo menos hasta que regresen por mi
o yo termine yendo por ellos

domingo, 5 de abril de 2026

Donde la verdad llega demasiado tarde


*

Alta como mi desesperación, una mujer, en la noche, en las noches, con el sol siguiéndola de este a oeste, convertido en un pequeño animal domesticado y creyente de la anarquía de los necios, como mi desesperación y sus formas geométricas imposibles, en la paleta de colores de la oscuridad preferida, en los gobiernos decadentes de una igualdad atroz, comulgando siempre entre el grito y el silencio más punzante de las profundidades de las entrañas obligadas a continuar. Una mujer alta y esbelta como una estatua de cobre sometida a las temperaturas de un amor de fundición, bajo el trabajo de miles de hombres sin nombre, pero con convicciones irrevocables.

sábado, 4 de abril de 2026

¡Jódete Heminway!



Un para de tragos Camilo Cienfuegos.

*
Ha cesado ya la migración de cangrejos de montaña con el día, ¿Qué será del meticuloso engranaje que descuartizaban con sus tenazas?
Podré ver sus viseras saladas por la marea en la playa donde me recuesto con todo el peso de esta armadura que ha desgastado mis dientes y mis palabras.