"Ahora eres un corazón vacío,
abierto para recibir tu auténtica esencia.
Tu propia perfección.
Tu nuevo cuerpo: el universo."
Por el veneno en el canasto de frutas; por sus dulzuras.
El camino termina para ellos, no para los necios como nosotros, inmaculados, que cantamos a pesar del peso de nuestros sueños mientras gritamos:
Que se queden con todo, porque aquello que hace posible su mundo nace de nosotros y fluye sin reservas.
Porque no hay nada mejor que deshacerse por las avenidas, admitiendo con cierta culpa y vergüenza esta humanidad que nos emparenta.
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