Todo lo relacionado al fuego es un trance revolucionario
Sálvate a ti mismo.
Recuerda los caminos donde el polvo es un animal primordial.
Recuerda el sabor de la última gota en la botella, sedienta de historias.
Recupera el aliento.
El ritmo frenético de los tambores coronando la caída mutua.
Apresura el paso.
La noche siempre llega a sorprenderte de frente.
Cierra los puños,
como si arrancaras del vestido del cielo un valioso recuerdo.
Sálvate.
Te lo digo desde mi extravío,
desde el bullicio de mis ríos subterráneos.
Sálvate.
Deshazte de tus dientes y de tu cabellera de fuego.
Deshazte de tus ornamentos de mendigo,
brillantes y hermosos;
de tus harapos endurecidos por el amor.
Apresura el paso.
Vienen por ti,
y el futuro necesita la redención de tus actos.
Sálvalos.
Ellos jamás lo imaginaron.
Jamás te verán entrar en la tarde de todos sus anhelos,
como la escena encintada de un crimen pasional.
Sálvalos de su locura.
Aliviana su peso.
Carga con sus sombras.
Pero recupera el aliento.
Camina y sigue la estrella que arde en su memoria.
Camina sin importar el derrumbe de sus sonrisas de fantasía.
Cierra los puños.
Sueña.
Sálvate.
Piérdete en la deslumbrante travesía del mundo cuando desaparece.
Sueña.
Suéñate.
Sueña.
Sueña la hora dorada
donde la vida romperá tu cuerpo como una ola.
Recuerda los caminos donde el polvo es un animal primordial.
Recuerda el sabor de la última gota en la botella, sedienta de historias.
Recupera el aliento.
El ritmo frenético de los tambores coronando la caída mutua.
Apresura el paso.
La noche siempre llega a sorprenderte de frente.
Cierra los puños,
como si arrancaras del vestido del cielo un valioso recuerdo.
Sálvate.
Te lo digo desde mi extravío,
desde el bullicio de mis ríos subterráneos.
Sálvate.
Deshazte de tus dientes y de tu cabellera de fuego.
Deshazte de tus ornamentos de mendigo,
brillantes y hermosos;
de tus harapos endurecidos por el amor.
Apresura el paso.
Vienen por ti,
y el futuro necesita la redención de tus actos.
Sálvalos.
Ellos jamás lo imaginaron.
Jamás te verán entrar en la tarde de todos sus anhelos,
como la escena encintada de un crimen pasional.
Sálvalos de su locura.
Aliviana su peso.
Carga con sus sombras.
Pero recupera el aliento.
Camina y sigue la estrella que arde en su memoria.
Camina sin importar el derrumbe de sus sonrisas de fantasía.
Cierra los puños.
Sueña.
Sálvate.
Piérdete en la deslumbrante travesía del mundo cuando desaparece.
Sueña.
Suéñate.
Sueña.
Sueña la hora dorada
donde la vida romperá tu cuerpo como una ola.
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