miércoles, 1 de julio de 2026
La demencia de los cuerpos de Lewy.
[…]
Cassius Marcellus Clay irrumpe en el mundo. Canta con un tobillo lastimado por la luz. Canta y es la voz de todos los mendigos en las batallas desconocidas, en los pueblos inexactos. Canta con un lenguaje parecido al agua del jarrón que rompió cuando niño.
Cassius se mueve con la misma velocidad de las montañas, imperceptibles al ojo humano. Observa e intuye a su enemigo en la espesura de su ceguera. Canta y lo escucho con la intimidad perfecta de una piedra.
—Hey, muchacho, sé una lanza; aunque solo puedas serlo por un segundo, aunque pienses que no eres capaz de alcanzarlo. Hubo días en que nunca pude alcanzar sus ojos. Ni en el escenario más iluminado de la noche estelar. Sé una lanza. Húndete hasta sentir que no puedes volver atrás, aunque lo único que te sostenga sea el aliento que alguna vez fue suyo.
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