lunes, 16 de febrero de 2026

El padre que nunca fue



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¿Esto ya se ha convertido en una manía?
No los veo como individuos, son una masa uniforme, después del bombardeo sobre Berlín. Los motores encendidos toda la noche, los motores hablándole a la ciudad. Ahora ofrecen memorias, esplendorosos pasados donde perderse.
Kierkegaard sueña iluminaciones, pequeños budas. Todos apuntan con el dedo hacia dios, es un dardo el que enloquece las multitudes. Ahora todos se encuentran obnubilados por la tenue luz.

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