lunes, 24 de julio de 2023

[La sonrisa de Schrödinger]


La sonrisa de Shröringer

Por fin quitaron la señal de mi vida, su intermitencia repitiéndose una y otra vez en el recuerdo.
Temblábamos temprano en la estación, calibrando nuestros sentidos
Todo empezó entre ruinas y resonancias, sobre la desnudez de los pasos y la dureza del cielo, que era cortada con eficacia por tus ojos.
Conozco el camino me dijiste y te seguí.
El sacrificio es insignificante cuando de pronto, empiezas a sentir que despierta un monstruo en ti, a balbucear sus primeras palabra, luz purísima.
Pueden hablar con dios me dicen, escuchar su voz
No lo dudo
Puedo reconocer el rostro de sus héroes enfermos.
Nada calmará su sed, la turbulencia de sus aciertos.
Pensarás que el alma es un calambre, comenzarás a sentir ese músculo entumecido, moverse a través de tu cuerpo.
La felicidad es una arma que enfría la vida.
No podrás negar la conmoción causada
La solidaridad del mundo ante los resultados inesperados
El cuerpo se hace ligero
Cuando enarbolas una verdad única, tu verdad, contenida en un solo punto.
El monstruo duerme.
El símbolo de tu precariedad se bate por un viento de otro reino.
Ha abierto los ojos
Golpea sin ruido las paredes internas de tu fortaleza
El juego nos libera del miedo
Ahora
Reduzco la distancia para acertar el primer golpe sobre la vida.
La sonrisa cobra el sentido más puro bajo esta nueva visión
Cuando sabes de pronto que el fuego no tardará en llegar y devorarlo todo.





domingo, 23 de julio de 2023

Normas de seguridad

¿Cuántos seremos hoy, en la escala de su felicidad? 

Por la mañana de este baile inciertamente interminable, el jolgorio infinito. 

Estaba seguro de haber aprendido de memoria el baile, los pasos para caer elegantemente sobre el cielo.

Mientras desarticulas esta maraña de cabellos y noches, en la cama donde reposamos sin armas, en el lugar donde nuestras sombras caen. 

Está es mi circunstancia, mi peso y mi ritmo, para bien o para amar.

Un corazón enlatado, encapsulado con prescripciones médicas estrictas. 

Las condiciones de lo feroz, sobre la mano que lo sana todo.


viernes, 14 de julio de 2023

 [...]

Quería saberlo todo, a pesar del impacto.
Hubo noches interminables donde la respiración era una bestia enloquecida, hubo noches interminables, donde asistíamos irreconocibles, mirando el mundo como dioses implacables.
Ahora regreso a la mío a las apuestas, al hipódromo. A las butacas sucias y vacías. A ver a mi viejo caballo. Famélico y cansado.
Regreso para verlo trastabillar por los carriles infinitos. Sin voluntad. Convulsionando en cada tramo.
Y pienso:
Qué bello es ver morir un caballo.
Una bestia inigualable.
Qué bello es ver morir al caballo que amas.
Su pelaje brillante solo visto por tus ojos.
Qué bello e irónico.
Abrazar lo que pronto está por partir.
Y no poder sujetar lo que se va y desconoces por completo.






jueves, 22 de junio de 2023

peregrinos


"Ahora eres un corazón vacío, abierto para recibir tu auténtica esencia. Tu propia perfección, tu nuevo cuerpo que es el universo."

La Montaña Sagrada (1973) de Alejandro Jodorowsky




Esta tasa de té y la ternura infinita de mi madre

martes, 20 de junio de 2023

Sobre Linlin y se relación con el delirio de los cisnes

Me encontraba perdido en medio de un desierto, un sueño sin sentido. La claridad era solo atributo de un texto de Saarikoski: cadencia, admiración, ternura, excitación, miedo todo estaba allí, envuelto en una vorágine indescriptible, pero quizás lo único tangible era la decepción. 

Las pastillas para el insomnio habían desaparecido tan rápido como su figura del centro de mi cerebro, ¿Cuál sería su reemplazo? 

El tedio se hacía palpable y no deseaba darme a la búsqueda de una respuesta. ¿Porqué perdería el tiempo en ello? 

Toda articulación innecesaria era desbaratada sin ayuda alguna, acaso era un juego del que yo no entendía regla alguna, por aquella época, cuando su sonrisa se atravesaba sin precaución, era quién me adelantaba a los actos, a su respiración, a la gravedad de su peso oprimiendo el mundo, yo caminaba sin establecer relación alguna con la realidad.

¿Los sueños nos mantienen atrapados, no es así?

Entonces nos abalanzamos sin esperar respuesta alguna, no eran necesarias, hasta ahora, los planes habían cambiado, al igual que el aire que nos rodeaba, frente a nosotros, las autopistas repletas de autos se detenían, en un rojo que solo podría recordarme el vino en sus manos. 

No más epifanías, no más treguas en torno al lazo familiar y casi divino que nos abría caminos.

Solo una imagen prevaleció al mirar hacia arriba.

A todos los aviones se los termina tragando el cielo.