martes, 8 de agosto de 2023

Distraído oteo la nubes


 [...]

También me he mudado de casa, he sacado lo que humanamente podía, he desmantelado el esqueleto de la vida. Le he prendido fuego. No hubo calor ni espanto por el humo ni las llamas.
He cambiado de casa, cuando la nieve era perpetua en la cima de la vida. No he logrado nada con lo que conseguí a lo largo del tiempo, ni alterar la superficie, ni un poco de agua para mi sed. Podría no saber jamás si en realidad algo se esconde abajo, podría seguir el ejemplo de los lobos y perderme en el bosque para ser una sombra. Sé que las brújulas apuntan hacía el río que sueñas mientras te arrastra el deseo irrefrenable del vacío.


lunes, 7 de agosto de 2023

Que sea promesa

"mientras la primavera esté en el mundo

...

te lo juro por todas las flores"











e. e. cummings (traducción de E. Zeidenwerg)

domingo, 6 de agosto de 2023

Yo acababa de romper con Z y me dolía el pecho. pero Y se agarraba directamente el corazón porque lo tenía destrozado. era antropóloga, amaba la poesía, a veces iba a la oficina de F en el periódico y hablaba de la inutilidad existencial con cierta potencia que quedaba pulverizada cuando pronunciaba la palabra “H”, probable zona cero de sus tormentos. entonces, con las posibilidades de mi carpa igualmente pulverizadas, decidí portarme como un recluso envilecido, como un gusano reptante sobre la carroña cósmica del universo: le hablé de las magníficas propiedades de la autoanulación, de las ventajas de la cuerda, la bala, el veneno, el abismo y el mar. y me emborraché furiosamente.

miércoles, 2 de agosto de 2023

lunes, 24 de julio de 2023

[La sonrisa de Schrödinger]


La sonrisa de Shröringer

Por fin quitaron la señal de mi vida, su intermitencia repitiéndose una y otra vez en el recuerdo.
Temblábamos temprano en la estación, calibrando nuestros sentidos
Todo empezó entre ruinas y resonancias, sobre la desnudez de los pasos y la dureza del cielo, que era cortada con eficacia por tus ojos.
Conozco el camino me dijiste y te seguí.
El sacrificio es insignificante cuando de pronto, empiezas a sentir que despierta un monstruo en ti, a balbucear sus primeras palabra, luz purísima.
Pueden hablar con dios me dicen, escuchar su voz
No lo dudo
Puedo reconocer el rostro de sus héroes enfermos.
Nada calmará su sed, la turbulencia de sus aciertos.
Pensarás que el alma es un calambre, comenzarás a sentir ese músculo entumecido, moverse a través de tu cuerpo.
La felicidad es una arma que enfría la vida.
No podrás negar la conmoción causada
La solidaridad del mundo ante los resultados inesperados
El cuerpo se hace ligero
Cuando enarbolas una verdad única, tu verdad, contenida en un solo punto.
El monstruo duerme.
El símbolo de tu precariedad se bate por un viento de otro reino.
Ha abierto los ojos
Golpea sin ruido las paredes internas de tu fortaleza
El juego nos libera del miedo
Ahora
Reduzco la distancia para acertar el primer golpe sobre la vida.
La sonrisa cobra el sentido más puro bajo esta nueva visión
Cuando sabes de pronto que el fuego no tardará en llegar y devorarlo todo.





domingo, 23 de julio de 2023

Normas de seguridad

¿Cuántos seremos hoy, en la escala de su felicidad? 

Por la mañana de este baile inciertamente interminable, el jolgorio infinito. 

Estaba seguro de haber aprendido de memoria el baile, los pasos para caer elegantemente sobre el cielo.

Mientras desarticulas esta maraña de cabellos y noches, en la cama donde reposamos sin armas, en el lugar donde nuestras sombras caen. 

Está es mi circunstancia, mi peso y mi ritmo, para bien o para amar.

Un corazón enlatado, encapsulado con prescripciones médicas estrictas. 

Las condiciones de lo feroz, sobre la mano que lo sana todo.


viernes, 14 de julio de 2023

 [...]

Quería saberlo todo, a pesar del impacto.
Hubo noches interminables donde la respiración era una bestia enloquecida, hubo noches interminables, donde asistíamos irreconocibles, mirando el mundo como dioses implacables.
Ahora regreso a la mío a las apuestas, al hipódromo. A las butacas sucias y vacías. A ver a mi viejo caballo. Famélico y cansado.
Regreso para verlo trastabillar por los carriles infinitos. Sin voluntad. Convulsionando en cada tramo.
Y pienso:
Qué bello es ver morir un caballo.
Una bestia inigualable.
Qué bello es ver morir al caballo que amas.
Su pelaje brillante solo visto por tus ojos.
Qué bello e irónico.
Abrazar lo que pronto está por partir.
Y no poder sujetar lo que se va y desconoces por completo.