viernes, 16 de abril de 2021

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[...]
Pensé entonces la belleza violenta del fuego liberándolo todo
En la gloriosa ascensión del alma por una columna de aire fulminante
Aire que aviva la histeria en los ojos a punto de saltar como animales excitados por el aroma de todo lo desaparecido
Voltee entonces sobre mi derrumbe
Ángeles cuyos rostros torturados vencían la calma
Besaban mi mandíbula descolgada por el peso de los nombres
Enloquecidos los salvados bebieron el orín aun caliente de los muertos
¿Qué justicia esconde la vida para los que han convertido su cuerpo en una posada para fantasmas?
Que este rastro de dientes en el campo sea el camino
El rosario de deudas por saldar
Lágrima a lágrima como aceite caliente sobre el lecho donde aman los condenados
Todos buscaron la redención del hombre en el hombre en el pan trasnochado en sus pechos
El olor de las cuerdas quemando la carne asfixia las palabras de mi hermano que se quiebra
De mi hermano que también es un ángel aterrador
Un demente estallido en nuestra mesa vacía
Un atentado contra la muerte misma
Bajo el cielo
Donde mendigos todos compartimos la misma caricia sin remitente
Para los tuyos los cirios
La última luz
La gota sobre la memoria que olvida

miércoles, 14 de abril de 2021

domingo, 11 de abril de 2021

23

 Las auroras boreales, lo agujeros negros o los bellos océanos, no quiero demasiado tanto este mundo, en su condición total lo desconozco y no llego a entender su finalidad.

Solo espero a que el viento arrastre la basura de esta plaza colonial, con una leve sonrisa irónica a pesar de toda la belleza.
[...]
La vida es un exceso transpuesto a un estado virtual, una reserva incorporal de entidades inmanente que esperan ser realizadas, en permanente exceso sobre los cuerpos que, al encarnarla, la empobrecen o traicionan.
Deleuze.

jueves, 8 de abril de 2021

one

 [...]

¿Qué es lo que más te atrae por el momento?
Supongo que tratar de crear un tipo de belleza diferente al que la gente está acostumbrada. No sé si tiene sentido.

miércoles, 7 de abril de 2021

Cienfuegos, Tope de Coyantes-Cuba

 **

No poder detenerse a pesar del cansancio, del mismo acto de ocultarse, tras la saliva, hasta irritarse la garganta, como si tan solo al final del día salieran hormigas a ver la luna, a ver si cae, un bello anhelo por el cual sobrevivir. Pero de nuevo antes que el viento nos levante la casa que no tenemos, los hijos que aún no han llegado, la comida fría por siempre, por capricho, miramos sin mirar. Porque la estupidez es única y la mayoría de veces me recuesto con ella para que me abrace, como si yo fuera su sombra oscura. Para seguirla con la fidelidad que nunca tuve a la hora de ver crecer el amor en mis brazos y dedos, uno a uno. Aún así nos acompañamos, directo a ninguna parte a paso firme con los tobillos doblados por las equivocaciones, por las instrucciones impuestas a la hora de la felicidad, a la hora de creernos el cuento, a la hora de los lobos y el festín primario. Aunque tu y yo no querramos tenerlo presente, todo camino esta lleno de sangre, la normalización de mi violencia tímida y certera contra la profundidad de mi corazón, sobre todo cuando pienso en la desesperación de los ferrocarriles, en sus rieles, en su grito horizontal, huyendo por las montañas, sin dejar de pensar en lo que no hace pero moviendo cada pedazo de metal que duele más que la carne viva. Cuando no sabes y no te importa, si el día se lleva algo o deja mucho que ver, escombros y más escombros de luz. Tras el último movimiento del sol en la cúpula celeste que empieza a romperse lentamente, como nos pela la vida, como si pelara una manzana o una mazorca, para encontrar el nervio dulce con el que no queremos dar.

martes, 6 de abril de 2021

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E
n realidad el fuselaje está dañado por la exploración de la tierra, el tiempo es como un temporal de arena limpiándolo todo.

El aire que me sostiene me remite a un nombre fundamental pero peligroso pero que ya no está a mi lado.

lunes, 5 de abril de 2021

312

 *

Alta como mi desesperación, una mujer, en la noche, en las noches, con el sol siguendola de este a oeste, convertido en un pequeño animal domesticado y creyente de la anarquía de los necios, como mi desesperación y sus formas geométricas imposibles, en la paleta de colores de la oscuridad preferida, en los gobiernos decadentes de una igualdad atroz, comulga siempre entre el grito y el silencio más punzante de las profundidades de las entrañas obligadas a continuar. Un mujer alta y esbelta como un estatua de cobre sometida a las temperaturas de un amor de fundición, bajo el trabajo de miles de hombres sin nombre, pero con convicciones irrevocables.