miércoles, 7 de abril de 2021

Cienfuegos, Tope de Coyantes-Cuba

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No poder detenerse a pesar del cansancio, del mismo acto de ocultarse, tras la saliva, hasta irritarse la garganta, como si tan solo al final del día salieran hormigas a ver la luna, a ver si cae, un bello anhelo por el cual sobrevivir. Pero de nuevo antes que el viento nos levante la casa que no tenemos, los hijos que aún no han llegado, la comida fría por siempre, por capricho, miramos sin mirar. Porque la estupidez es única y la mayoría de veces me recuesto con ella para que me abrace, como si yo fuera su sombra oscura. Para seguirla con la fidelidad que nunca tuve a la hora de ver crecer el amor en mis brazos y dedos, uno a uno. Aún así nos acompañamos, directo a ninguna parte a paso firme con los tobillos doblados por las equivocaciones, por las instrucciones impuestas a la hora de la felicidad, a la hora de creernos el cuento, a la hora de los lobos y el festín primario. Aunque tu y yo no querramos tenerlo presente, todo camino esta lleno de sangre, la normalización de mi violencia tímida y certera contra la profundidad de mi corazón, sobre todo cuando pienso en la desesperación de los ferrocarriles, en sus rieles, en su grito horizontal, huyendo por las montañas, sin dejar de pensar en lo que no hace pero moviendo cada pedazo de metal que duele más que la carne viva. Cuando no sabes y no te importa, si el día se lleva algo o deja mucho que ver, escombros y más escombros de luz. Tras el último movimiento del sol en la cúpula celeste que empieza a romperse lentamente, como nos pela la vida, como si pelara una manzana o una mazorca, para encontrar el nervio dulce con el que no queremos dar.

martes, 6 de abril de 2021

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E
n realidad el fuselaje está dañado por la exploración de la tierra, el tiempo es como un temporal de arena limpiándolo todo.

El aire que me sostiene me remite a un nombre fundamental pero peligroso pero que ya no está a mi lado.

lunes, 5 de abril de 2021

312

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Alta como mi desesperación, una mujer, en la noche, en las noches, con el sol siguendola de este a oeste, convertido en un pequeño animal domesticado y creyente de la anarquía de los necios, como mi desesperación y sus formas geométricas imposibles, en la paleta de colores de la oscuridad preferida, en los gobiernos decadentes de una igualdad atroz, comulga siempre entre el grito y el silencio más punzante de las profundidades de las entrañas obligadas a continuar. Un mujer alta y esbelta como un estatua de cobre sometida a las temperaturas de un amor de fundición, bajo el trabajo de miles de hombres sin nombre, pero con convicciones irrevocables.

domingo, 4 de abril de 2021

w

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Ha cesado ya la migración de cangrejos de montaña con el día, ¿que será del meticuloso engranaje que descuartizaban con sus tenazas?
Podré ver sus viseras saladas por la marea en la playa donde me recuesto con todo el peso de esta armadura que ha desgastado mis dientes y mis palabras.

sábado, 3 de abril de 2021

3

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"Los niños muestran sus cicatrices como medallas. Los amantes las usan como secretos que revelar. Una cicatriz es lo que sucede cuando la palabra se hace carne"

2

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Que es una casa sino las partes del resto de un naufragio, como debería llamar a este cálido derrumbe, esta superposición de piedras moviéndose en el aire que amo a pesar de este sol que quema sus lomos, a pesar de su peso al momento de hacer el amor y ser una playa infinita. Cuando nos hundimos independiente y separados de nuestros pesos. Que es una casa sino un rompecabezas, un caparazón desarticulado de un cangrejo sin entrañas. Un jardín donde juegan niños al medio día a la hora en la que gritan las ollas a pesar de las ausencias. Que es una casa sino una sonrisa destruida por las ansias y los sueños más pesados, que es una casa pregunto mientras apilo nuevamente otras piedras cerca a mi que es una casa pregunto mientras la maleza crece y otros reinos se instalan en la comodidad de esta luz que se quiebra de cubito dorsal sobre su sombra que es una casa sino está colina que empieza a crecer sobre mi.
Ciudad de Ciego de Avila

1

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En mis sueño, mi miedo era devorado por cangrejos de montaña, que viajaban por ultima vez al mar ¿Que pulpa extraerían de él, a que se aferrarían sus tenazas? Desconozco mucho sobre los ciclos que ocurren en esta tierra. Tanto como el color del miedo, su composición y peso. Pero la certeza de la hierba trepando el aire me hace pensar en la materialidad de un triunfo.