domingo, 11 de mayo de 2025

Las etapas de la luz


En su mundo de oscuridad total, 
los ojos y la boca, 
son órganos que saltan hacia adelante 
para poder morder con dientes transparentes.



Dios es una cuerda, un puente dinamitado. Extiendo mis brazos, piernas hacía las constelaciones. Nada de esto es mío, nada me pertenece en este orden de tiempo sobre la esfera celeste. Sus ojos devoran este cuerpo imposible, hasta solo dejar una turbulencia de resplandores suspendidos. 
Un pensamiento flotando como un pez de color en el centro de la nada.


***


Mantente en pie, cabeza mía, te lo pido.
Caminaremos la noche arrastrando al mundo hasta el amanecer.
Somos el sinsentido que mueve los cielos a través de ríos luminosos,
mientras todos se hunden en las sombras.

Cabeza mía, controla el brote constante de tus sueños,
mientras desgastamos los pies contra la ciudad.
Algo vibra en ti, cabeza mía.

Una vez llegué tarde y te encontré amando con furia a una sombra,
una sombra sin dueño,
cabeza mía,
con los ojos poblados de flores
y cada órgano latiendo como si descubriera el mundo.






sábado, 10 de mayo de 2025

Remanentes: La virtud del necio



Eres honesto hasta la estupidez
Qué clase de persona eres en realidad
de que color es tu pelo
que forma tienen tus ojos
Qué apariencia tienes
Desearía no haberme cegado
Quiero ver tu cara
Seguro es una cara amable
Fujitora, One Peace




Pensé en una lucha, claro, pero no era contra nadie, era contra ese colibrí que se deshacía solo, como si llevara siglos tratando de salirse del cuerpo, un estallido lento de vitrales líquidos cayendo en la garganta del aire, pensé en los ejércitos detenidos por una lágrima que no caía sino que rugía en silencio, suspendida como un animal que olvidó su nombre a mitad del salto, una bestia de agua detenida entre el ojo y el mundo, y las venas, mis venas, apenas abiertas, dejando salir la luz cálida y sucia de un mineral precioso que nadie quiere tocar, te contaba, sí, te contaba con un corazón afilado en la mano, no por violencia, por música, porque algo tenía que sonar mientras el universo giraba como una moneda caliente sobre tu espalda, dejaba pasar este haz de luz no para ver, no para entender, sino para que la oscuridad no muera de frío, y tu nombre colgado del techo como un corazón encendido, insistiendo en seguir cayendo, no como cuerpo sino como ceremonia, como ofrenda, y mis piernas —locas, sí— veneraban esa forma tuya de insistir en la muerte, se doblaban, se rendían, lloraban leche como si hubieran parido un dios diminuto y absurdo, lejos de todo, lejos incluso del enjambre de estrellas, respiraba ese objeto sin sombra, sin historia, sin boca, pero con los ojos fijos en el momento exacto en que estallamos, como si el universo esperara que algo se rompiera para volver a empezar.






martes, 6 de mayo de 2025

El sesgo del superviviente



Simo Häyhä
[La muerte blanca]


"Qué orgullo descubrir que nada nos pertenece: qué revelación"
Emil Cioran



*

Pensar es un crimen
Respirar es un crimen
Él, ahora, está libre de ellos


Pensé en alguna lucha. En un colibrí deshaciéndose entre resplandores, entre ejércitos inmóviles de miedo ante la inminente caída de la bestia en picada hacia los mares de la ternura.
Las venas abiertas al firmamento revelan un mineral sagrado.
Te recito en las noches, en la letanía de los animales que respiran, para no olvidar el pulso del universo girando.
Permito este haz de luz solo para recordar la belleza intacta de la oscuridad.
Y tu nombre, colgado del techo, como una superstición antigua de volver.  Esa obstinación que mis piernas veneran al dejarse caer al mundo.
Lejos de este cúmulo de estrellas, respira un objeto olvidado por los hombres:
tiene los ojos fijos en el instante exacto de nuestra colisión.




domingo, 4 de mayo de 2025

LA SALVACIÓN DE LOS ESTÚPIDOS


PRIMERA VISIÓN


"Carta de amor de la Bestia a la Bella: Me pasaba el día pensando en ti. Te miraba con la intención de devorarte, pero fue al revés; tú me absorbiste a mí primero. Me pregunto qué aspecto tendría a tus ojos estando al borde de la destrucción. Lo que me diste entonces, cuando estuve a punto de desplomarme, fue el precioso tesoro que me dejaste, que parecían ser la vida eterna. El pecado más grave es robarle el nombre a otro. Es hora de devolverte tu nombre, el nombre que te pertenece. Ya sólo queda tristeza, tristeza, tristeza, tristeza, tristeza"

OBERTURA:  

Escucho "I am drunken by wine, / quite as a child / So close to thee" y recuerdo llevar una bomba en el pecho. Cierro los ojos para retener todo lo posible. Un baile en llamas, todos perdidos en un bosque, tocando la realidad cada vez que los párpados sorbían un poco de luz. Las visiones se sucedían una tras otra, recuerdo las calles de Rostov bajo la influencia del LSD, los edificios creciendo bajo la fotosíntesis de la locura, dos soles brillaban en la noche, estaba perdido pero las palabras carecían de significado. La respiración trepaba las ventanas de todos los cuerpos. Tuve un sueño atrapado en mil sueños más, inagotable. Seguimos ardiendo por la ciudad, por los caminos clausurados, seguimos oyendo mientras el universo es una gota de agua en mi mente. Pienso esto debe ser un concepto de belleza que aún no he podido estructurar, nada se detiene, vuelvo a permitir que se filtre la luz, a permitirme creer que los cuásares son los objetos más lejanos pero los más brillantes. 
El vacío ha tomado mi forma.









Chapter 0.4: Los nuevos sueños

EL FIN DE LA EDAD DE ORO


EL FIN DE LA EDAD DE ORO



No te muevas
deja que los vientos hablen
eso es el paraíso


Deja que los dioses perdonen
lo que he hecho
Deja que aquellos a quienes amo intenten perdonar
lo que he hecho.


Ezra Pound




*

¿No crees que fuimos el símbolo perfecto de esta locura?
Parece que hemos llegado al final.



**

Dame un nombre.
Este tropiezo es el verdadero.
Este artefacto inútil, de arte.
Ahora pienso en lo imposible.
En lo que el tiempo no pudo arrebatarle a las ruinas.



***

Digo que sí.
Me atrevo a decirlo. Definitivamente.
La primera palabra luminosa,
me transforma en astro.
Encuentro lugares inéditos.
Me pierdo en ellos.
Me pierdo sin temores.
Una sola vez
le dije a una mujer bellísima
que me gustaba más
que todos los fuegos artificiales
que estallan, sin cesar,
en la profundidad de mi cerebro
que la iluminan esta noche
que no volverá.

jueves, 24 de abril de 2025

Malditos los que duermen


El hierro tiene voz.
Ahí estaba él.
Hermano.
Respirando dentro del átomo.




Sí. Un pez dorado se asfixia en el estanque de tu alma.

No hay corriente. No hay fuga. Todo permanece detenido.
Esto no es deseo: es pornografía.
El morbo, echado del jardín, se arrastra por los pasillos del recuerdo.

Recordé todo al ver el recorte amarillento.
Anunciaba la muerte del primer presidente latinoamericano
sacrificado sin causa. Sin juicio. Solo con la voluntad intacta
de quienes aún creen en el fuego.

Yo miraba el cielo como quien espera una revelación.
Las nubes brillaban: cuerpos lentos sobre la ciudad.
Una ciudad exhausta, que reflejaba su rostro en el vidrio sucio de los edificios.
El mundo era un solo obstáculo. Una dificultad sin nombre.

Mis amigos partieron sin dejar huella.
Busqué en todas las habitaciones del hospedaje,
cada año, cada invierno,
pero no encontré una sola voz que no fuese mi eco.

Un sol gastado me acompañaba en esta empresa sin sentido.
Un oficio absurdo: rastrear las preguntas que nadie responde.

Afuera, el zumbido de los satélites.
Dioses oxidados, colgando del cielo,
vigilando mis pasos con una calma insoportable.
Me recordaban que los quásares —tan lejanos, tan vivos—
siguen enviando luz aunque hayan muerto hace siglos.

Yo también sigo enviando señales.
Palabras lanzadas al abismo como botellas selladas.
Mensajes hacia el otro lado,
donde tal vez aún existe algo.

Un pez de color flota hacia arriba.
Nada en los ojos prohibidos de la vida.

domingo, 20 de abril de 2025

Chapter 232: Los sueños fallidos




No insistas.
La dureza es un mito.
La carne sabe.
Los gusanos
la recuerdan.





Esto es todo lo que tengo. El peso de una piedra en el pecho atravesando el jardín soñado, lamentando esta amplia sonrisa, que cuelga hasta el piso y continua su trayecto hasta desembocar en un río. Volteo nuevamente sobre el jardín para comenzar la cuenta sobre las piedras esparcidas, cuanta voluntad al momento de soñar sobre las brasas del mundo, sobre su aliento.

Los miedos nos abandonaron hace mucho tiempo, en su lugar el vacío se hizo uno. También pienso en los animales que abandonaron este bosque antes del incendio o los que murieron calcinados en el acto, en pleno movimiento en la noche de desconcierto.

Susurrándole a lo que pueda para poder continuar, tras el paso equivocado, antecedido y embriagado de la certeza luminosa. Los ojos continuaron su camino, adelante, en la montaña, atrás oíamos el chirrido de la carne chamuscada, del retozar de los maderos antes de rendir su materia a la ceniza. Nuestra imaginación fue el reino, a pesar de la existencia de otro mayor, ya asentado en la superficie infinita.