sábado, 4 de abril de 2015

[La ignorancia de la sal]


Debes entender muchacho que no todas las calles son un camino. Deberías olvidar, nunca es demasiado tarde para hacerlo. No te hablo de buenas o malas lecciones, te hablo de nuevos ojos en la máscara que sonríe todas las mañanas a pesar de los nudos. De la ropa esparcida en el suelo como si se tratase de la señal de alguien que naufragó hace tiempo. Piensa en aquellos viejos hombres que pudieron doblarle la mano a la vida, piensa en su alegría colgada en el techo de la habitación, meciéndose de un lado a otro, ellos observaron el filo de esa mueca que seduce, pero ahora ellos son soberanos de su reino sin nombre. Nunca olvides todas las madrugadas buscando un lugar al cuál llegar, no olvides todas las miradas que templaron tus dientes hasta casi hacerlos desaparecer. Ellos no volverán a ver sobre la tierra una criatura tan increíble rozando el cielo con el lomo, ni las chispas que caen desde él.

"After the rain" suena mientras todos se derriten en la ciudad, como pequeños soldados. Muddy Waters construye este instante prolijo donde cualquier palabra se desvanece a pesar de su terquedad, yo también soñé con hacer temblar el mundo o por lo menos hacerlos trastabillar.


jueves, 2 de abril de 2015

"4M3R1C4 2.0: Novísima poesía latinoamericana"

MI LUCHA
4M3R1C4 2.0: Novísima poesía latinoamericana parece ser un libro futurista, un dispositivo que deviene virus extraterrestre, panspermia lírica. También ser malentendido bajo la nominación esencialista de lo meramente experimental y el capricho de la pose afásica. No obstante, acá encontramos la presencia de un lenguaje vivo, pero leído y escrito desde otro lugar (biopolítico) ajeno a la mera representación o a la contemplación burguesa y ramplera. La llamada poesía urbana está en ruinas pues no se ha dado cuenta que sus referentes lo están, la poesía erótica no tiene idea de lo qué es una escritura de los afectos y el conservadurismo lirista, del yo, del tú, confirma su voluntad de museo y mausoleo. Acá lo que hay es otra cosa: Animalidades y nahualidades, niños, niñas e infancias post-edípicas, instituciones normalizadoras enfrentadas a sus propias infracciones, afectos cooperativos en vez del deseo competitivo, la misma poesía entregada a sus puntos de fuga rebeldes y delirantes, épicas en el sentido más trágico y remoto: la propia existencia. Estos autores y autoras nos muestran un nuevo escenario que no es distinto al drama, o la comedia, del escritor con la página en blanco, pero acá esa página es un interfaz, una sinapsis colectiva, una fogata hecha con los restos de la civilización ante la cual nos reunimos para volver a hablar, para volver a la telepatía que nos enseñaros nuestros hermanos mayores de la tierra. Las historias de las vanguardias literarias son la historia de un solo poema que se vuelve a escribir una y mil veces. Esa es su belleza y su fatalidad. Suspende la genealogía temporal y crea un espacio en constante devenir. La propia poesía latinoamericana como idea se nos escapa por sus excesos de vida, por sus tornados imaginativos justamente porque por cada nuevo poeta, ya sea un adolescente que escribe un poema de cien años, o un poeta de cien años que escribe un poema adolescente es que ésta vuelve a vivir. Muchos escritores queridos y admirados han partido recientemente y anoche soñé que si uno sueña con ellos no morirán. De ser así, estos textos, y este libro, sean un sueño colectivo que hemos escrito para que ningún poeta que queremos desaparezca de la faz de nuestra poesía y sea un nuevo Prometeo que le robe a la eternidad un pequeño fulgor, una diminuta iridiscencia, un mínimo destello. 4M3R1C4 nació como una obra única, pero todo confabuló para que exista esta segunda edición que es un segundo volumen. Estos 40 nuevos autores no se suman con los 40 anteriores sino que se multiplican, se elevan al cuadrado, a n-potencias, n-branas. Conforman una comunidad, pero sobre todo los emparenta algo sumamente importante: la creatividad de la literatura. Una búsqueda que se desdice de los vaivenes culturales o las modas artísticas. De aquí a un tiempo más espero poder compilar un tercer y último tomo que incluya a otros nuevos 40 poetas nacidos entre 1986 y 1996. Ya conozco a varios de ellos, pero nos los nombraré ahora. Cada tiempo a su cosa. Lo mutable y lo inmutable. De este modo los tres 9 4M3R1C4 sumarán un corpus de 120 novísimos poetas latinoamericanos nacidos entre 1976 y 1996, quizá el más amplio, vivo y concreto registro de las nuevas escrituras. En realidad parece que la poesía le copiaba a la resurrección. 4M3R1C4 es prueba de esto. Sigue siendo un fractal de la poesía latinoamericana más reciente y su pregunta por la historia de la civilización deja de inscribirse para ser un estado de plasma, de irradiación y de transmutación ígnea. Cada uno de estos autores es un cuerpo celeste, una conciencia y un virus que de algún modo se ha decidido a quemar sus naves, o como pensó el poeta chileno Jorge Teillier, esperar a los ovnis e irse con ellos. La probabilidad de una Posthistoria de la humanidad.

Héctor Hernandez Montecinos
Vicuña-Santo Domingo-Monterrey Julio, 2012.

Forman parte de esta edición:

Adriana Sánchez, Juan Salzano, Lauri García Dueñas, Érica Zíngano, Willy McKey, Mara Pastor, Alexei Tellerías, Jamila Medina, Andrés Villalba Becdach, Tilsa Otta, Fernando Escobar Páez, Elena Salamanca, William Eduarte, Emma Villazón, Rubén Ramos, Christian Kent, Gustavo Campos, Kreit Vargas, Legna Rodríguez, Hanzel Lacayo, Karen Valladares, Sergio Alvarenga, Alex Piperno, Felipe López Giraldo, Ismar Tirelli Neto, Mariano Massone, Manuel de J. Jiménez, Raúl Martínez, Wingston González, Andrés González Berríos, Francisco Catalano, Carlos Marré, Milenka Torrico, Carlos M-Castro, Magdalena Camargo Lemieszek, Neronessa, Gabriel Woltke, Magalí Jorajuría, Matías Tolchinsky, David Meza

Pueden descargar el archivo a través del siguiente enlace.
https://drive.google.com/file/d/0B1H9ZiO3rcylRlhIV2RhT1NKb0U/view?usp=sharing



martes, 31 de marzo de 2015

La decapitación de Lot

No descansamos, no. Ayer hablamos toda la noche mientras los dientes se nos caían, mientras los sueños dejaban de atormentarnos. Ayer descubrimos minerales valiosos en la veta de nuestros cuerpos. Intentábamos hablar, todos los que nos vieron en aquel momento saben que hicimos el mayor esfuerzo, quizás no pudimos avanzar porque los cristales de los edificios se desprendían y no podíamos alejar los ojos, no podíamos dejar de bailar mientras todos gritaban. No podrán alcanzarnos, no podrán escribir sus números en nuestras frentes, no podrán, no.
El amanecer no nos alcanzó, te digo esto porque aún, escucho tus pasos entre los árboles que no tienen sombra, no pudieron alcanzarnos. Solo pedíamos que no cesarán las sirenas policiales.
¿Viniste sola a este entierro? Mi botella está medio llena al igual que mi corazón. Mi alma está por debajo del nivel del mar y puedo respirar este soberbio humo. ¿Bailamos? El sol no nos alcanzará.
La electricidad no tardó en tirarnos al suelo, no tardó, porque nunca tardan las balas, porque siempre son puntuales, por eso todos aquí amamos su brillo. ¿Alguna vez tragaste un anzuelo? Yo siempre fui un pez, un pequeño pez dorado en el estanque de la vida que se ha detenido. El sabor metálico es indescriptible. Ahora toma mi mano y sumérgete, vendrán a hablarte que tenemos un espíritu que debemos resguardar, vendrán con sus ojos apacibles, vendrán y querrán desnudarnos. Mi espíritu hace tiempo que huyó, hace tiempo que decidió conocer la ciudad por su cuenta. Disculpa pero ellos querrán marcar mi frente, pero la única sonrisa que poseo los aterroriza, la única moneda que brilla en el fondo de mis ojos ya está desgastada por todos los deseos que nunca se cumplieron.
¿Deseas bailar? La noche no nos alcanzará, la canción no se detiene, canta como si todas la aves de las playas de mi memoria emigraran, canto con ellas y por ellas. canto con mi voz quebrada. Bailemos antes que la electricidad vuele la casa, bailemos hasta que podamos salir montados en el humo que se levanta, bailemos en los ojos de los niños que aprenden a creer en en la magia de esta raíz prohibida, bailemos en los subterráneos amordazados. A fuera el sol ha empezado a girar, el sol demente que quema los lomos de los que no tienen este vínculo con el cielo. Vamos a bailar hasta derribar el sol, vamos a encender luces de bengala, vamos a llenar de nuevos nuestras botellas, sabemos que no debemos volver, debemos olvidar el camino, debemos correr por los desiertos.
Podríamos hostias en tu boca y la levadura en tu cabeza. Todos corrieron por los campos minados y gritaban de felicidad. Todas nuestras monedas desgastadas sin que si quiera hayan perdido su brillo inigualable se enfrentan al cielo. Mira todos los deseos que golpearon su forma.
Bailemos sobre este camino que termina bailemos sus escombros, bailemos este nudo en la lengua.










martes, 17 de marzo de 2015

[La muerte de Liu]

[...]
El mar blanco. Para que la risa se eleve y se convierta en un arma. ¿Hace falta utilizar el alma como un gatillo? Nieva, hace horas empezamos esta conversación, el melodrama tal vez pareció un juego inofensivo. pero mírate y mírame ahora. Nuestras civilizaciones aceptan hundirse entre sueños y esperanzas, sobre el lodo de nuestras victorias mínimas.
-Perdón, señora me permite usted quemarle un ojo, se ha llenado de mundo. Perdón señora puedo ver en él un territorio devastado, perdón, dígame sabe que tiene alguna oportunidad de reencarnarse, señora dios quiere huir por su cabeza, permítame clausurar la salida-

[La muerte de Liu]

lunes, 25 de agosto de 2014

Paix au Vietnam "Los abismos"

Desde aquí se ven la copa de los árboles, no alcanzo a distinguir el tipo de especie por el humo, en la habitación la visibilidad es casi nula.
Ahora pienso en lo terrible que puede ser el mundo sin su aroma, sin la extensión de su cuerpo, el océano por el que se perdió aún no tiene nombre, por lo menos no encontré uno en los registros, podría ser un despropósito intentar dar con uno.
¿Valdría la pena intentar por enésima vez disparar una luz de bengala hacia la noche?
Las olas no han dejado de golpear en mi oídos, no parado de insinuarme su fondo, quizás algún día un puente lo atraviese, quizás en ese momento podrá tener un sonido para su desesperación.
Han abandonado el edificio, esta paz debería durar por siempre, quizás el humo sea la respiración de ese océano, quizás la ciudad está sumergida, quizás las copas de los árboles estén llenos de sobrevivientes.
El sol se cuela por la ventana como un ladrón, pienso detenidamente en toda la variedad de flores que deben existir a lo largo de los caminos que configuran la muerte.
Fue la primera vez que vi agonizar a un caballo, hermosa bestia, creo que no hay nada más bello, si uno piensa en la muerte como una cura para la vida. La codicia del sueño te impide ver, cuando cayó por primera vez pensé en la fatalidad, ¿Qué clase de flor podría ser? vi como se vaciaban los ojos pero la sensación de vacío desapareció en el instante. Puedo saber que lo obsceno es un camino delgado y peligroso, sentí un asco descomunal por todos los cementerios por sus muertos desconocidos, es una prisión después de todo. Ahora el océano golpea mi puerta, el agua empieza a dejarme sentir el frío, qué será de su voz cuando esté en el fondo, que será de todas las flores que aún no he conocido, me recuesto en el sofá e intento escuchar.
Vietnam es de los lugares donde mejor me ha ido, donde ninguno de los personajes desapareció, he perdido 2 balas desde que empecé con este juego, la pierna ha quedado una cicatriz en forma de luna la otra ha quedado en el techo, puedo verla en este instante, pensar que su sonrisa empezaba a destruirlo todo.




jueves, 29 de mayo de 2014

La primera edad del ruido

Nos hemos vuelto a encontrar cuando ya habían retirado todos los cuerpos, cuando los flashes nos hacían reales ante los ojos del mundo. Estábamos envueltos en papel periódico, llenos de noticias pasadas y grandeza. Sobrevuela la manzana el aliento contenido.

Dejaste la puerta abierta a cualquier suceso que pueda romper la linealidad y el alba de los incautos cazadores de nubes.
Una bocanada de humo se levanta a pesar de la gravedad del choque.
-Qué hermosa es la materia dispersa de los cuerpos-
Yo pude recordar en aquél momento la dimensión exacta del alma en fuga, dejando atrás su cuerpo aún caliente.
La exploración siempre es la prioridad a pesar de los gritos.

He vuelto.




jueves, 14 de marzo de 2013

El jardín de los niños santos


[La redención de Mishima]

La santidad es un estado de constante fascinación por la belleza y comprensión, una clase de conciencia, que nos transforma continuamente. La renuncia al "yo" y el abandono del mundo como espejismo. Esta conciencia que se experimenta es un pilar de renovación en interacción constante con lo que ha quedado en pie.