domingo, 12 de julio de 2026

Sobre tus hallazgos 
dejo este nombre triste, 
este rehén de lo imposible, 
ahora los límites se disuelven  
vuelvo hacer ese mono 
que desciende de los árboles, 
para contemplar tu altura.

[NUNCA LLEGÓ]

Me contaron muchas historias en el camino. Nunca aprendí a entenderlas. Descendía los escalones de las ruinas. Era feliz.

No tengo nada contra nadie. Mis demonios cenan conmigo cada noche. Ya no les temo.

No conservo nada cercano. He fabulado mil veces contra mí mismo. Ahora establezco un vínculo con este animal doméstico que habita mi cuerpo, el que mira por encima del hombro y lame tus días caídos.

No te preocupes por la derrota. Este mundo fue construido para los ganadores. Yo solamente vuelvo la cabeza y observo cómo el sol desaparece detrás de tu espalda.

Nadie vendrá a traducir esta luz.

sábado, 11 de julio de 2026

tú puedes oír cómo la luz de las estrellas se chocan contra la ventana

 [...]

Jardines flotantes, no era un color, quizás se permitiría romper el brazo que le negó retener la visión. Tarde, por la mañana de piedras veneradas, era rumor ancestral, viciado en cada célula. Que idioma es el que te hace uno con el ruido inalcanzable de langostas, en contra de la memoria. Un laberinto para este caminante que cae en el mundo desde lo más alto. Piérdete, bestia tierna en los evangelios del ayahuasca, hermosa enredadera que da muerte al árbol que respira por encima de los organismos fundamentales. Mi ser es otro, su reino de súper héroes vencidos, tu máscara dorada en la noche sin retorno. Termina pronto con esta columna de humo, está conformación de niebla, de átomos egoístas, descifra este teorema absurdo, esta burbuja de vacío. Yo no era sino él. Yo no era sino él. Yo no era sino él. La casa sin puertas deja escapar al asesino, ¿tú lo recuerdas no es así? la voluntad del templo es reducirte a cenizas en el punto que olvidas tu conformación, escucha a quien te aguarda entre tormentas, escúchale, su desaparecida lengua tiene un secreto para ti. Mastica tus dientes, tu no eres sino él. Escribe pronto la historia que deje a los hombres sin tierra firme, destruye todo cuando veas, necio comerciante de perfumes baratos, ella es tu abismo. ¿Comprendes? sus palabras son el mercurio que te va matando. En sus montañas sagradas entierran lo que nunca tendrá un brote. Tú, glaciar. Delicadezas que se cuelan entre peluquerías, este niño no tiene nombre. Por favor amalo porque a pesar de no ser nadie viste un cuerpo. Invisible. Al otro lado duerme un guerrero que no supo que batalla era la que se encargo de liberarlo. Mi ser es otro y mi reino se instala en los basurales del corazón. Mi ser es otro, Xochipilli, viejo ciego cubierto por la vitalidad de la semilla, mi ser es otro y no lo recuerdas. Escúchate, el agua no canta el giro de los anillos de saturno, pero aún no es comparable al polvo que se acumula en los anaqueles de los libros de la derrota. Ese mar muerto te recuerda a tu padre, ese mar muerto te recuerda a tu padre, a toda tu familia en extinción. Niebla, conjuras niebla con la boca rota por una estrella afilada, conjuras, bebes e inhalas probabilidades efímeras, yo me pierdo en mí, todo se ha ido separando bajo la matemática estricta del primer llanto. Esta alameda debió llevarme hacia a un muro impenetrable. Echa las cartas y di que la criatura más hermosa borro la memoria de todos, esta carta contiene la muerte de un planeta y el canto de un pueblo por la luz enorme que los deslumbra, ¿entiendes el juego? Sembraremos los dientes de los niños extraviados, las madres cantarán de alegría. Fecundidad, en vientre de su primogénita es azul y es un planeta de agua. La niebla me permite advertir lo infinito, mi oración definitiva. Este soy yo. Adviertes el humo que alcanza el cielo, nací ciego, y no era yo, quien repartía los cráneos brillantes, en su batalla me alcanza a decir -Eres tú-.
Yo tengo un nombre una niebla, hermano preciado, triste por no decir triste. Poseo y me avergüenza este artificio de luces. Pálido entre la mañana motorizada te desprendes, en la mañana articulada. Allí estabas tan seguro de saber que tu pacto no sería olvidado, allí estabas militante absurdo. Tu eres el otro, el ser, el convencido. Que hablas cuando exaltado por las multitudes te marchitas en los cementerios, ángel ridículo. El latido del ser a quien odias te puebla, el otro, el resentido. Lo amas en secreto, pero ningún fuego te mostrará su sombra. El otro, yo soy el quien esconde las armas para que lo niños jueguen a las escondidas, tarde o temprano te alcanzará su verdad. La música siempre fue el consuelo de quienes capturan el universo en los segundos, el consuelo de quienes perdidos lidian con el otro, ensimismados, ves una ruina al final del día, la derrota corrige mis pasos, piensa en el otro que te observa diariamente. Enciende un cigarrillo, te lo digo necio, también el Sputnik te observa, los bombarderos han partido toda la noche de Azerbaijan, no te preocupes por nada el tiempo y las balas son parientes amables, la memoria un animal que huye. ¿Eres el otro no es cierto? Xochipilli redimido atraviesa los jardines entre el canto de los niños santos. Las aves no ha dejado de caer como lágrimas sobre la tierra que los abraza.
Los cánticos empiezan los rituales se instituyen, en la mesa.
Te jazmines para los que se fueron.

lunes, 6 de julio de 2026

La levedad del plomo

¿Alguna vez te has sentido engañado por tu propia iluminación?


¿Paranoia?
No cariño, te equivocas, el mundo no es un carrusel con luces y animales girando en un fotograma polaroid. Recuerda que los espejismos alimentan estás ganas de arder, así como el deseo nos tiende una cuerda que a su vez es un puente, tómalo como desees, al fin y al cabo, este espectáculo de lamparas chinas concluye.

Las ironías de la luz



[…]

Las historias de amor se parecen a los tráileres de terror, sobre todo cuando nadie sobrevive. Muere la multitud que habita en mí. Solo permanece el más estúpido. Te observo con el asombro de quien contempla un anime japonés: desconoce su idioma, fracasa al descifrarlo, aun así queda cautivo por la belleza de sus secuencias. Te recuerdo con la fascinación de un niño frente a su primer incendio y la obstinación de fundirse con su respiración ardiente.

Hoy no tengo palabras. Apenas puedo hablarte de las historias de amor, sobre todo de sus fracasos.

Ayer pensé en la fragilidad de nuestra cocina. Un jarrón y un cuchillo de hierro caían al mismo tiempo. Mi cuerpo eligió salvar la porcelana china antes que el metal. Tal vez el orden natural de las cosas consista en proteger lo frágil. Los más duros nacimos para el impacto.

No lo digo con heroísmo ni con ternura. La casa está vacía ahora. Aunque nunca tuvimos una.

domingo, 5 de julio de 2026

Los conflictos de los pájaros



[...]
Puedes darme un refugio, busco un lugar para esconderme, puedes apagar el sol y dislocar tu mirada hacia arriba, ¿Puedes ver esta revuelta que se ha iniciado en mi? Puede tu cámara capturar algo de lo que soy, para llevarlo como si fuera un órgano vital, como si en realidad fuera a perder la vida sin él.

La magnificencia de Chab



[...]
13. Fueron momentos realmente abrumadores, aquel fuego podría haber explicado la pintura de Chab. 53. En Polonia las plazas están vacías, exponen con dificultad sus sombras. 01. Es momento, caminaremos contra sus voluntades. 83. La verdad, hubiera preferido verlo hundirse como el sol, así lo recordaría, disuelto en colores. 43. Nacido de otras latitudes se recuesta en la cordillera, ¿Sabes que pudiste volar? Te recordaría cómo un ángel en la historia de nuestros fracasos. 32. Por ahora todo es una coincidencia en nuestro país actual. 17. Ninguna luz tuvo el hedor de aquella que te revestía. 93. De cualquier manera el fuego se hubiera expandido. El fuego lo hubiera purificado. El fuego lo hubiera llevado lejos. 00. Hubiera podido mantener algún prestigio a pesar profundidad del corte. 61. Los primeros tiempos de la prohibición me pertenecen, recuerdas al hermano de B. podría considerar que luego de la primera ráfaga, se convirtió en un animal de mito para mi. 87. Fue su casa y la figura diluida de Chab, quién transformó la noche. 93. Verlos correr desnudos a través del humo, es algo que no olvidaré. 11. Verme correr desnudo a través del humo es algo que no olvidarán, también el humo puede enloquecer. No solo se levanta contra el cielo. Como un digno enemigo, es un aliado que se eleva para dejar la tierra. Un animal de memoria confusa. 44. Desde aquí te veo a pesar de la ceguera, perfectamente, entrando en él, en sus visiones, en el ritmo magnético de sus predicciones. 67. El agua lo ha cubierto todo.

miércoles, 1 de julio de 2026

La demencia de los cuerpos de Lewy.





[…]

Cassius Marcellus Clay irrumpe en el mundo. Canta con un tobillo lastimado por la luz. Canta y es la voz de todos los mendigos en las batallas desconocidas, en los pueblos inexactos. Canta con un lenguaje parecido al agua del jarrón que rompió cuando niño.

Cassius se mueve con la misma velocidad de las montañas, imperceptibles al ojo humano. Observa e intuye a su enemigo en la espesura de su ceguera. Canta y lo escucho con la intimidad perfecta de una piedra.

—Hey, muchacho, sé una lanza; aunque solo puedas serlo por un segundo, aunque pienses que no eres capaz de alcanzarlo. Hubo días en que nunca pude alcanzar sus ojos. Ni en el escenario más iluminado de la noche estelar. Sé una lanza. Húndete hasta sentir que no puedes volver atrás, aunque lo único que te sostenga sea el aliento que alguna vez fue suyo.