IMAGINA(RIO) poesia visual
Tengo una bala en la cabeza repleta de lluvia
miércoles, 17 de junio de 2026
Roberto Bolaño Fragmento.
57. Soñé que Georges Perec tenía tres años y lloraba desconsoladamente. Yo intentaba calmarlo. Lo tomaba en brazos, le compraba golosinas, libros para pintar. Luego nos íbamos al Paseo Marítimo de Nueva York y mientras él jugaba en el tobogán yo me decía a mí mismo: no sirvo para nada, pero serviré para cuidarte, nadie te hará daño, nadie intentará matarte. Después se ponía a llover y volvíamos tranquilamente a casa. ¿Pero dónde estaba nuestra casa?
R. Bolaño.
Si algo no te gusta, ve y acaba con ello
Este es un fragmento de luz, terriblemente bello
[...]
Nada debe de ser diferente ahora, quizás te mantengas en el trance que construye un puente con el fuego, quizás te des con la sorpresa que el agua alimenta su furia.
Signos vitales en Ramses
*
Es que uno no sabe cuando encontrará un letrero que dice: "Peligro zona de niebla" casi nunca nos percatamos de la velocidad ni del paisaje hecho fotogramas, destellos en la memoria a veces. Uno nunca sabe nada, menos cuando se da cuenta que sobrepasó los limites justo antes de recordar el letrero pidiendo prudencia y bajar la velocidad: Curva Peligrosa.
Los letreros son algunas veces necesarios sobre todo este que debería tener en mi: "No apoyarse posible derrumbe"
martes, 16 de junio de 2026
A tu memoria Luzgardo Medina, feliz cumpleaños!
*
Mi hermano de las sonrisas inacabables, de las mesas repletas de cebada dorada. Recuerdas aquella vez en la Uruguaya, ebrios de tanta alegría cantando con los músicos de Martina Portocarrero. Hermano, hermanito, dulce cervecita, dulce la palabra que atraviesa el corazón, hoy nos tomaremos la noche entera de bar en bar, recordando a los poetas ahogados cuando al regresar de viaje encontraste tu casa cubierta del agua del río detenido, como diría Scorza. Salud hermanito lindo, salud! Las cajas de cerveza desfilan como en un concurso de belleza. Salud Luzgardo Medina, poeta celeste, hoy nos sentaremos nuevamente en la misma mesa con el sonido de tu sonrisa y sin la carga de tu cuerpo.
[...]
Alegoría 13
Yo soy hijo de la noche
Soy hijo de la noche,
el único que ama sin ningún pretexto.
Amo cualquier cosa y a cualquier hora.
Amo todo aquello que se ignora.
Amo a la indiferencia que interroga al pasado.
Amo al perro que ladra cuando pasa una nube.
Amo lo que otros dejan de amar, amo los viejos papeles,
amo las alas del tiempo que vuelan y vuelan por sobre los arrecifes.
Soy hijo de la noche,
el único que lava su sombra en las orillas de todos los atardeceres,
el que jamás bosteza, el que dice adiós por decir.
Amo a los que han fracasado en algo,
al que nunca pudo domesticar con amor a las bestias de su destierro.
Amo al inoportuno que se dice amigo – en el fondo es un mercenario -.
Amo a quien cocina zanahorias de un día para otro casi de memoria.
Amo a quien llora su muerte por adelantado
y se siente un héroe.
Amo al que escribe cartas dentro de las iglesias
o a quien envía señales de humo desde otros reinos.
Amo la inestabilidad de esa mujer
en cuyas manos la soledad es imperceptible.
Soy hijo de la noche,
el mismo que vive sin una moneda en el bolsillo,
el único que se burla de quienes padecen el mal de la melancolía,
el único que suele hacer el amor con la destreza de quienes conspiran algo.
El único que se pasa deglutiendo pedacitos de chancaca y abrazando
a quienes no saben nada del futuro.
Amo las blancas fiestas donde la gitana
- toda cubierta con su follaje marino –
baila sobre las mesas lavadas. Allí abrevan los ancestrales caballos.
Ella: desnuda, ebria, sin nuevos ni gastados remordimientos,
oliendo a sexo y a tierra escarchada repite una y otra vez “no sé quién soy”.
Amo a quien no sabe amar
lunes, 15 de junio de 2026
La sobriedad de uranio - 1834
¿Por qué permanecemos inmóviles ante las mañanas sucesivas y las radiografías que conservamos sólo para contemplar nuestras sonrisas?
Te hablo desde esta medicina de sueños erráticos. Allí aparecen las nubes que besamos con la devoción de quienes aman el incendio.
Así bailamos, convencidos del vino, bajo el desastre de madrugadas descolgadas. La uva. Su luz fermentada en los jardines.
Allí nos batimos cara a cara contra el primer rayo de lucidez.
sábado, 13 de junio de 2026
La ensoñación de los primates
ÚNICA ALBA
Recuerdo París, el invierno congelando las mentes de miles.
Pude saber. Pude entender.
Quizás el sonido que produjo aquel animal destrozado por la ternura sea anterior al universo.
Soy un pequeño dios.
Desastroso elemento indefinido.
Templar las cuerdas hasta romperlas.
¿Y el miedo? A veces, sí ocurría.
Cuando todos bajaban la voz y el eje del planeta chirriaba.
sábado, 6 de junio de 2026
Solo salí a escuchar el viento
Sabes que todo lo mejor vendrá con los cambios
pero tienes miedo al cerrar la puerta
porque ya habías aprendido a manejar las antiguas desgracias,
suele pasar, no es nada extraño,
un héroe sin miedo es un héroe muerto.
Ray Loriga
ANTESALA
Desearía haber nacido como una catástrofe y no como un milagro.
Ahora tu y yo debemos tallar nuestros corazones
y no pertenecer ni al día ni a la noche.
Avísales. Susurra en sus oídos.
No hay más agua corriendo bajo el puente,
solo nubes pastan el ras del suelo.
Otra explosión disparó su alma contra un satélite
cuando transmitía en directo.
Mientras en la comodidad del hogar reían,
mientras el niño colgaba del techo de su habitación:
Mamá dijo buenas noches antes de dormir.
PREMONICIÓN
Usamos sustancias químicas para modificar nuestro cerebro
desde que se supo cómo fermentar la uva.
S.B.
Es cuando la realidad comenzó a revelarse como tal.
Otros ojos sobre mis ojos.
El sol cuelga del cielo a mis espaldas.
Una ruina es lo esencial que el tiempo no pudo desbaratar.
CARTA NOVENA: SOLO SALÍ A ESCUCHAR EL VIENTO
Sabes que por acá se te extraña, esta ciudad no es más un desierto. El agüita y el ron acompañándonos mientras todos duermen, en el momento que las calles tienen otra belleza. Donde podemos bailar y girar como astros reales. El latido nos volverá a unir. Cantaremos hasta perder la voz y saltaremos sin parar, solo para saber que estamos reunidos bajo el mismo cielo indiferente pero siempre con una sonrisa como un arma afilada empuñada contra lo que nos aterra.
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