jueves, 5 de noviembre de 2026

**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************

HORIZONTE DE SUCESOS

TON 618

**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************
**************************

Boicot en Siberia, Los niños eléctricos (1332)

[696]


¿Solo podemos protegernos de nuestra propia corrupción, no es así? ¿Tu santidad dicta esas palabras? ¿Qué virtud se eleva y permanece en el aire, a la espera de una chispa eléctrica?

Volátil en el instante preciso, cuando todo se asienta en los pantanos. El hedor que confundes con la primavera, tras la primera respiración, después de atragantarte inútilmente con el aire que vicias.

Son voces de ángeles torpes que pastan en los basurales interminables de tu vida.

Quiebro esta sonrisa para hacerla más bella y transparente. 


[412]

Humea el cuerpo, el fuselaje de una vida siniestrada. Los incidentes nos condujeron hasta aquí, apenas para encontrar los restos de un deseo.

Otra pérdida.

Amo el mineral disuelto en tu sangre, el rumor de langostas devorando los tiernos brotes de los campos. Aun así, me pierdo en la primera palabra que desbarata el sol.

Existen niños que conocen las rutas de los cementerios donde van a morir los elefantes.

«La memoria del óxido», de N. Armstrong, alcohólico delirante de Camboya.



[...]
Las cáscaras secas de naranja reposaban en el agua hirviendo. El aroma de la canela y el vapor: podría haber imaginado una antigua maquinaria de locomoción cuando la mañana se puso en marcha. ¿Acaso eran solo frutas las que me recordaban la voluntad del jardín? No he vuelto a saber de sus pasos desde la explosión en el metro. Tampoco he vuelto a saber de ningún acontecimiento en particular.
¿Vieron cómo el gobierno decidió adoptar todas esas medidas de seguridad?
Hoy es casi un acto imposible. Todo es movimiento en estas sociedades de desplazamiento, la edad de lo absurdo.
Se acerca el verano. Aquí nunca sale el sol. Aun así, amas la lluvia, las verdades que tienen un vínculo con lo incierto. El aroma es niebla, incluso para los ojos entrenados por la memoria.

martes, 3 de noviembre de 2026

Boicot en Siberia, Los niños eléctricos (1332)



[432]
Kurosempai:
Tu nunca hablas, tu siempre habitas.
Tú estás aquí como en las casas abandonadas donde los fantasmas ríen en cada esquina y la hiedra crece para cubrir lo humano.




[439]
Humea el cuerpo, el fuselaje de una vida siniestrada. Los incidentes nos condujeron hasta aquí: encontrar los restos de un deseo.

Otra pérdida.

Amo el mineral disuelto en tu sangre, el rumor de las langostas devorando los tiernos brotes de los campos. Aun así, me pierdo en la primera palabra que desbarata el sol.

Existen niños que conocen las rutas hacia los cementerios donde van a morir los elefantes.

domingo, 1 de noviembre de 2026

La ternura del cuchillo



Se ha preparado una matanza, oh mis hermosos corderos confundidos, temblando en mitad de la noche. Las distorsiones del alcohol los reúnen alrededor del espanto. Atrapados, no pudieron huir por las puertas abiertas al cielo.

Condenado al humo, codicio los ojos de aquellos que aman con la ternura del cuchillo.

¿Ayer acercaste demasiado el sol a tus ojos? De pronto la noche te golpeó sin advertencia.

Yo los quería libres, intactos, fuera del alcance de cualquier sombra, pero ahora son objetos perdidos, fragmentos de aquello que jamás regresa. Se extravían dentro de nosotros y toman su propio rumbo.

Oh, mis hermosos corderos atrapados, todavía delirando esperanza. Dejaré las puertas del cielo abiertas una vez más, como cada noche.

Oh, mis hermanos disueltos en la niebla, aún escucho sus gritos. Pero volverá la noche en que puedan correr.

La infancia de los ángeles




Él dijo tener magistrales destrezas con las manos. No quiero hablar ni articular los días. Hoy he despertado temprano, a la fuerza.

*

Disculpa, todo esto comenzó sin tu permiso, cuando todo giraba vertiginosamente allá afuera. Desnudo y hermoso en medio de todas las plazas coloniales. Pero los policías vinieron con sus excusas, vinieron aunque no pudieran tocarme.

Nueva York, te dije, como si nombrara a un asesino serial.

Nueva York repleto de ángeles en speed.

*

Entré muy pequeño a la fábrica donde se hacían esos pianos. Recuerdo la rama podrida y la nota suspendida en el aire. Era pequeño, realmente pequeño, cuando por primera vez obtuve un sonido perfecto. Luego la infancia acabó y con ella la perfección.

*

Todo sueño es un anzuelo:

«San Adriel desenvainando la espada», en la pared de la catedral.

¿Sabes? La historia ha sabido conservar la historia de todos nuestros fracasos.

—Satura el lienzo, hazlo, otórgale flexibilidad; al mismo tiempo, fijarás el pigmento.

¿Sabes cuál es tu pigmento favorito, Adriel?

Cada seis meses, los ojos de Dios, Adriel, vuelan a París. Se pierden entre los burdeles, en pleno invierno, cuando las calles están repletas de nieve.

Si mañana una mujer severa oprimiera tu ombligo, si cortara por unos instantes tu respiración, ¿podrías ser tú uno de los ojos que escrutan la vida? Pura pornografía, Adriel. Sé que estás harto de esa imagen del santo que desenvaina eternamente su espada.

viernes, 30 de octubre de 2026

Iniciaciones celestes



[…]
73. Olía a mar. 43. Ya lejos es imposible. 21. Cuida de él y de su rabia. 34. Repetirse una y otra vez como en los álbumes de los mundiales. 22. Nuestro tesoro es la distancia que construimos cuando el muro de Berlín caía. 13. Descubrimos la posibilidad de ser invisibles. 98. Radares soviéticos rastreando la superficie del espíritu de mi abuelo en el hospital de policías. 82. Una breve memoria sobre el vuelo de Gu Gan perseguido por hormigas en Vietnam. 62. Todo esto sucede mientras le arrebatas otra bocanada de aire a quién sumergido divisa un cuadro de Paul Klee en el océano.