domingo, 6 de marzo de 2016

That's all folks

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Las nuevas madrugadas y los nuevos habitantes. Aún sigo pegado al eje de este planeta. Caminando por segunda vez. Los tipos duros somos arrastrados 400 mar adentro. Antes de tener un paro respiratorio y escuchar como una ola se disuelve vemos a lo lejos un color turquesa que se asemeja a un cuadro del P. Klee. Los tipos duros tenemos 3 costillas fracturadas por el RCP pero nos mantenemos en el aire.
Las promesas son el humo de las viejas explosiones. Ya es tarde y deseamos descansar. La luz se mudo a un lugar más apropiado y nos quedamos con las viejas historias que nos atormentan con un final feliz. 




miércoles, 20 de enero de 2016

Capitulo final: La destrucción del cielo

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Porque a pesar de todas estas muertes sucesivas, de la idiosincrasia del agua y todo objeto celeste. Me cuestiono este cúmulo de nubes en el pecho. Este despertar en cada gesto que me empareja con la muerte. Pues debido a ello puedo descansar este turba de colores en la hierba. Porque a pesar de ser cierto, de creer en la supremacía del oro bendito de tus alucinaciones, a pesar de todo esto, puedo hundirme lentamente en el sueño de los metales más preciados que gravitan en torno a la idea fabulosa de tu existencia eléctrica. A pesar de la muerte misma que se instala en este reino donde los pájaros se estrellan a tus pies, confundidos, como yo en este instante donde se quiebra el universo.

Los niños eléctricos y su última visión. Rostov 1932



A ti por todas las razones. Aunque ninguna sea suficiente y verdadera.

martes, 12 de enero de 2016

Día 234: Las madrugadas sin dios

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La pornografía salvará el mundo. Dedicará sus luces intensas a su sonrisa interminable, que todos sueñan detrás de los monitores. Será el momento perfecto para cuando cierren las tiendas y nos quedemos sin dios. Entonces te invité a pasar a mi mesa, a ese agujero donde nos hace falta todo.
Decidiste pasar la noche a pesar de las hermosas mujeres de los catálogos. A pesar del frío. De ese cuerpo que navega entre sábanas todas las noches como un tempano del que nadie sabe nada.
La pornografía salvará al mundo me dijiste, "acaso no ves el cielo en sus ojos tras los monitores", probablemente no aprendimos a amar correctamente, de forma vertical contra el cielo.
Yo puedo pasar esta noche, que no acabará.
Puedo acariciar ese silencio que se erecta cuando cierras los ojos solo para llorar.
Los niños eléctricos. Rostov 1932.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Día 643: [Bombardeo sobre la ciudad invisible]

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Volver a casa. A esa casa que ahora son cenizas. Ya lo habías mencionado. Atrás de lo que fue un reino para nosotros ha crecido un bosque. Sin casa alguna no sabemos quien fue el que terminó por huir. Solo dimos los pasos suficientes. Sabemos que una casa puede convertirse en un desastre. Un prisión adorable. Con el tiempo se extraña la presión en las muñecas y en los tobillos. Hubiera preferido quedarme con el recuerdo excitante del fuego y no con las cenizas. Uno entiende que no puede levantar una casa con cenizas. Uno nunca entiende que es una casa. Uno espera conocer la levedad de las cenizas. Uno busca con el tiempo otros reinos.



[Uno entiende que todas las casas tienen su nombre]

martes, 27 de octubre de 2015

Día -14: El perfil de Leningrado

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Ardieron hasta que solo quedaron cenizas blancas. 

No volvieron a coincidir. Los alpes en la memoria no son imposibles. Lo repito una y otra vez. Cuando la noche en el mundo es solo una escotilla. Podría andar por sus bordes toda eternidad. Amanece. Coincide la estación de otoño con la fundación de la niebla. Regresar. Nos reagruparmos en el skyline de Praga o Leningrado. Nada hace pensar que ella tuvo un lugar en esta especie. De todos los retratos que guardo quizás este sea el más difundido. La revolución de Octubre. Los vientos huracanados. Y nosotros desprovistos de cualquier augurio. Éramos un espectáculo tierno en las calles. Rojo de ira. Amos de la última porción de luz. El gesto altivo de las aves atravesando la plaza. Desde lo más alto. Antes de caer. Estamos arruinados sosteniendo una isla que todos admiten imposible. Música rancia que no llega a alcanzar este brillo inusitado. Llega el primer canto en este carro blindado a iniciar la revuelta sobre la vida cotidiana. Inigualables payasos ensayando la sonrisa que ha dado el verdadero nombre a esta ciudad. 


Los secretos del Ermitage, 1845





lunes, 26 de octubre de 2015

Día 46: La fortaleza del pánico


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Había perdido el motor izquierdo. El humo negro congregado. Lineal cardumen disipándose. En el centro del cielo. Típico resplandor del pánico desde la tierra. Giraba sin norte. Pequeña. La luna es diminuta cuando pienso en lo que nos hiciste. Grabo los datos. La caja negra es mi nueva memoria. En los noticieros nos escucharán como nunca. Mi extensión perversa.
Hablaré y tus ojos brillarán. Nos buscarán sin cansancio.
Siéntate tengo una buena historia para pasar la noche.
Mientras nuestros cuerpos son el siniestro que planeamos.
Mientras todos desencajan sus bocas al encontrarnos.
Al entender el mensaje.



jueves, 22 de octubre de 2015

Día xxz: Las campanas de niebla

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Regreso a la mío a las apuestas, al hipódromo. A las butacas sucias y vacías. A ver a mi viejo caballo. Famélico y cansado. Regreso para verlo trastabillar por los carriles infinitos. Sin voluntad. Convulsionando en cada tramo. Qué bello es ver morir un caballo. Una bestia inigualable. Qué bello es ver morir al caballo que amas. Su pelaje brillante solo visto por tus ojos. Qué bello e irónico. Abrazar lo que pronto está por partir. Y no poder sujetar lo que se va y desconoces por completo.