miércoles, 11 de septiembre de 2019

Las máscaras de la sombra


*
Entonces me dijo: Construye un lugar para nuestro reposo. Atravesé el jardín y la neblina de la mañana deformada por sus gestos. ¿Construir para quién? me pregunté. Que restos descansarán aquí, sí no eres alguien tangible para la constitución de mi luz, del espíritu frecuente de lo que podría llamarse un hogar. Regresé sobre mis dudas al lugar inicial, lejos del incendio acogedor que imaginé.
Los sueños nunca terminan, las pesadillas, como tú, sí.

jueves, 29 de agosto de 2019

Debí leer tu comentario antes

[...] El mundo es quien borra estas palabras. Oh triste Bodhidarma tenías razón Todo lo que amamos desaparece. No hay nadie en la silla en los libros en la lluvia nadie nadie J. Kerouac

jueves, 6 de junio de 2019

Desearía haber nacido como una catástrofe y no como un milagro
Tú y yo
Tallando nuestros corazones
Para no pertenecer ni al día ni a la noche.

lunes, 27 de mayo de 2019

Sin rumbo

*
Madre, mi corazón es un avispero, tengo una semilla en la cabeza que dio frutos buenos, pero todos me dicen que están podridos. Ya no sé cual es el ruido que debo seguir.
Madre que rama debo cortar, o mejor aún cual raíz?

domingo, 26 de mayo de 2019

Un mundo sin nombre, 1532.

*
Los pescadores de Yu, suelen encontrar al salir el sol, uno que otro cuerpo varado en las orillas, hablan sobre los cuencos de sus cuencos vacíos de sus ojos, otros quedan atrapados en las redes que cuelgan de sus pequeñas embarcaciones. Ellos fueron atrapados por una turbulencia de colores, al inicio de la nueva luna. Hay gente que lo ha dado todo por ellos pero se aferran a una posibilidad imposible, el vértigo, cuando una planta crece en sus vientres, procuran para su salud toda clase de detergentes, incluso ácidos que los tiene retorciéndose en la tierra como si fueran una raíz que busca entrar hasta el centro del planeta mismo. Los Pescador de Yu dejan los cadáveres en las montañas y esperan que bajen los cangrejos a despellejar sus miedos aún intactos en sus nervios.
Yu festeja este festín con los labios rojos y tazones de arroz de la mejor temporada, mientras los cangrejos acaban con los nudos de un mundo sin razones, con las arcos tensados de sus deseos.

sábado, 25 de mayo de 2019

Días quebrados

*
¿Dazai, recuerdas la primera vez que nos vimos?*
¿Porqué crees que guardó el secreto de quien yo era?
Lo único que sé es que no debió ser fácil hacerlo.
Especialmente esconderlo de ti mismo
Pero aún así no puedo perdonar.
Viviste un infierno
Pero ese infierno ayudó a criarte correctamente.
¿Dazai, qué es esto que siento?
¿Qué es este sentimiento?
Nadie puede ponerle nombre a lo que siente otro ser humano.
Sería presuntuoso.
Pero lo normal es que cuando algo de uno muere, llore.

sábado, 18 de mayo de 2019



 
[...]
Porque a pesar de todas estas muertes sucesivas, de la idiosincrasia del agua y todo objeto celeste. Me cuestiono este cúmulo de nubes en el pecho. Este despertar en cada gesto que me empareja con la muerte. Pues debido a ello puedo descansar esta turba de colores en la hierba. Porque a pesar de ser cierto, de creer en la supremacía del oro bendito de tus alucinaciones, a pesar de todo esto, puedo hundirme lentamente en el sueño de los metales más preciados que gravitan en to
rno a la idea fabulosa de tu existencia eléctrica. A pesar de la muerte misma que se instala en este reino donde los pájaros se estrellan a tus pies, confundidos, como yo en este instante donde se quiebra el universo. He pasado días pensando que hueso le corresponde al esqueleto de esta galaxia. Y no he hecho más que sentir mi corazón de terciopelo consumido por lo verdadero. Doy vuelta a mis bolsillos como si de mi propia piel se tratase, para encontrar las flores que recogí durante estos últimos años. Le doy vuelta a mi alma que regresó esa noche. Y la tiendo al sol, es una sábana blanquísima brillando bajo todas las constelaciones con nuestro torso tatuado, al igual que el manto de Turín, que a pesar de ser una mentira, es la mentira que más amo, de mirarla con los ojos del pequeño que era a través del fuego y se perdía en ese trance inacabable, de caballos cabalgando fuera de los reinos de la muerte, que anhelaba ser una aurora boreal en los confines de la conciencia, a veces mía a veces la de un colibrí con la fortaleza de un toro de Lidia. Que viste de sangre en su cuerpo de campos verdes. No podría darle nombre a este río del que todos hablan, a pesar de su transparencia, a pesar del lodazal que odian y donde florecen los nenúfares que nadie ve. El sol cae junto a la mentira que enarbolo, que blande tu aliento. Al unísono de una estructura mayor que desconozco pero que hace vibrar mi futuro, y me concede un golpe contra lo que temo y es a su vez lo más sagrado que no ha dejado de acompañarme cada noche.
A ti por todas las razones. Aunque ninguna sea suficiente y verdadera.
Cuba - Trinidad, Invierno del 2019









jueves, 9 de agosto de 2018

"La memoria de Claude Fradin en los jardines"

[...]
He tocado la existencia de un cuerpo. Por su viaje he traducido en gran parte a una familia. Retorné a Roma cuando los botones reventaron y el perfume se esparció por toda la ciudad. Ahora las cosas no volverían a ser como antes. Ni orientaciones ni angustias, su paz se templó con el predicamento antiguo del agua. Era también el un descendiente del polen. No es más que un prisionero, no más que un caminante perdido. Si tan solo tuviese un arma, la voluntad de voltear y disparar, volver al día siguiente, rellenar el cuerpo de girasoles. Todo fue una mistificación absurda, los grabados maravillosos son efímeros, como aquella voz, la guerra hizo bella esta ciudad, la guerra hizo que los ojos cobren vida propia, que sean animales salvajes sin ataduras. Es tarde anochece en Yugoslavia y mi país me parece espejismo.

martes, 22 de mayo de 2018

lunes, 21 de mayo de 2018

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Estamos en el aire

"Destellos de una vida ordinaria"
1
todo empezó así. genoveva tiró vodka que yo estaba bebiendo, no pude detenerla, encendí un cigarillo y me senté en la cama, quería asesinarla, se abalanzó sobre mí con insultos que aqui no puedo evocar, me arrancó un mechón de pelo, la reduje como pude, se abatía como un gato dentro de una bolsa.
-puedo beber cuando quiera, soy el último de los románticos.
-ya podés escribir, estás acabado, ¿pensás que el alcohol te ayudará?
genoveva tenía razón, desde 1987 no podía escribir un poema decente. mi forma de beber no me había traído más que problemas, estaba enfermo- genoveva se fue por fin. sé que aún me ama y me admira por mis obras o por mi espíritu, a mi manera yo amo su ternura y su pureza. cada tanto nos encontramos y hablamos de los buenos tiempos, sé que me juzga desde el lado más pequeño y me culpa de males anteriores a mí. esto porque no conoce a los poetas ni sabe de qué fuentes proviene la creación, pero el tiempo todo lo modera. ahora genoveva es un recuerdo, me di cuenta de que por un tiempo iba a estar solo el aprendizaje fue duro pero logré convivir con mi ansiedad, con mis miedos y obsesiones, esperando siempre un golpe de suerte, la perla que me sería consagrada en medio de la ruta, puse orden en mi cabeza cuando abandoné el alcohol, solo una cosa podía hacerme daño, que el tiempo me embistiera brutalmente recostado."

jueves, 18 de mayo de 2017

Manual para nihilistas en Rostov 1897.

*
Día 2
Oh sí, me siento acompañado. 
La música no ha dejado de sonar. 
Vamos por la madrugada. ¿Sabes? esta escena debería empezar con el primer plano del Oso Judío y su bate de Béisbol. El gran sargento Donny Donowitz abriendo las mentes más cerradas al universo. Esto debí escribirlo hace tiempo muchacho pero he recaído nuevamente. Ayer pensabas seriamente en dar con esa chica en el metro de San Petersburgo mientras ibas abriéndote paso pesé a la oposición del mundo. ¿Realmente pensaron que eran importantes sus sueños en una ciudad como esta? Caí entre la muchedumbre como un gran héroe, caí como si fuera Iggy Pop lanzándose desde escenario a la nada. El insomnio ha vuelto y con él, tus precariedades indispensables, el día aún no hace arder este mundo, no lo suficiente para que desaparezcan. ¿Te gustan las cenizas?. He pensado repetidas veces que el sol es blando con demasiadas personas pero aparece el gran Oso judío, el sargento Donny y su gran habilidad de arremolinar el aire.



lunes, 1 de mayo de 2017

Melodías polifórmicas para animales nocturnos

Melodías polifórmicas para animales nocturnos. En los techos, en la basura que se acumula en el centro del ojo. 21. Tendríamos la idea de esa habitación si no fuera por el delicioso ritmo de MC5 en nuestros cerebros. Dios llamó a la puerta con insistencia, el volumen del parlante estaba muy por encima de su llamado. 13. ¿Quisieras saber de él? Preguntaron mientras apagaron las luces y cerraron los ojos. Las ambulancias transportan los ángeles que pronto seremos. Que pronto habitaremos los techos de los edificios. 84. No negaré que su voz siempre dejó surcos en mí, surcos en los que podíamos imaginar accidentes aéreos, el rastro del ala izquierda perdiendo su forma contra el mundo.
03. No pude dormir toda una semana, diría que el sonido del motor aún se reproduce una y otra vez a pesar de todas las precauciones que he tomado contra el imperio del sol. 93. Su legado nunca fue tan importante hasta que sientes que un bus atraviesa tu cuerpo, como una pequeña deida india. 03. ¿Recuerdas el rostro de Itachi? ¿Recuerdas sus dulces mentiras y el fuego alrededor suyo? Esos ojos que pueden quemar la historia de un clan. Y salvarlo de la soledad a través de la traición. 74. Sus pasos son un mundo no solamente en los tejados sino en la amplitud de la noche que los recoge. 21. La invocaciones y la certeza de la derrota dibujan escenas donde los héroes no tienen cabida. 32. También llamé la misma puerta mientras dios caía de las escaleras. Los milagros existen a pesar de el aliento fresco de naranja que escapa de sus vestidos. 11. Por las noches los ángeles aspiran rapé en los pisos de madera rociados por gasolina. 92. Siempre esperan la llama que eleve sus nombres.

martes, 1 de noviembre de 2016

Los niños eléctricos deciden morir.

[...]
“Hemos caminado varios años juntos ahora como se dice nuestros caminos se separan/ Las mejores historias terminan así con una mandada a la mierda”

Rodolfo Hinostroza,


lunes, 26 de septiembre de 2016

Pánico en Rostov, la ciudad fantasma.

Nuevamente desperté sobre esta avenida, nuevamente con el mismo pensamiento enraizado semejante a una lanza me atraviesa este primer el sol, quizás el único desde la infancia perdida. Empecé a andar como si tuviera las respuestas a todas las incógnitas que tu música había dejado entre mis dedos, prometí a mis botas dar con algún paradero tuyo. Pero nunca el corazón tuvo un pájaro picoteándolo noche por noche, como si este fuera un fruto ya maduro destilando un néctar tristemente dulce, ahora canta una sola voz enloquecedora mientras fuerzo la memoria, mientras manipulo la realidad donde eres un campo minado. ¿Quién podría proporcionarme alguna razón para este lunes inacabable? Ya es tiempo de partir y todas las estaciones se han negado a abandonar tu cuerpo, que es un peligro, un ruina donde deambulas tratando de encontrar una casa que habitar. Se que ningún músculo ha dejado de manifestarme su furia, los tendones se han contraído, adoptando formas caprichosas que nadie entiende ni se percata de su determinación. Toda nación a sucumbido ante las trompetas que anuncian esta guerra, te escribo porque no sé hacer otra cosa, mientras el mundo llama a mi puerta desesperadamente, rasguña la puerta mi alma que presiente la determinación del que fue alguna vez con él. Nuevamente estoy perdido y la avenida que se alarga infinitamente, tiene mucho de nosotros. Estreno estos viejos ojos junto a ese gato al que odio profundamente en su lejanía. Todo tiembla, este dios no tiene las palabras exactas para mi, y su lengua es agua de mar frente a todo la ternura perdida. Temblamos juntos bajo un cielo de promesas dignas de la historia del nuevo mundo. Lejos de toda proyección insensata tomo su mano y digo que lo amo, como un ángel harapiento, un terrible ser del que su nombre esta emparentado con el desprestigio de un cielo despejado por el que acaban de pasar los aviones de guerra.


26 de septiembre del 1932

domingo, 11 de septiembre de 2016

[Nota de guerra encontrada en Rostov]

[...]
Ella no entiende que los helechos se marchitan en su mejor estación, que escasea la lluvia a pesar de los días nublados. Por esta calle podemos ver morir al sol, una y otra vez como el recuerdo de mi padre sentado con su escopeta en el sillón familiar. Mientras los niños roban los autos de la cuadra para ser estrellas empotradas en las autopistas. 1989 veces tu nombre subversivo pintado en las paredes de la ciudad, sin descanso hasta el día de hoy. La policía nunca tuvo una descripción acertada de lo que ocurrió. Podría permitirme para bien de nadie este pedazo de cielo. Ayer lo quisiste rojo. Durante toda la guerra armada, a pesar de los peligros. 1989 pensamientos incendiarios en la unidad de la muerte. Sin causar disturbios entro al día ordenado como la mesa del comedor diario. Impecable a pesar de la pólvora y las flores. Y las esquirlas del día en el lomo de la bestia que besa tu frente y recuerda todos los estallidos que han llegado a conformar una melodía de Stravinski. Siempre serás un demonio a pesar de tus alas y la blancura de tus harapos, me susurras al oído. Siempre serás ese pasajero que perdió el boleto de regreso. 1989 palabras para un himno que solo los mudos podrán entonar en tu nombre, en mi nombre, sobre todo lo que se lleva por delante el futuro que es una navaja.
11 de septimbre del 2016



domingo, 6 de marzo de 2016

That's all folks

*
Las nuevas madrugadas y los nuevos habitantes. Aún sigo pegado al eje de este planeta. Caminando por segunda vez. Los tipos duros somos arrastrados 400 mar adentro. Antes de tener un paro respiratorio y escuchar como una ola se disuelve vemos a lo lejos un color turquesa que se asemeja a un cuadro del P. Klee. Los tipos duros tenemos 3 costillas fracturadas por el RCP pero nos mantenemos en el aire.
Las promesas son el humo de las viejas explosiones. Ya es tarde y deseamos descansar. La luz se mudo a un lugar más apropiado y nos quedamos con las viejas historias que nos atormentan con un final feliz. 




miércoles, 20 de enero de 2016

Capitulo final: La destrucción del cielo

[...]
Porque a pesar de todas estas muertes sucesivas, de la idiosincrasia del agua y todo objeto celeste. Me cuestiono este cúmulo de nubes en el pecho. Este despertar en cada gesto que me empareja con la muerte. Pues debido a ello puedo descansar esta turba de colores en la hierba. Porque a pesar de ser cierto, de creer en la supremacía del oro bendito de tus alucinaciones, a pesar de todo esto, puedo hundirme lentamente en el sueño de los metales más preciados que gravitan en torno a la idea fabulosa de tu existencia eléctrica. A pesar de la muerte misma que se instala en este reino donde los pájaros se estrellan a tus pies, confundidos, como yo en este instante donde se quiebra el universo.

Los niños eléctricos y su última visión. Rostov 1932



A ti por todas las razones. Aunque ninguna sea suficiente y verdadera.

martes, 12 de enero de 2016

Día 234: Las madrugadas sin dios

[...]
La pornografía salvará el mundo. Dedicará sus luces intensas a su sonrisa interminable, que todos sueñan detrás de los monitores. Será el momento perfecto para cuando cierren las tiendas y nos quedemos sin dios. Entonces te invité a pasar a mi mesa, a ese agujero donde nos hace falta todo.
Decidiste pasar la noche a pesar de las hermosas mujeres de los catálogos. A pesar del frío. De ese cuerpo que navega entre sábanas todas las noches como un tempano del que nadie sabe nada.
La pornografía salvará al mundo me dijiste, "acaso no ves el cielo en sus ojos tras los monitores", probablemente no aprendimos a amar correctamente, de forma vertical contra el cielo.
Yo puedo pasar esta noche, que no acabará.
Puedo acariciar ese silencio que se erecta cuando cierras los ojos solo para llorar.
Los niños eléctricos. Rostov 1932.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Día 643: [Bombardeo sobre la ciudad invisible]

[...]

Volver a casa. A esa casa que ahora son cenizas. Ya lo habías mencionado. Atrás de lo que fue un reino para nosotros ha crecido un bosque. Sin casa alguna no sabemos quien fue el que terminó por huir. Solo dimos los pasos suficientes. Sabemos que una casa puede convertirse en un desastre. Un prisión adorable. Con el tiempo se extraña la presión en las muñecas y en los tobillos. Hubiera preferido quedarme con el recuerdo excitante del fuego y no con las cenizas. Uno entiende que no puede levantar una casa con cenizas. Uno nunca entiende que es una casa. Uno espera conocer la levedad de las cenizas. Uno busca con el tiempo otros reinos.



[Uno entiende que todas las casas tienen su nombre]